Round a round: el tenso cruce de Elba Marcovecchio y Ana Rosenfeld en la mesa de Juana Viale

Las abogadas de Mauro Icardi y Wanda Nara se enfrentan en vivo en La Noche de Mirtha, hoy conducido por su nieta

El primer cruce entre Elba Marcovecchio y Ana Rosenfeld en La Noche de Mirtha
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Elba Marcovecchio y Ana Rosenfeld protagonizan un tenso cruce en la mesa de La Noche de Mirtha, conducida este sábado por Juana Viale ante la ausencia de Mirtha Legrand, quien se ausentó por un cuadro gripal. Las dos abogadas —representantes legales de Mauro Icardi y Wanda Nara, respectivamente— se enfrentan en vivo con acusaciones cruzadas sobre la conducción de las causas judiciales, la reserva del expediente y los vínculos personales que Rosenfeld mantuvo con el matrimonio antes de la separación. También participaron de la mesa las periodistas Karina Iavicoli y Luciana Rubinska.

Marcovecchio acusó a Wanda Nara de haber violado la reserva del expediente

La letrada de Icardi abrió el debate con una acusación directa contra su contraria en el proceso: sostuvo que fue la propia Nara quien rompió primero la confidencialidad del expediente al dar declaraciones en una nota junto a Susana Giménez. “Este expediente empezó con una solicitud de que fuera reservada y la primera que viola la reserva del expediente en una nota con la señora Susana Giménez fue la señora Wanda”, afirmó Marcovecchio. La abogada subrayó que ese episodio marcó “la historicidad” del caso y la “conducta” que, a su juicio, derivó en sanciones contra Nara —también por otros incumplimientos—, aunque no precisó en qué consistieron esas sanciones.

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Rosenfeld contrarrestó con una pregunta incómoda para la defensa de Icardi: le recordó que el futbolista terminó pagando la cuota alimentaria que, según ella, sus abogados habían sostenido que no debía. “¿Y lo de Mauro Icardi, que ustedes se la pasaron diciendo que no debía cuota alimentaria y terminaron pagando?”, lanzó la letrada de Nara. Marcovecchio no respondió sobre el fondo de la cuestión y le recriminó a su colega que adoptara “un rol de agresión” en lugar de centrarse en los expedientes. Rosenfeld rechazó esa lectura.

Rosenfeld reveló que conoció a Icardi como amiga del matrimonio antes de convertirse en abogada de Wanda

El intercambio derivó hacia los antecedentes de la relación entre Rosenfeld y la ex pareja. Marcovecchio señaló que su colega había sido “abogada de los dos” —de Mauro y de Wanda— y que ella misma había admitido públicamente ser amiga del matrimonio. También le atribuyó haber intervenido en una causa vinculada a Maxi López, el exmarido de Nara. Rosenfeld negó haber actuado como abogada de Icardi y aclaró que la amistad no equivale a representación legal. “Hemos viajado juntos, hemos paseado”, reconoció, pero insistió en que supo “separar” ese vínculo cuando decidió asumir la representación de Nara, hace tres años.

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Marcovecchio fue más lejos y le recordó a Rosenfeld que el propio Icardi la consideraba “como una madre” durante el tiempo que duró esa relación, y que al asumir la defensa de Nara la abogada lo “fue atacando” conociendo su carácter. “Eso es difícil, yo entiendo que es difícil”, dijo la representante legal del futbolista. Rosenfeld calificó eso de “una percepción” suya. Marcovecchio replicó que no era una percepción sino una afirmación que la propia Rosenfeld había hecho en una declaración testimonial ante el doctor Bayarrola en la causa penal. Rosenfeld aceptó parcialmente: admitió haber dicho que “técnicamente conocía a un Mauro y después me encontré con otro”, pero negó haber utilizado la comparación materna.

