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Buscar una película o serie en Netflix o Prime Video hace perder hasta 26 minutos de tiempo al día

El exceso de opciones en streaming genera indecisión y fatiga entre los suscriptores

La “parálisis de análisis” afecta a quienes navegan catálogos interminables sin decidirse. (Europa Press)
La “parálisis de análisis” afecta a quienes navegan catálogos interminables sin decidirse. (Europa Press)
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Según una investigación de mercado de Gracenote a nivel global, una persona se gasta hasta 14 minutos en decidir qué ver en una plataforma streaming. Esa demora, que en países como Francia puede llegar a 26 minutos, revela un fenómeno de fatiga y frustración que impacta tanto al usuario como al propio negocio del streaming.

A medida que las plataformas multiplican su oferta y lanzan contenidos, la decisión se dificulta para los suscriptores. Los catálogos interminables, la segmentación de estrenos y la proliferación de series con lanzamientos semanales han provocado que muchos espectadores no recuerden ni siquiera qué estaban viendo.

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Entonces, la experiencia de elegir una película o serie en las plataformas de streaming se ha convertido en un proceso cada vez más complejo para millones de usuarios en todo el mundo.

En Argentina, un 30% de usuarios recurre a inteligencia artificial para recomendaciones de series y películas. (Europa Press)
En Argentina, un 30% de usuarios recurre a inteligencia artificial para recomendaciones de series y películas. (Europa Press)

A esto se suma el efecto de los algoritmos, cuyas recomendaciones suelen resultar impredecibles y refuerzan el temor a perderse algo relevante, una sensación conocida como FOMO (Fear Of Missing Out).

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La paradoja de la elección, también llamada “parálisis de análisis”, se manifiesta cuando el exceso de alternativas termina bloqueando la elección, generando ansiedad y agotamiento. Este fenómeno afecta no solo a quienes tienen varias suscripciones, sino también a quienes intentan optimizar su tiempo de ocio y se enfrentan a la frustración de no encontrar rápidamente un contenido satisfactorio.

El caso argentino: múltiples suscripciones y navegación sin rumbo

En Argentina, donde el “entretenimiento” es la categoría digital más consumida (con 18 veces más interacción que cualquier otra), el problema se amplifica. Los datos de Kantar Ibope Media indican que un 21% de los argentinos tiene una suscripción, un 12% cuenta con dos, un 8% accede a tres y un 6% dispone de hasta cuatro servicios, dentro de un mercado estimado en 21 millones de personas.

Mujer de unos 40 años duerme en sofá gris, cubierta con manta tejida clara. Televisor encendido y mando a distancia en el sofá.
El 19% de los usuarios abandona la plataforma sin elegir nada tras buscar durante varios minutos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La forma de buscar también se diversifica: un 30% de los argentinos ya utiliza asistentes de inteligencia artificial, como ChatGPT, para recomendar series y películas, lo que representa un salto de 8 puntos en un año.

Asimismo, el consumo de contenido en Smart TV crece de manera sostenida, con un aumento del 45% en el tiempo dedicado a YouTube en televisores conectados durante los últimos dos años. Esta multiplicidad de plataformas y herramientas de búsqueda genera nuevas vías para perderse en el catálogo, elevando el tiempo invertido y la frustración.

El costo oculto de la indecisión: datos, algoritmos y publicidad

El tiempo que los usuarios dedican a buscar contenido no es un problema menor para las plataformas. Por un lado, el 19% de las personas abandona la búsqueda antes de elegir algo para ver, porcentaje que sube al 29% entre jóvenes de 18 a 24 años. Además, casi la mitad de los suscriptores estaría dispuesta a cancelar su abono si la elección se vuelve demasiado difícil.

Las plataformas aprovechan la navegación prolongada para recolectar datos y mostrar publicidad. (Europa Press)
Las plataformas aprovechan la navegación prolongada para recolectar datos y mostrar publicidad. (Europa Press)

No obstante, las empresas del sector han encontrado oportunidades en esta indecisión. Herramientas como la reproducción aleatoria y los avances automáticos buscan prolongar el tiempo de navegación.

Mientras tanto, cada segundo de incertidumbre permite a las plataformas recolectar información detallada sobre los hábitos de consumo, desde el tiempo de detención en una miniatura (dwell time) hasta los géneros o actores que los usuarios ignoran. Estos datos alimentan los algoritmos que predicen tendencias y definen qué contenidos producir o destacar en el futuro.

Las plataformas también aprovechan el llamado Curation Bias, ubicando estratégicamente sus propios contenidos o aquellos con menores costos de derechos en las posiciones centrales de la interfaz. Así, orientan la decisión de los usuarios hacia producciones que les resultan más redituables.

televisor - Smart TV - papel aluminio - tecnología - 25 de mayo
Casi la mitad de los usuarios estaría dispuesta a cancelar su abono si no logra decidir qué contenido ver. (Imagen ilustrativa Infobae)

El recorrido por la interfaz de las plataformas se ha transformado en un espacio publicitario. Los servicios de streaming reproducen trailers promocionales de manera automática y, en los planes más económicos, incorporan anuncios comerciales que aparecen durante la navegación. Cuanto más tiempo permanece el usuario explorando el catálogo, más oportunidades tienen las empresas de mostrar publicidad antes de que se concrete la elección.

Otro factor en juego es la percepción de valor. Las compañías buscan que los suscriptores perciban la magnitud del catálogo como justificación del costo mensual. Si un usuario encuentra rápidamente algo para ver, la sensación de abundancia disminuye, lo que podría aumentar el riesgo de cancelación del servicio.

Aunque la complejidad en la elección podría parecer perjudicial para las plataformas, los datos muestran que la mayoría de los usuarios no cancela sus abonos ni regresa a la televisión tradicional. En cambio, gana terreno la rotación entre servicios, una práctica conocida como “cancel and return”, que consiste en activar plataformas ante el estreno de algún título relevante y cancelarlas después.

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