Murió a los 56 años Pablo Lago, autor de La Leona, Lalola y Tratame bien

El dramaturgo dejó su sello en producciones inolvidables y su inesperada partida causó un profundo dolor en el ambiente. La sentida despedida de Nancy Dupláa

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Nancy Duplaa y Pablo Echarri en La Leona (Telefe)

El dolor se abate sobre la escena cultural argentina: Pablo Lago, autor de ficciones inolvidables como Locas de amor, Trátame bien y Lalola, falleció a los 56 años en la ciudad de Mar del Plata. La noticia, anunciada con pesar por la sociedad de autores Argentores, sacudió a quienes lo conocieron, trabajaron a su lado o encontraron consuelo en sus historias.

“Con profundo pesar despedimos a nuestro socio Pablo Lago, destacado guionista de cine y televisión, fallecido en la ciudad de Mar del Plata. Enviamos nuestras más sentidas condolencias a sus familiares, amigos y, muy especialmente, a su compañera de vida y de escritura, Susana Cardozo”, expresa el comunicado oficial de Argentores.

Durante más de veinte años, Pablo Lago tejió un legado que marcó a la audiencia y la crítica. Su capacidad para alternar entre el drama y la comedia, siempre con profundidad y sensibilidad, lo volvió un referente indiscutido. Coautor de ciclos que se grabaron en la memoria colectiva, su nombre se repite como un eco entre quienes celebran la buena ficción argentina. Además de un largo catálogo de producciones, estaba pronto a estrenar Cautiva inspirada en un caso real de abusos en un convento de clausura.

Pablo Lago, destacado guionista, falleció
Pablo Lago, destacado guionista, falleció en las últimas horas en Mar del Plata

Pero su talento no se detuvo allí. En televisión, Lago firmó títulos como La Leona (Telefé, 2016), Familia en venta (Fox/MundoFox, 2014), Mentes en shock (Fox, 2011), Media Falta (Polka/Artear, 2005) y Hospital público (Flehner Films/América TV, 2003). Su pluma también brilló en el cine: Desbordar, Gigantes de Valdés, Agua, High School Musical – El desafío y los films de animación Los Pintín al rescate y Teo, cazador intergaláctico. Incluso en el teatro dejó huella con el drama Cánser, estrenado en el año 2017.

La excelencia profesional de Pablo Lago fue reconocida con múltiples galardones: el Premio Argentores, el Martín Fierro, Fund TV y el Premio Clarín. Su carrera alcanzó dimensión internacional gracias a una nominación al Emmy Internacional por Familia en venta. Cada premio, cada nominación, reflejó la admiración de sus pares y el respeto de una industria que rara vez se detiene a aplaudir.

Las despedidas brotaron rápidamente en las redes sociales. Nancy Dupláa compartió una imagen y un mensaje imposible de ignorar: “Pablo, no puede ser… Qué tristeza enorme. Susi… vos y nosotros... y ese encuentro de creación explosiva… La Leona y su universo. Qué plan fue esa unión. Qué hermoso autor… vos y Susi y esa cofradía mágica. Te fuiste muy rápido, querido. Hasta siempre, Pablito”. ¿Puede el dolor volverse palabra y consuelo a la vez?

Pablo Lago es dueño de
Pablo Lago es dueño de una amplia trayectoria que no se limita a la pantalla chica (Instagram)

Desde el recuerdo íntimo, la escritora Mariana Levy abrió una ventana a los inicios compartidos: “Mi primer guion profesional lo escribí con Pablo Lago. Nos juntábamos todas las mañanas de un verano crudísimo en un café de Almagro. Me enseñó muchas cosas, pero la que más recuerdo es la importancia de cómo presentás a tu protagonista. Lo primero que ves de tu personaje debe ser memorable y tiene que hablar de algo fundamental de la personalidad o el conflicto de ese personaje. Siempre que arranco un nuevo piloto me acuerdo de sus palabras e intento encontrar esa escena especial de presentación. Una pena enorme que nos haya dejado tan joven”.

La voz de los colegas tampoco tardó en hacerse oír. El guionista Gonzalo Marull lo despidió con un mensaje breve y certero: “Falleció Pablo Lago, excelente guionista y dramaturgo. Gran y generoso colega. Siempre atento, mordaz y preciso en sus críticas. Coautor de series inolvidables como Tratame bien, Locas de amor o Lalola. Una gran pena”.

En los pasillos de la televisión, en los cafés de barrio y en el silencio de quienes lo lloran, la partida de Pablo Lago deja una herida profunda. Y falta quien escriba su crónica. ¿Cómo se despide a quien supo narrar el dolor y la esperanza de tantos? Quizás lo más atinado sea hacerlo en sus propias palabras, tal como plasmó en su página de Linkedin.

“Escribo y respiro cine desde que tengo memoria. La lectura, las canciones, la poesía, fueron y son mis pasiones. A mis 15 escribía canciones, a los 20 publiqué un libro de poesías, y los 22 escribí, dirigí y produje un medio metraje. Teniendo 24 renuncié a un trabajo “seguro” para dedicarme únicamente a cine y televisión. Desde entonces escribo guiones para series, tiras, telenovelas, y películas. No sé, ni quiero hacer otra cosa".