Dani La Chepi confesó tener una extraña fobia: “No lo puedo manejar”

La influencer estuvo invitada a la última emisión de PH, Podemos hablar y dejó sorprendidos a todos con su relato

Dani La Chepi habló sobre su fobia al inodoro (Video: "PH, Podemos Hablar", Telefe)

Los seres humanos pueden tener muchas fobias, pero hay algunas de ellas que no son nada comunes. En este último caso se podría ubicar la que padece Dani La Chepi, que este sábado sorprendió al revelarla en PH, Podemos Hablar (Telefe).

Todo comenzó cuando Andy Kusnetzoff hizo pasar al punto de encuentro a aquellos que tienen historias en el baño. Y la influencer no dudó en contar su experiencia. “Yo tengo un tema...No puedo entrar al baño y dejar la puerta cerrada, donde sea que esté”, comenzó, y despertó la curiosidad de todos. Entonces, bromeó: “No lo puedo explicar, será ´anofobia´”.

No lo puedo manejar, me baño en dos segundos con los ojos abiertos, voy a a hacer pis con la puerta abierta y, si tengo compañía en el momento de lo segundo, mejor”, continuó, sin que nadie podía creer lo que acababa de relatar. Aunque aclaró: “Pero no dentro del baño. No es que pido la mano. Aunque si es mi pareja, entra”.

Dani La Chepi sorprendió al confesar su extraña fobia (Captura: Telefe)
Dani La Chepi sorprendió al confesar su extraña fobia (Captura: Telefe)

En ese momento, el conductor le pidió que haga una demostración con Luciano Cáceres. que se sumó divertido a la consigna. Ya en pleno rol, la exconductora de El juego de la Oca, explicó: “Para manejar el miedo al inodoro y toda la situación, empiezo a hablar. Y él, por ejemplo, está allá, mirando la tele, y le digo: ´¿Venís?´. Se tiene que poner afuera de la puerta, asomarse y hablarme. Entonces, ahí se me pasa”. Ante la incredulidad de Pía Slapka, La Chepi agregó: “No le estoy pidiendo que me higienice, le estoy pidiendo que me acompañe”.

En este contexto, Kusnetzoff indagó sobre el origen de su extraña fobia y ella profundizó: “No sé qué pasó de chica, yo tengo una infancia que bloqueé en un momento. Pero sí recuerdo, a mí me gustan mucho las películas de terror, que había una muy vieja de la época de Luther, el sanguinario, de los años 70, donde la chica se sentaba en el inodoro y había una serpiente que le ingresaba. Son esas cosas que no tenés que ver, por eso cuido mucho lo que mira mi hija”. “No es que pienso que hay una serpiente, porque ya lo sé que no, pero puede haber algo. Yo nunca quito la posibilidad de que pueda aparecer algo”, cerró entre risas.

En otro tramo del programa, y ya en tono más serio, la instagramer también relató cómo hizo para superar el alcoholismo. “Antes de tener a Isa (su hija) entré en el alcohol a lo loco, y ella fue mi salvación. Pude salir haciendo terapia, con psiquiatras y con medicación. La pasé horrible y cuando me veo en el espejo...me he llegado a pelar flasheando que era Natalie Portman”, reveló.

Dani La Chepi hizo una demostración de su fobia junto a Luciano Cáceres
Dani La Chepi hizo una demostración de su fobia junto a Luciano Cáceres

A mediados de marzo, Chepi contó que había sido operada de urgencia por cálculos renales, y semanas más tarde sufrió la muerte de su padre, Alberto. En medio del duelo, se hizo otros estudios de rutina y terminó de nuevo en el quirófano por una anomalía en una mama. Luego, en julio brindó una entrevista a Socios del espectáculo, donde detalló los problemas de salud que atravesó. “Fue un año movido, arranqué con todo, yo si tengo algo, tengo todo junto: la separación, la inminente e inevitable muerte de mi papá, que estuvo diez años pasándola mal, él y toda la familia, pero principalmente él”, expresó, haciendo referencia al ACV isquémico que dejó inmovilizado a su padre, y a la ruptura con Javier Cordone, quien fue su pareja durante dos años y medio.

“Después se me atoró el riñón, que pensamos que eran los intestinos porque yo tengo dos obstrucciones intestinales y es un dolor como de parto, muy parecido a la punción intestinal, pero era una piedra que me estaba tapando la uretra”, explicó. Y agregó: “Me tuvieron que poner un catéter, y ahí dije: ‘Bueno, ya está’, y me fui a hacer una mamografía de control que me mandó mi ginecológa, de golpe te piden otra y de pronto a operación directo y decís: ‘Bueno, nos vamos calmando’”.

SEGUIR LEYENDO: