Manu es un canillita que sobrevive en un barrio humilde de Asunción. Cuando su abuelo le regala un antiguo libro que contiene las coordenadas para hallar un antiguo tesoro, el adolescente se unirá a un grupo variopinto de buscadores para encontrar las joyas que pueden cambiar su vida.

Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori vuelven a dirigir otra original y entretenida cinta ambientada en un poblado al borde de la inundación en donde toda clase de personajes pintorescos conviven en un clima de realismo mágico digno de García Márquez.

Hay detrás de la historia un mito que se forjó en plena Guerra de la Triple Alianza, la de varios tesoros enterrados en distintos lugares de Paraguay y distintas cuadrillas de exploradores cavando en su búsqueda.

Con esta premisa, el filme mantiene un ritmo que crece en intensidad a medida que los protagonistas se acercan a la verdad detrás de los datos marcados en un misterioso mapa. En el camino, el humor será una parte fundamental para empatizar con los personajes. El vértigo y la tensión crecen a medida que avanza el metraje, retratadas con una cámara nerviosa que nos hace partícipes de las vivencias de los buscadores.

El hecho de que un filme paraguayo llegue a las salas comerciales ya es un fenómeno para aplaudir, pero además, si tiene la calidad y originalidad de esta propuesta la alegría es doble. Los buscadores es más que un filme de aventuras, es un retrato sobre el temple y carácter de los que menos tienen y sobre la concreción de los sueños.

Mi calificación: 9 puntos