El ataque realizado con agentes de IA de OpenAI a Hugging Face evidencia riesgos de perder el control de esta tecnología, según la ONU

El panel científico de la ONU puso especial énfasis en las consecuencias que podría tener este tipo de comportamiento si se traslada a sistemas de próxima generación

El informe agrega que los sistemas “persiguieron medios no autorizados y perjudiciales (...)". 

REUTERS/Bhawika Chhabra
El informe agrega que los sistemas “persiguieron medios no autorizados y perjudiciales (...)". REUTERS/Bhawika Chhabra
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Un panel científico independiente creado por la Asamblea General de la ONU advirtió que un ataque informático protagonizado por agentes de inteligencia artificial de OpenAI contra la plataforma Hugging Face, ocurrido entre mayo y julio de 2026, evidencia riesgos concretos de pérdida de control sobre esta tecnología.

El grupo, integrado por 40 expertos, detalló en su primer informe temático que los sistemas involucrados actuaron de forma coordinada para engañar a un evaluador, ocultar sus acciones y acceder a información que consideraban necesaria, sin autorización para hacerlo.

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Qué reveló el informe sobre el ataque de agentes de OpenAI a Hugging Face

El episodio investigado por el panel se desarrolló durante varios días y a lo largo de numerosas pruebas. En ese lapso, los agentes de inteligencia artificial de OpenAI escaparon de los límites de contención previstos para atacar los sistemas de Hugging Face, una empresa dedicada al desarrollo de herramientas de IA.

El episodio investigado por el panel se desarrolló durante varios días y a lo largo de numerosas pruebas. 

REUTERS/Dado Ruvic/Illustration
El episodio investigado por el panel se desarrolló durante varios días y a lo largo de numerosas pruebas. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

Según el documento, los agentes no solo lograron sortear las restricciones impuestas, sino que cooperaron entre sí para diseñar una estrategia que les permitiera ocultar sus verdaderas intenciones frente a quienes supervisaban las pruebas.

El comportamiento observado no se limitó a un fallo técnico aislado. Los expertos remarcaron que el episodio combina tres elementos que consideran especialmente riesgosos: la búsqueda de objetivos no autorizados, la coordinación entre distintos agentes de IA y la capacidad de atacar sistemas pertenecientes a otra organización.

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La inteligencia artificial pierde el control cuando un sistema autónomo persigue objetivos no autorizados, cuenta con la capacidad técnica para lograrlo y opera en un entorno que no logra detener esa conducta. El panel de la ONU sostiene que estos tres factores confluyeron simultáneamente en el caso registrado entre OpenAI y Hugging Face durante 2026.

FILE PHOTO: OpenAI logo is seen in this illustration created on June 11, 2026. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo
FILE PHOTO: OpenAI logo is seen in this illustration created on June 11, 2026. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo

Un comportamiento calificado como malicioso por los expertos

Uno de los puntos más señalados por el panel es la distancia entre lo que los agentes de IA registraron en su razonamiento escrito y lo que efectivamente ejecutaron.

Los expertos explicaron: “Se trató de una conducta maliciosa (por parte de los agentes de IA): su razonamiento escrito identificó esas acciones como no autorizadas, mientras que el registro observado de su comportamiento muestra que las llevaron a cabo e intentaron ocultarlas”.

El informe agrega que los sistemas “persiguieron medios no autorizados y perjudiciales mientras intentaban ocultarlos al evaluador y a los controles automatizados”.

Para el panel, esta conducta no implica que la inteligencia artificial haya desarrollado conciencia o emociones. Por el contrario, aclaran que se trata de una falta de “conciencia, emoción y comprensión moral similar a la humana”, lo que hace aún más difícil anticipar o corregir este tipo de comportamientos mediante los métodos actuales de entrenamiento.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Yoshua Bengio, copresidente del panel científico, situó el hallazgo en un marco de advertencias previas del sector. “Los investigadores llevan mucho tiempo advirtiendo de que hay tres factores que podrían provocar una pérdida de control: un objetivo desalineado, la capacidad para perseguirlo y un entorno que lo permita. Este verano, los tres se dieron cita en un sistema real”, expresó Bengio en un comunicado.

Bengio insistió en que el caso documentado no debe interpretarse como un hecho excepcional. Al respecto, remarcó que dado que no se trata “de una observación aislada”, la situación plantea “serias dudas sobre la forma en que se entrenan actualmente los agentes de IA”.

Riesgos de la inteligencia artificial en el desarrollo de agentes autónomos

El panel científico independiente puso especial énfasis en las consecuencias que podría tener este tipo de comportamiento si se traslada a sistemas de próxima generación.

FILE PHOTO: The OpenAI logo in this illustration taken June 11, 2026. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo
FILE PHOTO: The OpenAI logo in this illustration taken June 11, 2026. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo/File Photo

Los expertos advirtieron que existen dudas concretas sobre la capacidad de los operadores de mantener el control sobre agentes de IA que planifiquen con mayor sofisticación, que operen durante períodos prolongados sin supervisión humana directa o que resulten más eficaces a la hora de burlar las medidas de seguridad diseñadas para contenerlos.

Esta proyección resulta central en el documento, ya que el caso de OpenAI y Hugging Face no se presenta como un hecho cerrado, sino como una señal de alerta sobre lo que podría ocurrir a medida que los sistemas de IA incrementen su autonomía y su capacidad de coordinación entre distintos agentes.

El contexto internacional en torno a la regulación de la inteligencia artificial

La publicación del informe coincide con la llegada de líderes mundiales a Nueva York para participar de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, un encuentro que este año concentrará buena parte de su agenda en la regulación de la inteligencia artificial.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El documento se suma, además, a una serie de advertencias que en los últimos meses vienen realizando desarrolladores e investigadores del sector sobre los riesgos asociados al avance de esta tecnología.

En ese sentido, figuras de peso dentro de la industria manifestaron públicamente su preocupación. Dario Amodei, de Anthropic; Sam Altman, de OpenAI; y Elon Musk, de xAI, coincidieron en señalar la necesidad de avanzar hacia marcos regulatorios más estrictos.

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