Dario Gil, director de investigación de IBM: “Ni 1.000 millones de supercomputadoras podrán igualar la capacidad de un ordenador cuántico”

La computación cuántica abre nuevas posibilidades para la medicina, la industria y la inteligencia artificial

Dario Gil, director de investigación de IBM, habló sobre los alcances de las computadoras cuánticas. (IBM)
Dario Gil, director de investigación de IBM, habló sobre los alcances de las computadoras cuánticas. (IBM)
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Las supercomputadoras actuales tienen una enorme capacidad de procesamiento, pero existe una tecnología que podría dejarlas atrás: la computación cuántica. Esta nueva generación de máquinas promete resolver problemas que hoy están fuera del alcance de los equipos más potentes.

Dario Gil, director de investigación de IBM, sostiene que ni siquiera 1.000 millones de supercomputadoras actuales conectadas entre sí podrían realizar determinados cálculos que sí están al alcance de un ordenador cuántico. Su afirmación pone en perspectiva la diferencia entre la informática tradicional y una nueva generación de máquinas que promete transformar la manera en que se procesan los datos.

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La computación cuántica no busca simplemente fabricar equipos más rápidos que los actuales. Su principal diferencia está en la forma en que procesa la información. Mientras los ordenadores convencionales trabajan con bits que representan valores de cero o uno, los sistemas cuánticos utilizan cúbits, capaces de aprovechar propiedades de la física cuántica para representar y procesar información de otra manera.

La computación cuántica aprovecha propiedades de la materia a escalas diminutas para abordar determinados problemas complejos de una manera diferente a las computadoras tradicionales.
La computación cuántica aprovecha propiedades de la materia a escalas diminutas para abordar determinados problemas complejos de una manera diferente a las computadoras tradicionales.

Por qué un ordenador cuántico puede superar a miles de millones de supercomputadoras

La principal diferencia entre ambas tecnologías se encuentra en sus principios de funcionamiento. Los superordenadores tradicionales realizan operaciones mediante procesadores que ejecutan instrucciones utilizando bits. Aunque pueden trabajar con miles de procesadores simultáneamente, siguen dependiendo de las reglas de la informática clásica.

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Los ordenadores cuánticos, en cambio, utilizan fenómenos como la superposición y el entrelazamiento cuántico. La primera propiedad permite que un cúbit represente una combinación de estados, mientras que la segunda establece relaciones entre diferentes cúbits, incluso cuando se encuentran separados.

Estas características permiten abordar determinados problemas matemáticos y científicos mediante métodos que no están disponibles para las computadoras convencionales.

Una computadora cuántica utilizan fenómenos como la superposición y el entrelazamiento cuántico. (Foto: UNIVERSIDAD DE BRISTOL)
Una computadora cuántica utilizan fenómenos como la superposición y el entrelazamiento cuántico. (Foto: UNIVERSIDAD DE BRISTOL)

Esto no significa que un ordenador cuántico sea superior para cualquier actividad. Una computadora tradicional continúa siendo más adecuada para tareas cotidianas, como navegar por internet, editar documentos, reproducir videos o ejecutar programas convencionales.

La ventaja cuántica aparece cuando se enfrentan problemas específicos que requieren explorar enormes cantidades de posibilidades. Entre ellos figuran algunas simulaciones moleculares, investigaciones sobre nuevos materiales y determinados desafíos de optimización.

La carrera por desarrollar computadoras cuánticas más potentes

IBM es una de las compañías que lidera la investigación en este campo. La empresa tecnológica trabaja en el desarrollo de procesadores cuánticos y herramientas que permitan aprovechar esta capacidad para resolver problemas científicos e industriales.

El desafío no consiste únicamente en aumentar la cantidad de cúbits de un procesador. También es necesario reducir los errores que aparecen durante las operaciones, mantener la estabilidad de los sistemas y conseguir que las máquinas puedan ejecutar cálculos complejos de manera confiable.

IBM y Cisco colaborarán para sentar las bases de la computación cuántica distribuida en red.
IBM y Cisco colaborarán para sentar las bases de la computación cuántica distribuida en red.

Los cúbits son extremadamente sensibles a las condiciones del entorno. Pequeñas alteraciones pueden provocar que pierdan sus propiedades cuánticas, un fenómeno conocido como decoherencia. Por eso, construir ordenadores capaces de mantener operaciones estables durante períodos prolongados representa uno de los principales obstáculos de esta tecnología.

En paralelo, diferentes países y compañías están invirtiendo en infraestructuras para acelerar su desarrollo. China también impulsa proyectos de investigación y programas tecnológicos destinados a fortalecer sus capacidades en computación avanzada.

Qué cambiará con la llegada de la computación cuántica

Las aplicaciones potenciales de esta tecnología abarcan sectores como la medicina, la industria farmacéutica, la energía y las finanzas. Una de las posibilidades más relevantes es acelerar la simulación del comportamiento de moléculas, lo que podría facilitar la investigación de nuevos medicamentos y materiales.

Google aseguró que su algoritmo Quantum Echoes es más rápido que la actual supercomputadora.
La llegada de la computadora cuántica podría afectar la criptografía actual. (Foto: Google)

También podría ayudar a resolver determinados problemas de optimización relacionados con rutas de transporte, cadenas de suministro y consumo energético.

Otro ámbito de interés es la seguridad informática. El desarrollo de computadoras cuánticas suficientemente avanzadas podría comprometer algunos sistemas de cifrado utilizados actualmente para proteger información bancaria, comunicaciones y datos personales. Por ese motivo, investigadores y empresas trabajan en métodos de criptografía poscuántica.

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