Quién era Ernestina Pais: de brillar junto a Jorge Guinzburg a protagonizar obras de teatro

La periodista, actriz y conductora murió a los 54 años luego de ser embestida por una formación del Tren de la Costa

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A solas con Sebastián Soldano - Ernestina Pais
(Candela Teicheira)

El viernes por la noche, Ernestina Pais murió en un accidente ferroviario al intentar atravesar un paso a nivel con la barrera baja en la zona de Martínez, San Isidro. En ese contexto, la formación del Tren de la Costa embistió su auto por el lado del conductor. El fallecimiento se constató en el lugar. Tenía 54 años y era la única ocupante del vehículo. Infobae confirmó su identidad y la noticia sacudió al mundo del espectáculo.

El parte policial reconstruyó los hechos con precisión. Un Honda Civic negro con patente MYP-725 cruzó el paso a nivel de las calles Sáenz Peña y El Cano de San Isidro con la barrera baja, sobre la línea del ramal Mitre del Tren de la Costa. El impacto de la formación fue directo contra el lado del conductor. Intervinieron bomberos, peritos y personal del Comando Patrullas San Isidro.

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Pais dejaba atrás una carrera de más de tres décadas en los medios argentinos. Nacida el 12 de marzo de 1972 en Buenos Aires, dio sus primeros pasos como movilera en La Biblia y el Calefón, el programa que conducía Jorge Guinzburg, con quien construyó un vínculo profesional que marcaría buena parte de su trayectoria.

Desencriptados con Ernestina Pais
La periodista tenía 54 años y por mucho tiempo habló acerca de su lucha con las adicciones (Foto: Gustavo Gavotti)

Junto a Juan Di Natale fundó la versión argentina de la revista francesa Los Inrockuptibles, uno de los proyectos que la ubicaron tempranamente en la escena cultural porteña. En 2003 se sumó a Canal 7 para conducir Sabés o Sonás junto a su hermana Federica Pais, un programa de entretenimientos para alumnos de quinto año que compitían por un viaje a Bariloche. El ciclo cosechó el Premio Martín Fierro 2007 como mejor programa de interés general y el Premio Magia del mismo año.

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En radio también dejó su huella. Por Salgan al Sol, emitido por Somos Radio AM 530, obtuvo el Premio Martín Fierro 2006 en la categoría labor en animación y conducción femenina.

Entre 2005 y 2007 fue coconductora de Mañanas Informales en Canal 13, nuevamente junto a Guinzburg. Cuando el conductor falleció en 2008, Pais tomó las riendas del programa como conductora principal, acompañada por Ronnie Arias.

El año 2009 trajo uno de los momentos más recordados de su carrera. Se convirtió en la primera mujer en conducir Caiga Quien Caiga, el programa creado por Mario Pergolini, tras el retiro voluntario de su fundador. Por ese trabajo recibió dos nominaciones consecutivas al Martín Fierro como conductora del año.

10 A SOLAS con Ernestina Pais
La mujer comenzó su carrera de la mano de Jorge Guinzburg

Siguieron años de presencia constante en pantalla. En 2010 se incorporó a Rock & Pop con el programa Un Día Perfecto, junto a Osvaldo Bazán y Carlos Belloso. En 2013 tomó la conducción de Desayuno Americano en América TV, canal donde también participó del Bailando 2016 y donde entre 2019 y 2021 fue panelista de Intratables. Condujo además Mañanas Públicas por la TV Pública y Honestidad Brutal por Vale 97.5. Al momento de su muerte protagonizaba El Divorcio, la obra producida por José María Muscari.

Su vida privada estuvo marcada por dos historias que la definieron. Era madre de Benicio, su hijo junto a su expareja Alejandro Guyot, y socia junto a Diego Pérez Morales del Bar Million en Buenos Aires. Junto a Federica compartió además una historia familiar atravesada por la dictadura: ambas son hijas del arquitecto y militante del ERP José Miguel Pais, desaparecido en septiembre de 1976 durante el primer año del último gobierno militar.

Durante años la periodista habló acerca de su lucha con el alcohol. Semanas atrás, Pais había sido invitada al programa de Mirtha Legrand, donde habló públicamente de su proceso de recuperación del alcoholismo. Reveló que llevaba un año y tres meses sin consumir alcohol y describió un camino que comenzó mucho antes de que el problema se hiciera visible. “Fue una situación delicada, pero hoy me lleva a transmitir básicamente esto: se puede”, dijo.

La conductora explicó que, pese a una vida profesional intensa que incluyó teatro junto a Muscari, giras con El show de la menopausia de Manuel González Gil, trabajos en radio, televisión y la administración de un restaurante con 25 años de trayectoria, comenzó a sentir una tristeza persistente. La pandemia, el encierro y el cierre del restaurante profundizaron esa sensación. “Estábamos todos endeudados y yo empecé a usar el alcohol para calmar y tapar la angustia”, confesó.

Ernestina Pais recordó cómo comenzó su adicción al alcohol y su proceso de desintoxicación: “Empecé a vivir un infierno”

Describió su consumo como progresivo y ligado a su dificultad para expresar lo que sentía. “El consumo problemático no empieza el día que vos levantás la copa, sino que empieza cuando vos empezás a no decir lo que te está pasando”, sostuvo. Y agregó: “Empecé a vivir un infierno”. Señaló la importancia de entender las adicciones como una problemática de salud mental y reconoció la particularidad de su caso: “Soy una mujer guerrera que ha tenido una vida, una adicción legal. Lo tenía en mi restorán, o sea, yo estaba encerrada en un restaurant con un depósito lleno de alcohol”.

Al principio creyó que podía resolverlo sola. “Justamente, como yo soy una omnipotente narcisista, como la mayoría de los adictos, decía ‘yo puedo sola’”, explicó. La situación se agravó tras un accidente doméstico producto del consumo en el que se golpeó y se fracturó la mano. Su familia, que ya tenía todo coordinado, la llevó al sanatorio con el pretexto de atender la fractura. Allí la esperaba una persona del juzgado. “Cuando llegué al sanatorio estaba la persona del juzgado que me comunicó que a partir de ese momento yo entraba a la judicialización”, relató. Sobre esa intervención, fue clara: “Lo que se hace es decirle ‘vos no estás pudiendo solo’. Y yo no lo aceptaba”.

La judicialización implicó una serie de análisis físicos, entre ellos electroencefalogramas y exámenes de orina y sangre, para determinar si necesitaba tratamiento formal. Luego llegó el centro, donde compartió cuarto con otras dos mujeres. “Uno acostumbrado a ser independiente, a hacer su propio jefe, como nos pasa, claro, y a vivir en la casa tuya con tus cosas y de golpe estás en un lugar con reglas propias del lugar donde tenés que hacer caso, conviviendo en una habitación con dos personas más”, recordó.

Las normas del lugar no admitían excepciones. “El lugar en el que yo estuve es estrictísimo. No te dejaban pasar ni una. No te dejaban ni maquillarte. Había una cuestión de estar despojado de todo y de la igualdad entre todos”, describió.

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