Complicidad, TOCs y el amor por Maradona: Cayetano, Cayetina, Schultz y Dalma revelan los secretos de “Un día perfecto”

El equipo llegó para conquistar las tardes radiales, lo disfrutan y el público lo siente. En esta charla en exclusiva con Teleshow cuentan cómo vivieron la separación de Andy Kusnetzoff, el funcionamiento del chat grupal, y qué rol ocupa cada uno en el grupo. Además comparten cómo convencieron a Dalma de sumarse en el momento de mayor dolor de su vida

¿Cómo fue la convocatoria a Dalma Maradona para sumarse al nuevo equipo radial?


Cayetano, Julieta Cayetina y Gabriel Schultz dicen que la convocatoria a Dalma Maradona para sumarse a Un día perfecto fue por unanimidad. Y casi por una conexión instantánea.

Cayetina no estaba participando del Zoom en el que se definiría al cuarto integrante de la mesa. Sin embargo, en el mismo momento en que Schultz propuso a la hija mayor del Diez, ella envió un mensaje de WhatsApp con la misma idea. “A veces uno tira un nombre y el otro dice: ‘No sé’ -explica Cayetano, en esta entrevista con Teleshow-. En esta oportunidad, fue como de inmediato todos conectados diciendo: ‘Es Dalma’”.

Con códigos en el equipo que se van multiplicando con las horas de aire, el nuevo programa de Radio Metro se instala con una propuesta fresca y ganas de “quedarse a vivir”, según confiesan sus integrantes. Instaladísimos de 13 a 17 horas, de lunes a viernes en 95.1, están felices. “La gente nos tira la mejor onda, la radio está contenta, nosotros estamos contentos”, cuetan.

—¿Cómo se llevan los cuatro?

Cayetano: —Muy mal, muy mal. ¡No! Nos llevamos muy bien. Hay vínculos viejos y vínculos nuevos, obviamente.

Cayetina: —De nacimiento, algunos...

Cayetano: —Este vínculo es de toda la vida; con Gaby tiene muchos años, y con Dalma es más nuevo por el lado del día a día, pero todos conocemos a Dalma. Además, tenemos amistades en común y sabía quién era.

El equipo de "Un día perfecto" en la terraza desde la que realizan el programa de 13 a 17hs (Gaston Taylor)
El equipo de "Un día perfecto" en la terraza desde la que realizan el programa de 13 a 17hs (Gaston Taylor)

—¿Cómo surgió el nombre de Dalma?

Cayetina: —Fue un casting enorme y Dalma estaba número 12, más o menos (risas).

Schultz: —¡Fue genial cómo pasó! Un día estábamos él (por Cayetano), Jimena, la productora y yo en un Zoom, cada uno en su casa, pensando quién era la cuarta persona. Tirábamos nombres y ella (por Cayetina) no estaba conectada y yo digo “¡Dalma!”.

Cayetano: —No, vos dijiste Charlotte Caniggia.

Cayetina: —¡Es muy cara!

Dalma: —Claro, por eso caí acá.

Schultz: —Y Cayetano, esto es real, me dice: “Me acaba de escribir Cayetina y me dijo Dalma”.

Cayetano: —¡Ni sabía que estábamos reunidos! A veces uno tira un nombre y el otro dice: “No sé” En esta oportunidad, fue como de inmediato todos conectados diciendo: “Es Dalma”.

Cayetina: —Y la llamamos para contarle que era ella, no había opciones.

—¿Quién te llamó?

Dalma: —Nico (Cayetano), y le dije que no. Estaba muy triste (por la muerte de Diego Maradona), no tenía ganas, no me veía en ningún lugar. Le dije que sabía que los tres iban a funcionar increíble, que tenía muchas ganas de trabajar con ellos, pero que no era el momento para mí. Y me dijo: “Te entiendo, ¿qué te voy a decir? Está bien, cuando quieras, si querés venir un día...”. Me dio mil opciones. Después, hablando con mi marido, dije: “De alguna manera tengo que buscar la forma de salir”. Lo llamé y le dije: “Bueno, estoy”. Y me dijo: “¡Ay, para! Cuando me dijiste que no tuve que empezar a buscar otro”.

Cayetina: —¡Charlotte estaba por cerrar! (Risas).

Dalma: —¡Obviamente me dijeron sí! Y estoy re contenta.

—¿Sirvió un poco en medio de este momento tan complicado?

Dalma: —Sí, recontra, a full.

