"Nunca antes había estado en Buenos Aires y hay muchas cosas que me gustaría ver", dijo la Mujer Maravilla en lo que, se suponía, era su primera visita a la Argentina.

Pero lo más probable es que la heroína norteamericana se haya quedado con las ganas de conocer el obelisco, de recorrer el tradicional Caminito en La Boca o de visitar el emblemático Teatro Colón, entre otros tantos atractivos turísticos porteños. ¿Por qué? Porque, por lo que se ve en las
imágenes que ilustran su visita, está claro que el avión se desvió y terminó aterrizando en algún otro lado… Vaya a saber uno dónde.

Según se narra en el episodio 12 de la primera temporada, en medio de una investigación que involucra a agentes nazis, Steve Trevor (Lyle Waggoner) y su asistente, Diana Prince (Lynda Carter), deciden viajar a nuestro país. Pero aterrizan en una ciudad enmarcada por una cadena montañosa y acantilados que dan a un mar azulado, que nada tiene que ver con la meca del tango a la que le cantaba Carlos Gardel
en "Mi Buenos Aires Querido".  Claramente en Ezeiza, en donde está el aeropuerto internacional, tampoco hay montañas.

La Mujer Maravilla en “Buenos Aires”
La Mujer Maravilla en “Buenos Aires”

La serie de televisión basada en el comic Wonder Woman -creado por William Moulton Marston para la editorial DC Comics en medio de la Segunda Guerra Mundial-, contó con tres temporadas que se emitieron por las cadenas ABC y CBS entre los años 1975 y 1979. Por aquellos tiempos, no existía la tecnología actual que permite ver fotos, videos, y hasta imágenes en vivo de un lugar con solo hacer un click. Para conocer de los diferentes lugares había que ir personalmente o buscar en las enciclopedias. Algo que, según parece, no hicieron los productores de la serie.

La Mujer Maravilla en “Buenos Aires”
La Mujer Maravilla en “Buenos Aires”

Sin embargo, no deja de llamar la atención la imagen tan distorsionada que tenían los realizadores norteamericanos de entonces de lo que era Buenos Aires. Aunque hay que aclarar que, dentro del capítulo en cuestión, sí se muestran algunas fotos reales de la ciudad que, por cierto, nunca tuvo montañas ni mar.

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