Desde hace varios días Jorge Rial hace su programa, Intrusos, desde su casa, vía Skype, debido a las precauciones que hay que tomar para frenar el avance del coronavirus. Desde su living, el conductor encontró una forma de entretenerse y también de divertir a los tuiteros, que fueron los primeros en percatarse de lo que pasaba.

Resulta que como si se tratara del juego de las siete diferencia en el que a partir de dos dibujos prácticamente idénticos el participante tiene que encontrar en qué cosas difieren, el periodista cada día se encarga de modificar algo, tal vez casi imperceptible para el televidente desprevenido, de la decoración de su hogar, que comparte con su mujer Romina Pereiro y con las hijas de ella, Emma y Violeta.

En la esquina del living Jorge Rial tiene una mesa con botellas
En la esquina del living Jorge Rial tiene una mesa con botellas

En una de sus primeras salidas al aire desde su casa, se lo podía ver a él sentado en una silla y de fondo su living compuesto por dos sillones color manteca de dos cuerpos, otro más pequeño que no se veía en detalle ya que él lo tapaba y dos puf individuales hacia un costado, mientras que en una esquina una mesa de madera con varias botellas completaba el cuadro.

Ahora, el lugar de la mesa de botellas en el living de Jorge Rial lo ocupan dos puf
Ahora, el lugar de la mesa de botellas en el living de Jorge Rial lo ocupan dos puf

Minutos mas tarde... la mesa salió de escena y los dos puf individuales abandonaron el centro del living para estar en la esquina que antes ocupaba el otro mueble.

Finalmente, en el living de Rial hay una mesa con cuadritos
Finalmente, en el living de Rial hay una mesa con cuadritos

Pero los cambios no terminaron ahí. Al día siguiente, ni mesa con botellas ni puf ocuparon la esquina. En su lugar había una nueva mesa, esta vez redonda, con varios portarretratos familiares que no llegaban a verse en detalle.

El juego de las diferencias se puso aún más complejo cuando el conductor, de manera casi imperceptible, comenzó a mover de lugar también los muebles que estaban en el fondo del living. Resulta que al lado del sillón que está ubicado debajo de la ventana, durante los primeros días tenía un parlante negro alto y finito y una mesa redonda también con cuadros familiares, por delante. A los pocos días, la mesa cambió de lugar para estar al costado del parlante.

Delante del parlante de fondo del living de Jorge Rial ya no hay mesa redonda
Delante del parlante de fondo del living de Jorge Rial ya no hay mesa redonda

Sin embargo, era solo el comienzo. Además de los muebles, el conductor comenzó a cambiar de lugar los cuadros que había en la pared, desorientando a los espectadores y haciendo aún más difícil la incógnita de cada tarde.

Jorge Rial también cambió de lugar los cuadros de la pared
Jorge Rial también cambió de lugar los cuadros de la pared

Primero cambió solo un cuadro cuadrado que estaba en el medio de otros pero en la emisión del jueves de Intrusos, ya se veían al menos tres cuadros nuevos, dispuestos de manera similar, pero de muchos más colores.

¿A qué se deben los cambios? “Es una joda interna. Todos los días va a aparecer algo. Para no aburrirnos. Cambio las cosas de lugar. La cuarentena te hace creativo”, dijo a Teleshow el papá de Morena y Rocío.

El juego ya quedó abierto y cada tarde desde las 13:00 y desde su casa Rial deberá sorprender con un nuevo cambio, poniéndose cada vez él más ingenioso y desafiando cada día un poco más al espectador.

Los primeros días después de que el presidente Alberto Fernández decretara la cuarentena total y obligatoria, el conductor siguió yendo al piso de América, pero luego, desde el miércoles 25, decidió llevar adelante el ciclo desde su hogar.

“La decisión me la obligaron a tomar. Yo soy cabeza dura, y tenía más ganas de ir que de quedarme. Yo estoy dentro del grupo de riesgo, no por edad sino por los riesgos preexistentes. Tengo un stent, problemas cardíacos e hipertensión. Eso me pone en la zona de riesgo”, detalló el conductor, y continuó: “Hasta ahora lo que hice fue nada más ir hasta el programa y de ahí a mi casa. Y pensaba que con eso más o menos estaba bien. Hasta que hoy vimos que la gente salía masivamente a la calle, más de lo que se esperaba, porque creíamos que habíamos tomado conciencia, y no la tomamos. Y a la presión de casa, de Romina y de mis hijas, se sumó mi médico”.

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