Además de compositor y cantante flamenco, a Diego Amador se lo conoce por abarcar una amplia progresión de palos o claves flamencas. Es pianista, y lo llaman El Ray Charles gitano por el espíritu libre y vigoroso con el que interpreta cada tema.
De origen humilde, logró sobreponerse a todas las dificultades, y más allá del éxito no deja de hacer hincapié en los valores: "Sobre todo lo que uno aprendió fue la humildad, a ser anfitrión de la gente que tenemos al lado, de hablar bien de la gente que tenemos al lado, de siempre amar a todo el mundo, y respetar", considera Amador.
—Vienes de una familia humilde donde el pueblo, en Sevilla, ya de por sí era chico, y casi que ni terminaste el colegio…
—No lo pude terminar. Quedé en tercero de primaria: saber leer y escribir un poquito, y ya está.
—¿Y matemática?
—Matemática no la sé hacer. Pero bueno, están los teléfonos.
—Sí, las calculadoras nos ayudan. ¿Te dedicaste de lleno a la música?
—Totalmente. En cuerpo y en alma me dediqué a la música. A veces me dicen que soy un egoísta porque siempre estoy para la música. Estoy para la familia también, pero digamos que estoy con ellos cuando son cosas que hay que estar.
—Imagino que a medida que ibas dando esos pasos seguramente había miedos.
—Bueno, mira, la verdad que en esa época no había miedos. En esa época como que lo quería hacer todo, quería aprenderlo todo, era una esponja, absorberlo todo. Le veo un acorde a tu padre, a tu hermano, al otro, a todos, y eso lo vas agarrando todo. Entonces ahí no tenía miedo. Empecé a tener miedo cuando comencé a subirme a los escenarios, ya era mayor, sobre todo cuando arranqué como solista: eso de sentarte en el piano dos horas o dos horas y media sin quitarte de la banqueta, tocando y cantando eso te hace tener miedo antes de subir pero después de una de las cosas más bonitas que le puede pasar a un músico.
—Me parece interesante que le cuentes a la gente la cantidad de horas que estudiabas piano y también guitarra para llegar adonde estás hoy…
—Bueno, sí, muchas horas. Te digo que yo me pegaba tantas horas estudiando en un teclado porque en ese entonces no podía tener piano, no me lo permitía ni lo económico ni donde vivíamos, porque no cabía un piano. Yo recuerdo que eran tantas horas y horas en el piano que me quedaba dormido, y mi madre me agarraba y me acostaba en la cama. Me llamaba para comer, no iba nunca, y si iba era porque mi padre ya se enfadaba. Pegaba dos cucharadas de comida y ya me iba de nuevo a tocar.
Mirá la entrevista completa:
Últimas Noticias
Policía Nacional detuvo a seis integrantes de Los Puntilleros en operativos conjuntos por extorsión a prestamistas, comerciantes, taxistas y ganaderos
Las autoridades realizaron una intervención coordinada en cuatro departamentos para llevar ante la justicia a quienes son señalados de cometer extorsiones contra varios sectores económicos y sociales en el oriente y noroccidente del país

Abelardo de la Espriella y Gustavo Petro siguen su pelea en X: el abogado lo tildó de “corrupto de marca mayor y vicioso”
El aspirante presidencial sostuvo en redes sociales que el actual jefe de Estado habría comprado la Comisión de Acusaciones para evitar sanciones

AFP estarían obligadas a pagar pensiones de S/3.500 a maestros afiliados, pese a ser inconsistente
Alerta para el Sistema Privado de Pensiones. La reciente Ley de pensión digna aplica la pensión de S/3.500 también para los maestros en las AFP

Cancillería colombiana confirmó reunión diplomática con Ecuador para desescalar la crisis bilateral por bomba en la frontera
Juana Castro, viceministra de Relaciones Exteriores, encabezará la delegación nacional, mientras que su par ecuatoriano representará a Quito
El derbi de las ausencias: Real Madrid y Atlético de Madrid llegan al Bernabéu con sus onces mermados por las lesiones
El último precedente similar fue en 2015, cuando los colchoneros derrotaron 4-0 a los merengues en el Vicente Calderón