—Cayetano, Gabriel, ¿cómo decidieron quedarse? Estaba la posibilidad de seguir con Perros de la calle en otra radio, pero ambos decidieron quedarse acá.

Cayetano: —Fue una decisión de cada uno. En mi caso, sentía que no estaba rindiendo. Hay imponderables: la pandemia, hacíamos Zoom desde casa, no nos veíamos. Sentía que no estaba dando todo lo que podía dar. Había cumplido un ciclo. Con la mejor onda, de hecho hablo con Andy (Kusnetzoff), con Harry (Salvarrey), con (Pablo) Zuca; no hay una pelea ni nada. Simplemente, a veces uno siente cosas y tiene que respetarlas. Con muchísimas dudas, con mucha incertidumbre, llorando, sufriendo, consultándolo con mi entorno...

—Hoy, estás feliz con la decisión?

—Sí, muy contento: renové la energía. Los escuché a ellos un par de veces y también siento que la renovaron. Al margen de que nos queremos mucho, con Andy trabajé casi 20 años, siento que tanto a él como a mí esta renovación, esta incomodidad, nos hizo bien profesionalmente.

—¿Gaby?

—En lo personal, uno de los factores que más me influyó fue el hecho de no tener más ganas de trabajar a la mañana. Siempre fui noctámbulo, siempre me gustó la noche y la tarde más que la mañana. Toda la vida fui así. Volví a tener ganas de trabajar y de ser feliz en lo que hago. A veces uno va a trabajar sin ganas, me ha pasado muchas veces. Este año todo lo contrario: me despierto con ganas. El domingo a la tarde no tengo esa tristeza típica.

—Juli, ¿cómo fue volver a Metro?

—Me fui hace cinco años, más o menos. Cuando me llamaron, al principio dije: “Hummm, no sé si quiero volver, me fui para hacer otras cosas”. Pero los noté a ellos tan entusiasmados, con tantas ganas.... Y apenas llegué a la radio, apenas empecé a tener contacto con los directivos, me recibieron con tanto amor que dije: “¡Menos mal que dije que sí!”.

"Veo que los están maleducando a los hijos" dice entre risas y retos Gabriel Schultz a sus compañeros


—¿Es una condición para estar en el programa que todos sean padres primerizos?

Schultz: —En un momento les pedimos a las autoridades de la radio si no podíamos hacer un kinder, mientras nosotros estábamos ahí (Risas). ¡Nos cerraba a todos! No pagábamos matrícula. Dalma dijo: “Ah, yo pensé que era en serio”.

Dalma: —Real.

Cayetano: —Creo que parte de la química que se está generando en el grupo, entre otras cosas, está vinculada con que muchos estamos viviendo momentos similares.

Dalma: —Y Schultz, que está buscando… (Risas).

—Gaby, ¿cómo convivís con tres padres primerizos?

Schultz: —Es insoportable porque cuentan cosas que a mí ya me pasaron hace 20 años, y veo que los están maleducando a los hijos.

Cayetano: —¡No! (Risas).

Schultz: —Se los digo: lo están haciendo mal.

Cayteano: —Por ejemplo, el otro día mi hija, que tiene un año y medio, me pidió un helado y se lo compré. Me dice: “¡¿Cómo le vas a comprar un helado porque pide un helado?! La estás malcriando”. “Quiere helado, ¡¿qué querés que le compre?!”.

Schultz: —Que haya una contraprestación: “Si te portás bien y hacés esto, hay un helado”.

Dalma: —Ya no se le dice así.

Schultz: —Si ustedes quieren educar a sus hijos como… Están haciendo la Argentina del futuro, que va a ser desastrosa.

Cayetano: —¡Me gusta como sección! “Así se educa a un hijo”.

Cayetino: —Él, en todo ve una sección...

—¿Quién es el que está más desesperado por vacunarse?

Schultz: —Yo: el día que se abrió la inscripción me anoté. Vivo en Provincia de Buenos Aires y se podía anotar todo el mundo. Obviamente, me la van a dar cuando me corresponda.

Cayetano, Cayetina, Gabriel Schultz y Dalma Maradona a solas con Teleshow (Gaston Taylor)
Cayetano, Cayetina, Gabriel Schultz y Dalma Maradona a solas con Teleshow (Gaston Taylor)

—¿Ustedes están ansiosos?

Cayetina: —Yo estaba muy ansiosa porque se vacunara mi familia: mi abuela, mi papá que es de riesgo, mi mamá. Estoy más preocupada por ellos que por mí, con la conciencia de que por ser joven, no es que estoy a salvo.

Dalma: —Yo ya tuve covid entonces estoy más tranquila, en ese sentido. Entiendo que puede durar seis meses (la inmunidad), pero no estoy tan ansiosa por ese tema porque ya lo tuve. Fue raro: de repente estás bárbaro y de repente te empieza a doler todo el cuerpo. Me pasó junto con mi marido: eramos dos personas que se sentían mal con un bebé (Roma). O sea…

Cayetina: —Que estaba perfecta.

Dalma: —Estaba bárbara. ¡ATR! Eso fue lo peor del covid. Igual, (Roma) se la bancó increíble. Pero la saqué bastante barata.

—Todo junto te tenía que tocar...

Dalma: —Todo.

Schultz: —Aparte, iba una semana de programa, recién habíamos empezado.

Cayetano: —Ella faltó esa semana, obviamente, y más allá de que recién habíamos empezado y habíamos hecho solo una semana, nos dimos cuenta de que nos faltaba Dalma. Ya se había ganado su lugar.

Cayetina: —No sabíamos si renovarle o no, y dije: “Bueno, le renovamos”.

—¿Quién es el más hinchapelotas en el grupo de WhatsApp?

Cayetano: —En el WhatsApp, yo.

Cayetina: —En el WhatsApp, él. En la vida, miro para otro lado. En la vida, acá...

Schultz: —¡¿Cómo en la vida yo?! ¡¿Por qué?!

—Desarrollen.

Cayetano: —En el grupo de WhatsApp, soy el que más tira propuestas, ideas o cosas.

Schultz: —Sí. O boludeces.

Dalma: —Y que todo es una sección, también. Tenemos ocho mil secciones.

Cayetano: —Todo puede convertirse en sección o merece ser probado como tal.

—¿Y en la vida por qué, Gabriel?

Schultz: —No sé por qué lo dicen...

Cayetina: —No sé por qué será...

Schultz: —Soy estricto. Si eso es ser hincha pelotas, bueno... Soy una persona estricta.

Cayetina: —Tiene sus reglas.

—¿Quién es el más cabrón del grupo?

Cayetina: —El señor, también.

—¿Malhumorado?

Cayetina: —Cabrón. Le gusta que sea como él quiere. ¡Ojo! También te reconoce cuando dice una pavada: “Tenés razón”, te dice.

La complicidad y la buena onda son las claves del equipo que armaron Cayetano, Cayetina, Gabriel Schultz y Dalma Maradona


—Conozco los TOC de Cayetina y Cayetano: Julieta escribe en el aire las letras, Nicolás usa el mingitorio del medio. Ahora, ¿Dalma y Gabriel tienen TOC?

Schultz: —Tenía un montón pero me medicaron, entonces no tengo más.

Cayetano: —No sé si es para el aire eso, eh.

Schultz: —No tengo ningún problema, no tengo nada que ocultar.

Cayetina: —La gente necesita saber.

Schultz: —Los TOC son un problema grave, uno se lo toma en joda pero tenía TOC horribles. El TOC empieza a ser un problema cuando te hace perder tiempo. Sos capaz de estar media hora haciendo una cosa innecesaria porque lo tenés que hacer. Ordenaba los billetes por orden de valor, número de serie y letra. Quizás estaba media hora a la mañana, agarraba la billetera y salía de un kiosco…

—Dalma, ¿a vos te contaron esto?

Dalma: —Lo quiero mucho, lo estoy mirando y lo quiero mucho. Estaba pensando cuál podría ser mi TOC. Cuando estoy en mi casa tengo que tener en la cocina todo cerrado. Viene mi marido, capaz agarra una taza, deja abierto, yo voy atrás y cierro.

Cayetano: —¡Huy, qué hincha pelotas!

Schultz: —Eso está bien. Y apagar las luces, también.

Cayetina: —Yo también hago la de las luces.

Schultz: —Odio que dejen las luces prendidas en todos lados.

Cayetano: —Pero eso es para ahorrar también.

Schultz: —Y porque me molesta que haya luz prendida en un lugar donde no hay nadie.

—Dalma, ¿qué fue lo mejor y lo peor que te encontraste?

—Lo mejor, como decía Nico, es que es un grupo en el que me siento cómoda. Estoy contenta de venir a trabajar y eso siempre se celebra. No me ha pasado siempre. Lo malo: dejar a mi hija, porque soy una madre primeriza culposa.

—¿Cuánto tiempo tiene Roma?

Dalma: —Va a cumplir dos años el 12 de marzo.

Schultz: —Nápoli se llama. No se llama Roma, se llama Nápoli...

