Sanz y un disco que consolidó una carrera que se encontraba en ascenso
Sanz y un disco que consolidó una carrera que se encontraba en ascenso

Un año de encierro para plasmar en letras todos sus sentimientos.
51.05 minutos de música.
Dos años en el puesto número uno en ventas.
Más de 2 millones de copias vendidas sólo en España y más de 6 millones alrededor del mundo.
Unas 70 semanas en el puesto número uno.
Cuatro estadios llenos seguidos en Las Ventas y tres en el Palau San Jordi.

"Suelo trabajar de noche en un estudio que tengo en la misma habitación donde duermo, así que es un poco la fábrica de sueños y el lugar que me ha quitado el sueño", explicaba en su momento Alejandro Sanz respecto de la forma en que se gestó el disco más importante de la música española, del que se terminaron eligiendo 10 canciones de las más de 30 preparadas. Así, en el encierro, y con mínimo contacto exterior, para poder sacar todo su interior. "Se parió redondo, estuve un año encerrado componiendo y mi madre me dejaba la comida en la puerta. Todavía hoy lo escucho y siempre hay cosas que me sorprenden musicalmente, que siguen estando vigentes".

Alejandro Sanz es el artista Español con más premios Grammy (Getty Images)
Alejandro Sanz es el artista Español con más premios Grammy (Getty Images)

El disco, el cuarto de su carrera, se presentó en las bateas el 9 de septiembre de 1997, luego de "3". Sí, el de "Mi soledad y yo", el de "Quiero morir en tu veneno", ese en el que se plantó y logró que se publicaran sólo los temas que él quería, y que la compañía discográfica le dejaba total libertad. Tras ello llegaría el punto de quiebre, el punto más alto en su historia.

"En este disco quería hablar un poco más del corazón, de los sentimientos", explicaría al momento de su presentación. "Creo que cada persona debe interpretar las letras como mejor le venga. Si bien para mí tienen una historia bien clara, bien definida, y fueron escritas por algo, quizás para otra persona signifique otra cosa, y yo no soy quién para tirarle por tierra su punto de vista".

"A veces siente compasión por este loco, ciego y loco corazón
¿Era? ¿quién me dice si era ella?
Y si la vida es una rueda y va girando
y nadie sabe cuándo tiene que saltar
y la miro y, ¿si fuera ella?"

"Y, ¿si fuera ella?" fue la carta de presentación, esa que demostró que estábamos hablando de un artista de las ligas mayores, no un simple producto pop. "El tema habla de la gente que pasa por la vida de uno y cuando terminas esa relación no sabes si esa persona que estás dejando marchar es la de tu vida. La pregunta que siempre va a quedar es si era la que te iba a hacer más feliz en el mundo", aseveró.

¿Y el título del disco? Más simple de lo que parece… "Podría inventar algún tipo de excusa para explicar el nombre del disco, pero no la hay. Se llama 'Más' porque siento que puedo dar un poco más en cada disco que hago", y vaya si ha demostrado que podía dar mucho, mucho más.

Las mil caras de Alejandro en la portada del disco
Las mil caras de Alejandro en la portada del disco

Iñigo Zabala, ex director de Warner, recuerda que "Alejandro iba creciendo y creciendo como compositor, pero con 'Más' se pasa. El disco ya era impresionante, pues ya tenía 'Y, ¿si fuera ella?', 'Amiga mía', iba a ser un disco gigante… me llamó y me dijo 'esto lo tienes que oír', y aparece 'Corazón partío'".

¿Quién me va a entregar sus emociones?
¿Quién me va a pedir que nunca la abandone?
¿Quién me tapará esta noche si hace frío?
¿Quién me va curar el corazón partío?

1996. Monterrey, México. Una habitación de hotel y el miedo a los terremotos. El pánico se apoderaba de él. Y como antídoto, escribir, concentrarse en letra y música. En 15 minutos, así de golpe, salió una letra desgarrada acompañada de unos ritmos latinos y flamencos, esos mismos flamencos que en su momento la compañía discográfica le pedía que evitara. Pero este era otro Alejandro. "Siempre me pasa lo mismo", recordaría en esa época en una entrevista con El Mundo, "al principio me salen canciones muy flamencas. Ésta era una mezcla de muchas cosas. En esos momentos te confundes. Crees que siempre debes seguir un determinado estilo pero otra parte de ti, que es la que manda de verdad, te dice `venga tío p'alante'. Y entonces tienes que convencerte, primero a ti mismo, y después a todo tu equipo de que 'Corazón partío' forma parte de tu evolución y va a ser bueno para tu carrera. Y lo de la evolución es complicado. Porque aunque a estas alturas nadie te dé órdenes, sí hay gente que te influye".

"Tiritas pa' este corazón partío", comienza el tema, y ahí casi hay un problema judicial, ya que la empresa encargada de las 'Tiritas' (apósitos protectores, o "Curitas", en otras partes del mundo), pedía que se eliminara su marca. Sin embargo, primó el sentido común y se entendió que ya era un genérico.

Pero como lo explicara a Vanity Fair el responsable en ese momento de la parte de prensa de la compañía discográfica, Oscar García Blesa, "'Más' es mucho más que 'Corazón partío'. La secuencia de singles fue perfecta. 'Y, ¿si fuera ella?' es tan buena… o mejor. La canción que detonó lo que vendría después. Esa canción abrió el disco y solita vendió un montón de copias. 'Corazón partío' salió en el momento justo, pero le siguió 'Amiga mía', que es otro temazo".

Amiga mía, lo sé, sólo vives por él,
que lo sabe también,
pero él no te ve
como yo, suplicarle a mi boca
que diga que me ha confesado entre copas,
que es con tu piel con quien sueña de noche.

Alejandro e Irene Chamorro tienen una amistad tan profunda como inigualable, recuerda el productor Miguel Ángel Arenas, quien acompañó a Sanz desde el inicio de su carrera, definitivamente su descubridor. Y Alejandro confirma que "está basada en un hecho real y demuestra que es muy peligroso tener amigos compositores. Y eso que yo soy totalmente contrario a hablar de la vida de los demás, ¡pero me lo puso tan fácil!". Sin embargo, no fue todo tan fácil, ya que al momento de presentarle el tema a Irene, al menos la primera parte, "sólo recibí un 'qué inteligente, qué sabio, has hecho una canción de una historia mía', y yo como un bobo esperaba que se emocionara. Por eso toda la segunda parte de la canción es la bronca que le echo por haberme dicho aquello". Pero, perdona, amiga mía / no es inteligencia ni es sabiduría / esta es mi manera de decir las cosas / no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma. "Luego sí se emocionó cuando escuchó la bronca", aseguró.

La catarata de temas que quedaron en la historia continuarían, las letras que quedan en el recuerdo también, como ese "Si vas a irte, vete, pero no te despidas / sal de noche, sal a oscuras / sal descalza y de puntillas, niña. / Vete, vete y cierra la puerta / que no quiero verte salir de mi vida", de "Ese último momento", o el desgarro de "Hoy que no estás" con "Y que a pesar que me parece hasta mentira / puede que la vida siga / pero si tú no estás ¿Pa' qué?"

¿El final del disco? "Aquello que me diste", un recuerdo a lo que fue, a lo que ya no es, y a abrir el corazón cuando ya es tarde, y a volver a empezar.

Un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste.
Tú eres esa mujer
por quien me siento ese hombre capaz de querer.
Vivo cada segundo la primera vez,
sabiendo que me quisiste y todo aquello que me diste…

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