Bolivia anuncia que la DEA instalará oficinas en La Paz para fortalecer la lucha antidrogas

El Gobierno confirmó que agentes de la oficina antidroga norteamericana operarán desde La Paz para fortalecer la cooperación e intercambio de información sobre redes criminales vinculadas al narcotráfico.

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Imagen referencial de archivo. Miembros de la Administración para el Control de Drogas (DEA). 26 de marzo de 2025. REUTERS/Kylie Cooper
Imagen referencial de archivo. Miembros de la Administración para el Control de Drogas (DEA). 26 de marzo de 2025. REUTERS/Kylie Cooper

Casi 18 años después de su expulsión, la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos volverá a tener presencia en Bolivia. Según información del Gobierno, la agencia tendrá oficinas en La Paz desde donde coordinará acciones de cooperación contra el narcotráfico.

El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, y el director general de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn) de Bolivia, coronel William Cabrera, se reunieron la semana pasada con agentes de la DEA en Washington. En este encuentro se acordó trabajar en acciones de “inteligencia, intercambio de información y fortalecimiento institucional”.

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“Vendrán dos personas de la DEA, más que todo para tener una presencia, probablemente en La Paz, trabajando tipo oficina, donde podremos nosotros colaborar o trabajar temas de inteligencia principalmente”, señaló Justiniano en una entrevista con el periódico El Deber.

El viceministro descartó la presencia de agentes estadounidenses en el Trópico de Cochabamba, una de las regiones donde se produce hoja de coca y que es a la vez el bastión sindical y político del expresidente Evo Morales (2006-2019), quien expulsó a la DEA del país en el año 2008.

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El zar antidrogas de Bolivia, Ernesto Justiniano, (i) junto al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, en una imagen de archivo. (Photo by AIZAR RALDES / AFP)
El zar antidrogas de Bolivia, Ernesto Justiniano, (i) junto al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, en una imagen de archivo. (Photo by AIZAR RALDES / AFP)

“Ojalá que en un futuro podamos compartir algún tipo de operaciones, pero no está contemplado en el plano inmediato”, señaló la autoridad y aclaró que “desmiente” rumores que sugieren la presencia actual de agencias internacionales en zonas productoras de coca.

En el encuentro de las autoridades de antinarcóticos con sus pares estadounidenses se abordaron temas relacionados con la red criminal de Sebastián Marset, el presunto narcotraficante uruguayo que fue capturado en Bolivia el 13 de marzo.

Tras su aprehensión en un operativo en Santa Cruz de la Sierra, Marset fue entregado a la DEA y trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por lavado de dinero y otros delitos. En tanto, en Bolivia se realizan allanamientos y operativos para desmantelar su organización criminal.

Según informó el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, la red aún no ha sido desarticulada pese a que al menos 20 personas vinculadas han sido detenidas en las últimas semanas.

Operativo de erradicación de coca ilegal en Bolivia. 5 de marzo de 2026. REUTERS/Claudia Morales
Operativo de erradicación de coca ilegal en Bolivia. 5 de marzo de 2026. REUTERS/Claudia Morales

Desde que asumió el Gobierno hace seis meses, el presidente Rodrigo Paz anunció el retorno de la DEA a Bolivia, cuyos agentes y el entonces embajador estadounidense Philip Goldberg fueron expulsados por Morales en 2008, en medio de acusaciones de conspiración contra su gestión.

La relación bilateral con Estados Unidos forma parte de la estrategia de la administración de Paz para enfrentar el narcotráfico y fortalecer la cooperación internacional, en un contexto de cambios en la política de seguridad y lucha antidrogas en Bolivia.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Bolivia ocupa el tercer lugar mundial en producción de hoja de coca, principal insumo para la producción de cocaína, solo por detrás de Colombia y Perú. De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, el territorio boliviano posee aproximadamente 31.000 hectáreas de hoja de coca, de las cuales sólo 22.000 se consideran legales.

El viceministro señaló que Bolivia trabaja actualmente con agregados policiales y agencias de seguridad de otros países, entre ellos Brasil, Paraguay, Argentina y España, para combatir el crimen organizado.

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