Dalma: —No, por favor, no lo escuches (risas). No lo escuches.

Cayetano: —Gaby la bautizó “Nápoli”.

—Se los ve muy equipo, ¿se cuidan entre ustedes?

Cayetano: —Sí. Por más que Dalma entró al final, la conocíamos. Es amiga de mi cuñado, de mi hermana, tenemos gente en común. Cada uno con su necesidad, estamos muy atentos, tanto al aire como fuera del aire, sabemos hasta dónde o por dónde.

Dalma: —Ayer le consultaba algo a Juli y me dice: “Vos dejame a mí, yo te voy a decir si va o no va porque vos…”. A veces digo: “Bueno...”. Sentir la obligación de hacer algo porque lo tengo que hacer.

Cayetina: —Yo trato de cuidar a todos.

Cayetano: —Juli siempre fue así, siempre nos cuidó a todos. Acompañaba a mi papá al médico, me preguntaba si hice tal cosa o tal otra. Siempre, hasta que hace tres o cuatro años se rebeló y le digo: “Pará flaca, hace un montón que no me preguntás si necesito algo, ¿qué onda?”. “No puedo andar cuidando a todo el mundo, tengo que empezar a cuidarme a mí”, me dijo.

Cayetina: —Me hinché las pelotas.

Cayetano: —No estoy de acuerdo, pero si querés empezar a cuidarte a vos, hacelo.

Cayetina: —(Risas) Hablando en serio: sí, nos cuidamos entre todos un montón. Eso está buenísimo.

—Les tocó cuidar a Dalma en un momento difícil. Igual, Dalma sabe cuidarse sola.

Cayetano: —Más que cuidarla, no sé si es esa la palabra, hay condiciones que hablamos en su momento que…

Dalma: —Él (por Cayetano) es muy fan de mi papá, entonces es muy loco. Me dice: “Yo esto lo voy a hacer, lo quería hacer, ¿te molesta?”. Le digo: “No, obviamente que no, a mí me encanta”. Hay cosas que dan mucha risa desde el amor. Este momento lo tengo que pasar y estoy en un grupo que, por compartir, lo pasa conmigo.

Cayetano: —Sí, siempre tratando de no hacerla sentir mal. Tenía en mi cabeza un montón de secciones vinculadas con Diego porque lo amo, lo amo a Maradona igual que a Pilo, mi papá.

Cayetina: —¡Ay, Dios mío!

Cayetano: —Lo principal es que ella se sienta cómoda, y lo fui hablando. Algunas secciones las borré porque me parece mucho; otras se las consulté. Cuando no tiene problema, no tiene problema. Si lo tiene, no la hacemos.

—Hay momentos muy lindos en la radio con gente que llama y deja mensajes para Dalma o te dice unas palabras. Entiendo que es un momento súper doloroso, pero imagino también que hay una parte linda. Es el máximo ídolo de la Argentina y del mundo.

Dalma: —Sí, súper. De hecho, la sección que hay es hermosa, estoy re contenta de que esté. Aparte, más allá de mi momento y lo que está pasando, con el programa hay una buena onda: están ahí, nos están escuchando, se recontra prenden. Eso es lo más importante.

—¿Cómo te encontrás en ese ida y vuelta con el oyente?

Dalma: —Bien, son súper amorosos. De hecho, llaman para otra cosa y dicen: “Le quiero mandar un beso a Dalma, ¿puedo?”.

Cayetano: —Notas re serias, los despedimos y... “Pará, ¿puedo decir algo? Dalma te quiero mucho”.

Dalma: —Entonces, es espectacular. Para mí, eso no tiene contra.

—De alguna manera, es un poco la hija de la Argentina.

Cayetano: —Pero sí, obvio.

Dalma: —Sí. Eso es un poco más raro pero sí, entiendo que así sea.

—¿Se ven juntos todo el año?

Schultz: —Pregunta allá, a Recursos Humanos, si nos ven juntos todo el año. ¿Nos ven juntos todo el año?

Dalma: —¿Seguimos todo el año?

Schultz: —¿Todo el año?

Cayetano: —Nosotros estamos hasta fin de año y con la expectativa, el deseo, las ganas de quedarnos a vivir. Pero bueno... depende de un montón de factores.

—El primer mes es súper positivo, la están pasando bárbaro. Eso se nota y se transmite.

Cayetano: —La estamos pasando bárbaro, la gente nos tira la mejor onda, se está escuchando mucho. La radio está contenta. Nosotros estamos contentos.


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