No exigen la Copa: se la desean a ellos, que es muy distinto. Y piden lo único que no reclama ningún otro argentino: que disfruten de esta experiencia, que sean felices. Porque no son hinchas de la Selección. Son las madres de los 23 seleccionados. Y por eso mismo -claro- son sus fanáticas número uno.

"Este año lo vamos a lograr. Vamos a salir campeón, yo sé que sí", se emociona Diana, la mamá de Ángel Di María, en un video que preparó el programa El Diario de Mariana. Y le deja un consejo al volante: "Jugá como cuando eras chico, con alegría. El deseo mío es que seas muy feliz allá, en Rusia".

Desde Rosario -grabó su mensaje antes de ir a Rusia-, Celia le dejó  un mensaje parecido a Lionel Messi. "Que juegue como jugaba en la canchita de Grandoli, cuando empezó. Daría cualquier cosa para que sea su Mundial".

Chicha cuenta que no ve a su hijo -un tal Javier Mascherano– desde que meses atrás se fue de España para continuar su carrera en China. "Hace varios meses ya de eso -lamenta-. Él sabe que estoy siempre presente. Le doy toda la fuerza desde acá".

‘Daría cualquier cosa para que sea su Mundial’. Celia Messi

"Salí a divertirte", le comentó Adriana al Kun Agüero, casi lo mismo que Alicia le aconsejó a Paulo Dybala, al tiempo que Carina recuerda cuáles fueron las palabras que escuchó su hijo, Marcos Rojo: "Vos tenés que disfrutarlo, le dije, no solamente ir y traer la Copa". No obstante, la mamá de Lucas Biglia, Estela, se sincera: "Algo que tienen pendiente es salir campeón. Esperemos que sea el año de ellos…".

En el video del programa de El Trece se ve cómo Tota se conmueve por Toto Salvio: "Estoy orgullosa de vos, de dónde llegaste". Y la sorpresa de Analía, la madre de Franco Armani: "Todavía no caigo. Me parece un sueño, pero bueno… está". Y también se observa el particular saludo de Patty, la madre del Patón Guzmán: "Confío en que tomen decisiones importantes que los unan todavía más".

Todas ellas firmaron una remera de la Selección que los periodistas del ciclo conducido por Mariana Fabbiani harán llegar a los jugadores en la concentración del predio de Bronnitsy. Porque… ¿cómo es eso de "amor por la camiseta?". Aquí, es todo lo contrario: a esa camiseta le sobra amor.
Amor de madre.

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