Quién es Noelia Vigliarolo, la panelista que acompañó al Roña Castro hasta sus últimos días de vida: tres años juntos y un compromiso que quedó trunco

También conductora y productora, construyó con él una relación que combinó convivencia, trabajo y proyectos de familia.

Una mujer de cabello rubio y un hombre de cabello rizado canoso posan sonriendo hacia la cámara
Noelia Vigliarolo y Jorge “Roña” Castro se conocieron hace tres años en un boliche y luego compartieron convivencia, viajes y proyectos de streaming
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La historia de amor entre Noelia Vigliarolo y Jorge “Roña” Castro había comenzado lejos de las cámaras, en una noche de boliche que terminó convirtiéndose en una relación de tres años. Conductora, panelista y productora, ella ya tenía su propio recorrido en el mundo del entretenimiento cuando conoció al exboxeador.

Con el tiempo, el vínculo creció hasta convertirse en una convivencia, una sociedad laboral y un proyecto de vida que incluía nuevos sueños. Uno de ellos tenía fecha: durante el fin de semana del Día de la Madre, iban a viajar a la costa atlántica para comprometerse. La muerte de Castro dejó ese plan trunco.

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“Nos conocimos hace tres años en un boliche”, contó Vigliarolo al recordar el comienzo de la relación. A partir de aquel encuentro, construyeron una historia que también empezó a mostrarse en las redes sociales, con fotografías, salidas y escenas de su cotidianeidad. Pero Noelia no era solamente la mujer que acompañaba al Roña fuera del ámbito público: también compartía con él una nueva etapa profesional.

Vinculada al entretenimiento digital, la joven desarrolló su carrera como conductora, panelista y productora. Entre sus antecedentes figura su participación en Censurados, un ciclo radial, mientras que su relación con Castro amplió su exposición pública y abrió una nueva etapa de trabajo compartido.

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Captura de pantalla de una publicación de Instagram que incluye una fotografía de un hombre y una mujer abrazados y un texto extenso
El mensaje de la pareja de Jorge Locomotra Castro

Juntos encabezaban El show de Roña y Noe, un programa de streaming con invitados, música, bandas de cumbia y conversaciones. La propuesta mostraba al exboxeador en una faceta diferente de aquella que lo había convertido en campeón mundial: más allá del ring, encontraba un espacio para entretener y mantener el contacto con su público. Noelia participaba tanto de la conducción como de la producción, en una dinámica que trasladaba parte de la complicidad de la pareja a la pantalla.

La relación, sin embargo, tenía una dimensión que iba mucho más allá del trabajo. Compartían una casa, viajaban y proyectaban el futuro. En su despedida pública, Vigliarolo resumió el vínculo con una frase que reveló cómo atravesaban la convivencia: “Nosotros dos siempre compañeros, con nuestras diferencias, pero nunca nos soltamos la mano”.

Al conocerse la muerte del deportista, Noelia compartió algunos de los recuerdos que mejor retrataban la vida que llevaban juntos. Entre ellos, una escena doméstica: horas en la cama, tomando mate y conversando hasta las once de la mañana. Un momento sencillo que adquirió otro significado después de la tragedia.

La pareja también había hablado de la posibilidad de tener un hijo. Noelia, madre de una niña de diez años, contó que ese deseo formaba parte de las conversaciones sobre el futuro.

Un hombre con chaqueta de cuero negra y pantalones de mezclilla besa a una mujer con vestido corto negro
Locomotra Castro con su pareja, Noelia Vigliarolo

El proyecto más próximo era formalizar la relación. “Este finde, por el Día de la Madre, nos íbamos a comprometer viajando a la Costa”, reveló en Instagram. La escapada iba a representar un nuevo paso después de tres años juntos, una forma de celebrar una historia que había nacido de un encuentro casual y que, con el tiempo, se había convertido en una vida compartida.

La noticia del compromiso pendiente permitió dimensionar el momento personal que atravesaban. No solo habían construido una rutina y una sociedad laboral: también imaginaban una nueva etapa, con planes que todavía estaban por cumplirse.

Jorge “Roña” Castro murió a los 59 años después de descompensarse en el Bingo de Morón. Pese a los intentos de reanimación, no logró sobrevivir. La noticia conmocionó al mundo del boxeo y del espectáculo, mientras que las palabras de Noelia aportaron una mirada íntima sobre los últimos años del excampeón.

“Te voy a extrañar tanto, amor de mi vida”, escribió en su despedida. Y agregó: “No sé cómo voy a hacer para seguir sin vos. Se me fue la vida”. También eligió un apodo que reflejaba la cercanía que tenían puertas adentro: “Mi Roñis”.

Una mujer rubia con pendientes de aro y una prenda negra con tiras cruzadas mira a la cámara
La conductora y productora despidió al exboxeador con un mensaje en redes, donde reveló que planeaban comprometerse en la costa atlántica

Entre las palabras elegidas, hubo una frase que condensó el vacío que dejaba la ausencia del exboxeador: “La casa va a estar vacía sin vos”. Lejos de los títulos y de los recuerdos de sus peleas, Castro aparecía allí como el compañero de las mañanas de mate, de los viajes y de los proyectos cotidianos.

“No me alcanzan tantas cosas que vivimos en estos añitos juntos”, expresó también Vigliarolo, al intentar poner en palabras una pérdida que había interrumpido una historia todavía en construcción.

La vida de Noelia ya tenía un camino propio antes de conocer al Roña. Junto a él, sumó una relación sentimental que también se convirtió en un proyecto profesional y en una convivencia atravesada por planes de futuro. El viaje a la costa atlántica iba a marcar el comienzo de una nueva etapa; terminó convertido en una promesa inconclusa.

Su despedida dejó la imagen de un amor que había encontrado su lugar lejos de las luces del ring, en la intimidad de una casa y en los pequeños rituales compartidos. Para el público, Castro fue un campeón mundial y una figura popular del deporte argentino. Para Noelia, fue el hombre con el que había imaginado seguir adelante, aquel al que llamaba “Roñis” y con quien todavía tenía tantas cosas por vivir.

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