El insólito relato de Azul sobre su fuga de "Gran Hermano": "¡No tenía la SUBE!"

La participante contó que trepó una pared, al igual que Dante y Marian, y confesó que fue hasta la casa de su hermano, quien la trajo de regreso

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"Había algo que me venía guardando hace tiempo". Azul se fue sigilosamente de la casa de Gran Hermano sin que nadie lo notara. Según contó Jorge Rial, estuvo aislada desde el momento en el que decidió abandonar el reality, y en la gala realizada el miércoles 29 de junio volvió a ingresar por un rato. Les contó a los "hermanitos" que se fue porque se sintió discriminada y que, para hacerlo, saltó la pared al igual que Marian y Dante. Luego, fue expulsada por decisión de la producción

"No estoy acostumbrada a estar en un ambiente donde hay tanta violencia, tanta pelea. Los chicos piensan que soy boluda y no me doy cuenta de las cosas pero me estuvieron 'bardeando' todo el día, pensando que no me daba cuenta de las cosas. La verdad que no me gustó nada. Me hubiera gustado que si alguien me tiene que decir algo que me lo diga de frente, todo el día me estuvieron molestando", comenzó con su discurso la joven.

Pero ese no fue el único motivo por el cual decidió irse de la casa. Un tema clave en esta situación es la edad de Azul: ella les dijo a los chicos que tiene 22, cuando en realidad tiene 31. El dato se conoció después de que Yasmila volviera a ingresar al reality y lo contara.

"Dije que tengo 22 porque generalmente no me dan mi edad. Entonces pensé: 'si digo que tengo 31 años y quizás no tengo todas las vivencias que tienen los chicos, quizás no me van a creer la edad'. Afuera saben mi edad pero no lo dije por nada en particular", agregó, y dijo que por ese motivo estuvieron hablando mal de ella a sus espaldas.

También dijo que no está acostumbrada a la violencia que se vive en la casa y confesó haber sufrido discriminación. "Buscaba un lugar donde ir porque tenía la cabeza tan aturdida con tantos gritos y tantas cosas. A mí no me va la violencia ni la discriminación, ni la homofobia. No lo digo porque los chicos sean malos. Esto es un juego y dentro de este juego se dan este tipo de cosas y no van conmigo".

Lo cierto es que la joven confesó que en el momento en el que se vio desbordada por la violencia que se vivía en la casa, se acordó de lo que hicieron Marian y Dante y se trepó por la pared. Una vez en la calle se dio cuenta que no tenía plata ni la tarjeta SUBE para tomarse un colectivo, así que se subió a un taxi hasta la casa de su hermano, quien le daría plata para pagarlo.

"Mi hermano estaba sorprendido. Me abrazó. Le dije 'me escapé'. Y él me dice 'es grave te va a venir a buscar la policía'. Le pedí plata para el taxi, pero se subió conmigo y me trajo para acá", contó, con la inocencia que la caracteriza. Según sus palabras, volvió al programa y la producción decidió aislarla hasta volver a ingresar a la casa.