Iavicoli acusó a ambas letradas de ser más protagonistas que sus propios clientes

En el pico de la discusión, Karina Iavicoli intervino para poner paños fríos —y una cuota de ironía— sobre la pelea entre colegas. “Las dos son excelentes abogadas, pero esta novela… creo que en un punto les divierte a ustedes”, señaló la periodista, quien observó que hace dos años son las letradas, y no Icardi y Nara, quienes concentran la atención pública. Rosenfeld rechazó que la situación le resultara divertida, pero Iavicoli no le creyó: “Ay, no me digan eso, porque a las dos les encanta dar móviles, hablar. Si no, se guardarían, como hacen otros abogados que no son mediáticos.”

El caso de los pasaportes y la utilización de los chicos en la discusión entre Ana Rosenfeld y Elba Marcovecchio

Juana Viale preguntó por qué se usan a los hijos como herramienta de negociación

La conductora tomó la palabra para instalar una pregunta que sobrevolaba el debate desde el principio: por qué los hijos de Icardi y Nara terminan funcionando como herramienta de negociación en el conflicto judicial. Rosenfeld salió al cruce de esa caracterización y la calificó de “una gran confusión que se instaló en los medios”. Antes de que pudiera desarrollar su argumento, Marcovecchio la interrumpió para enumerar las multas que, según ella, la justicia aplicó a Nara por retener a las hijas y no entregarlas: el 13 de diciembre, el 27 de diciembre y el episodio del Chateau —conocido como “el escándalo del ascensor”, ocurrido el 14 de marzo—, todos bajo la gestión de Rosenfeld. “No es una confusión”, remarcó la letrada de Icardi.

Rosenfeld negó haber intervenido en el incidente del ascensor en carácter de abogada. “Me llamaron ustedes”, aclaró. Marcovecchio insistió en que Rosenfeld había hablado por teléfono con ella durante ese episodio y que en el canal LAM se había presentado como abogada. La discusión amenazó con enquistarse en un conteo cruzado de infracciones hasta que Rosenfeld pidió “correr un poco la situación” y advirtió que el intercambio “parece un Boca-River”. Iavicoli festejó la comparación: “Lo es”.

El robo de los pasaportes en Italia, el punto de quiebre según Rosenfeld

Rosenfeld ubicó el inicio del período más crítico del conflicto en el robo de los pasaportes de las hijas del matrimonio en Italia. A partir de ese momento, sostuvo, las niñas “empezaron a vivir una situación muy particular” que rápidamente pasó a tener estado público. La periodista Luciana Rubinska preguntó si era cierto que Icardi no había permitido que los hijos viajaran con Nara tras ese episodio.

Marcovecchio defendió la postura de su cliente: afirmó que Icardi autorizó el viaje a Italia y explicó que, al producirse el robo de los documentos, la jurisdicción competente para tramitar los nuevos pasaportes era la italiana —donde también tramita el divorcio—, no la argentina. Agregó que la resolución judicial se dictó en Italia y que la restitución internacional involucra tres jurisdicciones: Italia, Argentina y Turquía. “¿Por qué todos estos casos son internacionales?”, preguntó retóricamente.

Rosenfeld contradijo esa versión: sostuvo que Icardi “no solo no prestó colaboración” tras el robo sino que “se opuso expresamente a que estas niñas volvieran a la Argentina” y que impulsó un trámite de restitución internacional. Marcovecchio rechazó ese relato y argumentó que, si Nara hubiera actuado judicialmente “de manera oportuna”, los pasaportes se habrían obtenido antes. Sumó además que Nara y las niñas hicieron una escala no avisada en París durante el viaje autorizado, lo que calificó como “un ejemplo muy malo para los padres que tienen chicos judicializados”. Rosenfeld le pidió que no mezclara episodios y afirmó que “la respuesta es otra”.

Juana Viale preguntó por qué el divorcio no tramita íntegramente ante la justicia argentina si la pareja se casó en ese país. Rosenfeld y Marcovecchio coincidieron, por una vez, en la respuesta: “Las nenas son italianas”, y es esa nacionalidad la que determina parte de la competencia judicial. Sobre el final del intercambio, Rosenfeld cerró con ironía: “Yo ya me salgo a esta altura, cambié de canal.”

Noticia en desarrollo...

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