Annette Bening y Warren Beatty en los Oscar, en 1992 (Foto: Shutterstock)
Annette Bening y Warren Beatty en los Oscar, en 1992 (Foto: Shutterstock)

Hasta que en 1992 Warren Beatty se casó con Annette Bening era conocido como el seductor más grande de Hollywood tanto que lo apodaban “el falo con piernas”. Peter Biskind, autor de Star: How Warren Beatty seduced America, se tomó el trabajo de sumar el número de amantes del actor y llegó a una cifra impresionante: 12.775 “sin contar las aventuras casuales y los besos robados”. Aparentemente llegó a ese número porque la estrella de Dick Tracy habría tenido relaciones todos los días -sin asuetos ni feriados- durante 35 años.

Warren rechazó haber tenido tal cantidad de amantes. “Eso significaría no solo que había varias personas al día, sino que no hubo repetición”. Aunque el actor negó la cifra, su fama de Casanova estaba extendida en Hollywood. Se lo describía como un “samurai del sexo” pero también un caballero del secreto y un “modelo de discreción”. Entre sus ex más conocidas figuran Brigitte Bardot, Cher, Julie Christie, Goldie Hawn, Diana Ross, Carly Simon, Barbra Streisand y hasta Madonna. Con la mayoría conserva una linda amistad.

Beatty tenía destino de seductor eterno, de esos que las madres afirman que nunca “van a sentar cabeza”. Pero en 1990, mientras buscaba a una protagonista para Busgsy conoció a Annette Bening y según contó “en diez minutos, quizás cinco” se enamoró de ella.

Cuando anunciaron su matrimonio todo el mundo se sorprendió. Parecía imposible que Beatty dejara su agitada vida sexual para entrar al equipo de los casados. Pero Warren no tenía dudas de su “cambio de bando”. De hecho él mismo lo aclaraba: “Siempre sentí que no estaba tratando de evitar el matrimonio, estaba tratando de evitar el divorcio. Cuando conocí a Annette no tuve dudas de que era hora de casarme". Es que aunque parezca increíble, el actor era un gran defensor de la monogamia y del permanecer juntos “hasta que la muerte los separe”. Por eso, aseguraba que solo se casaría cuando estuviera seguro que podría respetar esa promesa.

Annette Bening y Warren Beatty el 11 de enero de este año (Foto: Shutterstock)
Annette Bening y Warren Beatty el 11 de enero de este año (Foto: Shutterstock)

El 3 de marzo de 1992 en una ceremonia que no trascendió a la prensa, ambos actores se casaron. Ella tenía 33 años y él 55. Dos meses antes, el 8 de enero de 1992 habían sido padres de Kathlyn. Luego llegaron Isabel, Ella y Benjamin.

Aunque como actor, director, guionista y productor Beatty era uno de los hombres más poderosos de la industria, durante 15 años no participó en ningún proyecto de cine para dedicarse a la familia. Es que como declaraba con orgullo y sin arrepentimientos “Lo más importante, lo mejor que me ha pasado a mí, fue Annette y tener cuatro hijos”.

El matrimonio mantuvo a sus hijos siempre fuera de los flashes. En una entrevista Warren contó el motivo de esta decisión: "Creo que es una carga tener dos padres conocidos, así que respeto completamente su privacidad" y agregó: "Podría seguir y seguir y seguir hablando de ellos, porque son brillantes y divertidos. Pero no, creo que tienes que darles un descanso, y tienen su privacidad".

Ese cuidado se rompió cuando Kathlyn se presentó a los 14 años y ante un grupo de amigos como Stephen. El hecho fue publicado por The National Enquirer. Tres años después se proclamó homosexual y esta vez la noticia salió en The Daily Mail.

Annette Bening y Warren Beatty con sus hijos, de izquierda a derecha: Isabel, Ella, Benjamin y Kathrynen, en 2004 (Foto: Shutterstock)
Annette Bening y Warren Beatty con sus hijos, de izquierda a derecha: Isabel, Ella, Benjamin y Kathrynen, en 2004 (Foto: Shutterstock)

Stephen contó que desde su infancia supo que vivía con una identidad y un nombre de nacimiento, Kathlyn, equivocados. También supo que esa transición de género no sería fácil, sobre todo siendo el hijo de una de las parejas más famosas de Hollywood. Lejos de esconderse por la atención mediática decidió usarla para hacer visible toda la problemática trans y advertir sobre realidades distintas pero no por eso equivocadas y condenables.

Ira decidió comunicarle al mundo su identidad. Se presentó como hombre transgénero y gay en un video subido a Youtube. “Mi nombre es Stephen”, comenzaba. “Me identifico como un hombre trans, una reina, un homosexual, un maricón, un luchador nerd, un escritor, un artista y un tipo que necesita un corte de pelo”. Además agradecía a los amigos que lo habían acompañado en su transición pero no mencionaba a sus padres.

Con el video en la red comenzaron a surgir rumores que hablaban de un padre muy poco comprensivo ante su hijo trans y una madre que en cambio lo acompañaba. El historial amoroso indicaba que Beatty no había vivido su vida con culpa ni represión pero no se podía negar que se había criado en la conservadora sociedad de la década del 40 y 50. Se decía que el ostracismo que el matrimonio había tenido todos esos años había sido porque no se ponían de acuerdo acerca de cómo acompañar a su hijo mayor.

Las especulaciones abundaban. Stephen se mudó de Los Ángeles a Nueva York y una versión aseguraba que fue para huir de su padre. La explicación era más sencilla, el joven se había anotado como alumno de Artes Creativas en Sarah Lawrence, una de las universidades privadas más progresistas del país. Otro medio publicó que había cambiado su apellido paterno por el de su abuelo en repudio a su padre. Pero Stephen contestó en su blog: "Estoy orgulloso de ser hijo de quien soy, dos personas que se dedican brillantemente al arte. No quiero que se haga de mis ideas políticas un arma arrojadiza en su contra“.

Stephen Ira (Foto: Instagram)
Stephen Ira (Foto: Instagram)

Las especulaciones acerca del rechazo de los Beatty siguieron cuando se conoció un nuevo video de Stephen donde agradecía a las personas que ayudaron con su cambio de sexo pero sin nombrar a sus progenitores, lo que generó nuevas especulaciones sobre cómo lo llevaba su familia.

Beatty nunca respondió los rumores de la mala relación con su hijo simplemente porque jamás refutó ningún rumor ni de su familia, ni de su carrera ni de nada: "Es mejor no responder, porque entonces juegas tenis con él. Lo golpeas de nuevo a través de la red. Luego, las personas que están explotando la falacia tienen otra oportunidad, por lo que se vuelve tres veces más prominente”, explicó en una entrevista en Vanity Fair.

En esa misma entrevista y como era su costumbre no se explayó sobre su vida familiar sin embargo dejó bien claro el apoyo incondicional a Stephen: "Es un revolucionario, un genio y mi héroe, como lo son todos mis hijos".

Bening tampoco suele hablar de su vida privada. Solo se limita a sonreír cuando le hablan de su esposo y sobre todo cuando le preguntan cómo logró “domarlo”. Sin embargo, expresó el orgullo que siente por su hijo: "Ha conseguido superar lo que era un gran reto con mucho estilo e inteligencia. Es una persona cortés, muy elocuente y estoy muy, muy orgullosa de él", dijo en una nota con la revista AARP. Pero también dejó entrever que el camino de su primogénito no fue fácil: "Cuando era más joven una parte de mí pensaba que podía prevenir que mis hijos sufrieran, lo que por supuesto era ridículo. Tienen que pasar por su propio sufrimiento".

Annette Bening y Warren Beatty en 2017 (Foto: Shutterstock)
Annette Bening y Warren Beatty en 2017 (Foto: Shutterstock)

Stephen escribe poesía y actúa en obras de teatro experimental. En las redes continúa su lucha por los derechos de la comunidad trans. Defiende su identidad libre y deja bien en claro que espera que lo que hace: “Sea de más interés que dar a la gente la ocasión de descubrir lo que es el hijo de Warren Beatty”. Por lo que expresan sus padres, lo está logrando.

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