Se cumplen ocho años de la muerte de Gary Coleman, el actor norteamericano que saltó a la fama siendo tan solo un niño, en la década del 80, por su actuación en la comedia Diff'rent Strokes, conocida en Latinoamérica como Blanco y negro. Falleció a los 42 años en Utah por una hemorragia intracraneal.

Gary Coleman (Getty)
Gary Coleman (Getty)

Nació con una enfermedad renal crónica y durante sus primeros años de vida ya sabía que no superaría los 1,40 metros y que sus problemas de salud empeorarían con el paso de los años.

El actor con sus padres (Getty)
El actor con sus padres (Getty)

Se hizo famoso a nivel mundial tan solo a los diez años, cuando llegó a Blanco y negro, que se estrenó en los Estados Unidos en 1978 y que cuatro años más tarde llegó a la Argentina, a través de Canal 13.

Con sus padres, en la séptima edición de la entrega de los premios People’s Choice Awards (Getty)
Con sus padres, en la séptima edición de la entrega de los premios People’s Choice Awards (Getty)

Su personaje, Arnold Jackson, se destacó por sobre todos los demás. Su simpatía y su clásica frase "¿De qué estás hablando Willis?" -que le decía en casi todos los episodios a su hermano en la ficción, acompañada por un divertido gesto-, se ganaron el corazón de todos los seguidores de la serie.

Conrad Bain, Gary Coleman, Todd Bridges y Nancy Reagan en el set de televisión de “Blanco y negro”, cuando la primera dama hizo una participación especial (Bob Riha, Jr./Getty Images) (Getty)
Conrad Bain, Gary Coleman, Todd Bridges y Nancy Reagan en el set de televisión de “Blanco y negro”, cuando la primera dama hizo una participación especial (Bob Riha, Jr./Getty Images) (Getty)

Fueron ocho años los que estuvo al aire Blanco y negro, en los que los productores sacaron provecho no solo de la popularidad del joven Coleman, sino, también, de las casi nulas alteraciones físicas del actor. Su fama alcanzó niveles inimaginables en el programa más popular del mundo en su momento: se había convertido en una auténtica leyenda en vida.

Gary Coleman posa con sus compañeros de elenco Dana Plato y Todd Bridges (Michael Ochs Archives/Getty Images)
Gary Coleman posa con sus compañeros de elenco Dana Plato y Todd Bridges (Michael Ochs Archives/Getty Images)

Durante aquel tiempo, Coleman actuó en varias películas, entre las que se destacan On the Right Track y The Kid with the Broken Halo. Aunque con ciertas dificultades: en 1984 se sometió a un trasplante de riñón y debió realizar muchas sesiones de diálisis.

Una escena de “Blanco y negro” (Getty)
Una escena de “Blanco y negro” (Getty)

Después de 189 capítulos, la serie concluyó en 1986. Y con ella, la fama de Coleman: nunca pudo despegarse del personaje Arnold. Solo tuvo un pequeño papel en Married with children, donde interpretó al guardia de un edificio, y algunas participaciones especiales en series. También apareció en un capítulo de Los Simpsons.

En la década del 90 su nombre empezó a asociarse con el escándalo. Mucha repercusión pública tuvo la demanda que realizó contra sus padres y su mánager, a quienes acusó de malversar los fondos que ganó durante su trabajo en Blanco y negro. No conseguía empleo y tuvo dos intentos de suicido. Luego trabajó como guardia de seguridad en un parque y en una playa de estacionamiento.

Coleman, en 1992 (Getty)
Coleman, en 1992 (Getty)

En 2003 se postuló a la gobernación de California, en la que se llevó 14 mil votos: quedó en octavo puesto, entre 135 candidatos. Paradójicamente, el Arnold de Blanco y Negro perdió contra un verdadero Arnold, de apellido Schwarzenegger.

Una foto de 2007 en Utah (Getty)
Una foto de 2007 en Utah (Getty)

Volvió a ser noticia en 2009, cuando quedó detenido por una denuncia de violencia de género realizada por su mujer. Protagonizó un verdadero escándalo al enfurecerse con una periodista que le preguntó por el hecho del que se lo acusaba.

Poco antes de morir contó: "Mi mayor arrepentimiento siempre será ser actor, aunque amo la profesión. Si tuviera el tamaño y la edad, actuaría en películas de ciencia ficción, pero no doy el physique du rol. La verdad nunca me interesó ser leyenda ni una celebridad, soy mortal".

 

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