Terminó El primero de nosotros: así fue el trágico desenlace del personaje de Benjamín Vicuña

El chileno interpretó a un enfermo terminal en la exitosa tira que se emitió por en simultáneo por Paramount+ y Telefe y que concluyó este jueves

Así fue el desenlace del personaje de Benjamín Vicuña en El primero de nosotros (Telefe)

La vida es una carrera llena de obstáculos. Haya salido el sol o esté lloviendo. Cada vez que salgo a correr me enfrento a mis pensamientos. El aire me pega en la cara y, sin que pueda evitarlo, corro agitado por ellos. Pienso en el destino, pienso en la gente que quiero. Porque en este camino de la vida nunca estamos solos”. Así se presentaba Benjamín Vicuña a su personaje Santiago Luna, protagonista de El primero de nosotros. La tira que se emitió en simultáneo por Telefe y Paramount+ llegó a su fin en la televisión y las últimas imágenes conectan con aquel inicio. Con lo que está escrito y qué caminos elegimos para afrontarlo podemos afrontarlo. Y la importancia, en cada uno de los casos, de recostarse en los afectos.

Porque unas horas después, Santiago se encontraba con sus amigos de toda la vida: Jimena Rauch (Paola Krum), Nicolás Torres (Luciano Castro), Valeria Perell (Jorgelina Aruzzi), Soledad González (Mercedes Funes) e Ignacio Reinoso (Damián De Santo). En medio de las anécdotas y las risas, sufre una descompensación y cae desmayado al suelo. “Son tumores terminales”, sentencia la magistral médica interpretada por Carola Reyna. “¿Me voy a morir?”, pregunta casi por acto reflejo el protagonista. Una pregunta que quedó flotando en el aire y que se terminó de confirmar en el último capítulo.

En aquel sueño de maratonista, dispuesto a llevarse todo por delante y cuando la muerte era una cita a largo plazo, Vicuña deslizó las palabras que articularon la historia. “Y si yo fuera el primero de nosotros, les pido que no me abandonen hasta llegar a la meta”. Y el último capítulo encontró a todos junto a la bandera a cuadros, con las líneas argumentales cerrando su curso y un Santiago Luna cada vez más deteriorado acercándose a lo inevitable.

En el casamiento de Nicolás y Valeria, durante un no tan improvisado cónclave, sus cinco amigos lo ponen al día. “Todo esto es culpa tuya”, le dice Valeria, atribuyéndole la felicidad de su pareja. Y así sigue la ronda, con Soledad finalmente realizada y con Nacho enamorado y con proyectos de ser papá. “Veo que estuvieron hablando. Me quedo tranquilo, puedo morir en paz”, concluye Santiago. “Con ese humor negro, con esa actitud que tenés nos contagiaste a todos y nos obligaste a ir para adelante”, devuelve Nicolás, exsolterón empedernido reconvertido en recién casado. Y las seis manos juntas sellan para siempre ese momento.

Damián De Santo, Benjamín Vicuña, Mercedes Funes, Jorgelina Aruzzi, Paola Krum y Luciano Castro, protagonistas de El primero de nosotros Crédito: Matias Souto
Damián De Santo, Benjamín Vicuña, Mercedes Funes, Jorgelina Aruzzi, Paola Krum y Luciano Castro, protagonistas de El primero de nosotros Crédito: Matias Souto

Pasan unos días y Santiago busca relax en un libro y una jarra de limonada que prepara con precisión de relojero, como sabiendo lo que está por suceder. En eso, siente el dolor tan temido. Los lentes se le caen, la mano tiembla buscando donde apoyarse, el aire no aparece. Mientras tanto, le pasa la vida y la película se detiene en la foto de su esposa y sus hijos. Recién allí, el llanto se vuelve una tenue sonrisa.

Cuando llega Jimena con el bebé de ambos, Julián, pretende iniciar una charla cotidiana pero su rostro advierte que el desenlace es inevitable. “Amor”, lo llama una y otra vez. Pero sabe que es inútil. Lo que sigue es ese llamado tan temido y la reacción de los amigos, cada uno a su manera. El dolor del entierro y la celebración de la vida, en el flashforward al primer año del cumpleaños de Julián. Su tarea estaba cumplida, reflejada en las risas y los brindis y coronada por el último de sus consejos paternales. “Agracecé siempre que la vida es bella, única y hermosa”.

“La televisión abierta todavía puede hacer mucho más por el debate, la conversación de temas que aún se consideran tabú, ayudar a una sociedad a espejarse y sentirse identificada. Y creo que sin dudas fue un aporte, lo veo en las devoluciones de la gente, en la calle y en las redes”, había contado el chileno en un diálogo con Teleshow en la previa. Y al finalizar el último capítulo, en ese torbellino de sensaciones encontradas y de incomodidades a las que expone la trama, su misión también estaba realizada.

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