"Valió la pena todo", dijo Adabel Guerrero a Teleshow a días de convertirse en mamá de Lolaluego de una lucha por quedar embarazada que llevó cinco años en los que hubo tristezas, decepciones, lágrimas, pinchazos, estudios dolorosos, pero una consigna clara: no bajar los brazos y cumplir un sueño.

La bailarina está embarazada de 38 semanas, su tan buscada beba puede nacer en cualquier momento, es por eso que se tomó los últimos días desde que llegó a Buenos Aires luego de la temporada de Bien Argentino, en Villa Carlos Paz, para ultimar detalles y terminar de acomodar la casa que comparte con su novio Martín Lamela, para la llegada de la nueva integrante de la familia.

Adabel y Martín llevan una década juntos
Adabel y Martín llevan una década juntos

"Ahora estoy más cansada que nunca", dijo Ada, mientras transita los últimos días de su embarazo: "Estuve cambiando los muebles, ordenando mi ropa para hacer espacio para poner las cosas de ella, además de los compromisos que tengo con mi escuela de danza, médicos, estudios".

Para el gran día, ya tiene casi todo: "Me faltan los camisones para la clínica y el cubre cama de la cuna", contó la morocha y confesó estar "ansiosa": "A la noche no duermo, me voy preparando para cuando venga, me despierto cada dos horas porque me acalambro, tengo hambre, o algo".

Adabel, feliz con la llegada de Lola
Adabel, feliz con la llegada de Lola

"Cuando ingresé a la clínica Halitus con mi panza me emocioné y tuve que disimular unas lágrimas. Pensar que fuimos tanto tiempo con Martín en busca de un sueño que ya es una realidad. Gracias a mi médico Agustín Pasqualini", escribió hace unos días en Instagram. Es que llegar a su sueño le llevó cinco años de lucha (cuatro más uno de tratamiento médico), es por eso que se convirtió en un referente para muchas mujeres que están pasando por una situación similar.

El posteo de Adabel que recibió cientos de mensajes de mujeres que pasan o pasaron por la misma situación que ella
El posteo de Adabel que recibió cientos de mensajes de mujeres que pasan o pasaron por la misma situación que ella

"Me pasa mucho que tanto en la calle o los comentarios en las redes o cuando voy a la clínica me dicen 'fuiste una inspiración, porque hace años que busco'. El día que fui a ver a mi médico e hice ese posteo, me tuve que tragar las lágrimas, porque cuando me fui de temporada tenía panza chica, ahora entro con una panza gigante y ahí caí en la cuenta de todo lo que había sido ir tanto tiempo a ver a médicos, a hacerme estudios", recordó.

En el medio, pasó de todo: "Tuve tristeza, bronca, perdés las esperanzas, las recuperás, un mes capaz lo tomás mejor, otro de desilusionas, depende del día, de la época, del estado de ánimo". En ese contexto, aseguró que haber empezado un tratamiento la ayudó no solo desde lo físico, sino también en lo mental, ya que le sirvió para "descartar fantasmas": "Los estudios nos iban saliendo bien, no tenía las trompas tapadas, Martín era fértil, etc., entonces te vas quedando mas tranquila y te das cuenta que es cuestión de paciencia. Hay que despejar dudas y poner luz".

Un mensaje para las parejas a las que les cuesta tener un bebé: "Mantenerse ocupadas en otras cosas que les hagan bien porque sino se torna insoportable. La búsqueda tiene que ser algo más de tu vida. Siempre digo '¿qué estoy haciendo mientras tanto?' No solo para ese sueño, sino para la vida, te tenés que sentir realizada en otros aspectos".

Adabel lució en Carlos Paz su pancita
Adabel lució en Carlos Paz su pancita

También recomendó a las mujeres que "traten de conservar la calma": "Se que es molesto que te lo digan, porque lo vivís  y te dicen eso y pensás '¿qué opinás si no sabés lo que es?'", y agregó: "Hay que ir hasta la última opción hasta lograrlo, porque es el sueño de tener tu propio hijo".

Muchas veces se frustró, se cansó de que le pincharan los brazos para sacarle sangre, de las inyecciones y de los estudios, muchos de ellos invasivos y dolorosos, pero eso es parte del pasado. El sacrificio valió la pena y es cuestión de días nada más para que Ada y Martín puedan tener en sus brazos a su pequeña Lola.

SEGUÍ LEYENDO: