Calu Rivero y Aíto de la Rúa salieron a nadar mar adentro: “Presente, curioso y valiente”

La pareja, que reside en Uruguay, publicó videos donde nadan muy lejos de la costa para comenzar el año nuevo. Además, ella anunció que encontró una particular escuela para Tao, su hijo mayor

Guardar
La salida a nadar en el mar de Punta del Este de Calu Rivero y Aíto de la Rúa

Calu Rivero y Aíto de la Rúa compartieron un video nadando mar adentro, rodeados por las aguas tranquilas de la costa de Uruguay en una jornada soleada. En las imágenes, Rivero luce un traje de neoprene verde fosforescente y un salvavidas naranja, mientras ambos llevan gorros y antiparras para protegerse.

La secuencia muestra a De la Rúa sumergiéndose en el mar y a Rivero flotando en la superficie, con la costa lejana y el mar sereno como telón de fondo. La pareja aparece relajada, disfrutando del momento, sonriendo y presentando una postal íntima de inicio de año.

Como acompañamiento del video, Calu compartió un mensaje de tono introspectivo: “Que este año te encuentre vivo. Que el 2026 te encuentre presente, curioso y valiente. Ashé. Que así sea. Que tenga vida. Que tenga fuerza. Aho”.

La palabra Ashé, de la espiritualidad yoruba, se asocia con la energía vital y la fuerza creadora que sostiene el universo. Por su parte, “Aho” se utiliza en movimientos espirituales contemporáneos para expresar un deseo o afirmación, con un sentido similar a “así sea”.

Calu Rivero y Aíto de
Calu Rivero y Aíto de la Rúa, en el mar esteño

Rivero y De la Rúa suelen pasar largas temporadas en Uruguay durante todo el año, donde priorizan una vida cercana a la naturaleza y al aire libre para su familia. En su más reciente posteo en Instagram, la actriz e influencer relató en redes sociales su búsqueda y su hallazgo de un espacio educativo alternativo para su hijo mayor, Tao, destacando el valor de respetar los ritmos de la infancia y explorar nuevas formas de aprendizaje. “Probé jardines. Probé horarios. Probé encuadres. Nada me cerraba del todo. Había algo que no encajaba. Y cuando algo no encaja, yo no empujo. Menos a alguien que todavía no tiene tres años. No me gusta forzar el ritmo de otro. Ni apurar una infancia. Y sin embargo… había un lugar al que sí quería ir. Cada vez que veníamos acá, yo veía otra cosa en él. Una alegría tranquila. Un cuerpo presente. Un deseo real. Lo veía feliz cuando había caballos. Cuando podía tocar, esperar, observar. Cuando el tiempo no corría. Y un día pensé: ¿y si esta es su primera escuela?”.

La pareja es una de las más solidas del ambiente y se conoció en diciembre de 2008. En un principio se especuló con que sólo era una amistad que tenía un poco más de un año, pero poco tiempo después, Calu confimó el noviazgo: “Nos mimamos, nos seducimos, nos besamos. Lo nuestro es así, no necesita explicación. Somos y punto”, expresó la actriz, quien por ese entonces tenía 21 años y Fernando 32.

En un mar tranquilo, Calu
En un mar tranquilo, Calu prefirió hacer la plancha

En el entorno social de la pareja también destaca el vínculo con figuras públicas argentinas. En noviembre, Calu Rivero compartió una imagen junto a Juliana Awada, ex primera dama de Argentina, en un ambiente familiar y distendido. En la fotografía, ambas aparecen sonrientes junto a sus hijos, rodeadas de naturaleza y bajo la sombra de un árbol.

El encuentro entre Rivero y Awada expuso la conexión de dos ámbitos ligados por la maternidad, la moda y la vida pública. La presencia de Aíto De la Rúa, hijo del expresidente argentino Fernando de la Rúa, atrajo nuevamente la atención sobre los lazos sociales y familiares que intersectan distintos espacios de la sociedad argentina.

Las imágenes difundidas por la pareja retratan rutinas sencillas donde sobresalen la cercanía familiar, la espontaneidad y un decidido contacto con el entorno natural. La convivencia en Uruguay, la relación con otras personalidades y la apuesta por experiencias educativas distintas marcan el perfil propio de Rivero y De la Rúa, quienes privilegian la serenidad y la presencia cotidiana sobre la exposición mediática.

Así, en el mar, bajo el sol o a la sombra de un árbol, la familia plasma su elección de vivir plenamente el presente, abrazando cada instante con autenticidad.