Ivana Figueiras acompañó a Darío Cvitanich en el 130° aniversario de Banfield: del distanciamiento a la exposición

La pareja se mostró unida en uno de los eventos más significativos del club sureño, en medio de una historia marcada por la reconstrucción afectiva

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Darío Cvitanich fue parte de
Darío Cvitanich fue parte de los festejos de los 130 años de Banfield y compartió imágenes de la jornada (Instagram)

La noche del aniversario número 130 del Club Atlético Banfield reunió a figuras históricas, hinchas y referentes de todas las generaciones, pero la presencia de Darío Cvitanich junto a Ivana Figueiras captó la atención de todos. El exfutbolista, considerado uno de los hijos pródigos del club, fue uno de los embajadores en la multitudinaria celebración, en la que se lo vio distendido y feliz junto a su pareja, lo que marca así un nuevo capítulo en su vida personal tras meses de exposición mediática.

El evento, que congregó a una gran cantidad de socios y simpatizantes en la Plaza del Campeón, tuvo momentos de emoción y reencuentros. Cvitanich, figura indiscutida para la hinchada, expresó su satisfacción por volver a compartir con la comunidad banfileña: “Siempre es lindo volver al barrio y reencontrarme con la familia banfileña. Estoy contento de ser parte de la historia”. Su declaración resonó entre quienes lo siguen considerando un referente más allá de su retiro.

A lo largo de la jornada, tanto Darío como Ivana compartieron imágenes en sus redes sociales. La modelo y empresaria publicó una fotografía desde el automóvil cuando se dirigía al evento, mientras que luego republicó una imagen tomada por el propio Cvitanich, en la que ambos posan abrazados bajo las banderas institucionales del club. En la publicación, él la etiquetó y agregó: “@figueirasivana #gracias”, junto a emojis verdes y una frase que reflejaba su entusiasmo por el momento compartido.

Darío Cvitanich compartió una imagen
Darío Cvitanich compartió una imagen junto con Ivana Figueiras y ella la republicó

La participación de la pareja no pasó inadvertida para los presentes ni para quienes siguen de cerca su historia en plataformas digitales. Las imágenes y mensajes circularon rápidamente, reforzando la idea de una relación sólida y visible, que deja atrás los rumores y las especulaciones del pasado reciente.

La historia reciente de Darío Cvitanich no puede entenderse sin el episodio de su separación de Chechu Bonelli, una relación de más de diez años y tres hijas en común. El final del vínculo se vivió bajo una fuerte exposición mediática, especialmente por el perfil público de ambos y el impacto que la noticia tuvo en el mundo del espectáculo y el deporte.

El escándalo, amplificado por la atención de la prensa y las redes sociales, puso bajo la lupa cada movimiento de Cvitanich y Bonelli. La ruptura generó una catarata de especulaciones y comentarios, alimentados por la ausencia de declaraciones extensas por parte de los protagonistas y la aparición de rumores en distintos medios.

Mientras tanto, la vida personal del exfutbolista transitaba una etapa de replanteos y nuevas búsquedas, marcada por la necesidad de reconstruir su círculo íntimo y reacomodar los vínculos familiares.

Ivana Figueiras en una imagen
Ivana Figueiras en una imagen de la previa, yendo al evento organizado por Banfield

En ese contexto, el vínculo entre Darío Cvitanich e Ivana Figueiras comenzó a trascender el ámbito privado. Los primeros pasos de la relación fueron discretos, pero con el correr de los meses, ambos optaron por mostrarse juntos y acompañarse en distintos momentos.

La reconstrucción de la pareja no estuvo exenta de desafíos. Hubo un distanciamiento temporal entre ambos, lo que generó dudas sobre la continuidad de la relación. Sin embargo, el reencuentro terminó por consolidar el lazo, al punto de que decidieron no ocultar más su vínculo y enfrentar la exposición con naturalidad.

Ambos compartieron en redes sociales distintas postales de su cotidianeidad, reforzando el mensaje de una nueva etapa. La decisión de mostrarse juntos y felices marcó un antes y un después en la narrativa mediática que los rodeaba.

La confirmación pública de la relación llegó días antes de la celebración en Banfield, cuando ambos eligieron asistir juntos a una función de la obra teatral El divorcio del año, dirigida por José María Muscari. La elección del título no pasó inadvertida, sobre todo por el trasfondo de la historia personal de Cvitanich.

La pareja se mostró relajada y sonriente, posando para las cámaras y conversando con los presentes. Esta aparición selló el nuevo rumbo de la relación ante los ojos del público, dejando atrás el distanciamiento previo y confirmando que, pese a los obstáculos, triunfó el amor.

El gesto de asistir juntos a un evento de relevancia social y cultural representó un mensaje claro para el entorno y para quienes siguen de cerca sus pasos: la decisión de vivir el presente sin ocultamientos, apostando por una reconstrucción sentimental basada en la sinceridad y el acompañamiento mutuo.