La impresión 3D ya produce puentes resistentes que soportan más del doble de su peso

La nueva tecnología permite fabricar estructuras de hormigón optimizadas y resistentes en solo media hora

Guardar
Google icon
(Imagen Ilustrativa Infobae)
El software desarrollado en el MIT genera diseños construibles en minutos, considerando las limitaciones físicas de las impresoras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tecnología de impresión 3D ha dado un paso clave en el sector de la construcción tras la creación de un puente de hormigón impreso capaz de soportar más del doble de su propio peso, según informaron investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

El equipo desarrolló un marco matemático que resuelve una de las barreras más importantes para la construcción sostenible: la dificultad de imprimir diseños optimizados por computadora a gran escala. Tradicionalmente, las impresoras 3D industriales de hormigón no lograban materializar estos modelos debido a las limitaciones de los equipos, especialmente el ancho de la boquilla y la necesidad de imprimir en líneas continuas.

PUBLICIDAD

Los investigadores validaron su enfoque al imprimir un puente de hormigón de 2,3 metros que soportó más de 900 kilogramos (2.000 libras) sin apenas deformarse. La estructura fue fabricada en solo 30 minutos, con mortero disponible en el mercado. Josephine Carstensen, profesora de Ingeniería Civil, destacó en un comunicado la rapidez del proceso y su impacto potencial en la industria.

Puente impreso en 3D
El puente impreso por el MIT resiste cargas superiores a 900 kilogramos en pruebas de laboratorio. (MIT)

Un software que diseña en dos minutos

El desarrollo central del proyecto es un software basado en “optimización de enteros mixtos”, que incorpora directamente las limitaciones físicas de las impresoras en el diseño. Hajin Kim-Tackowiak, investigadora posdoctoral del MIT, explicó que existía una brecha considerable entre los modelos computacionales ideales y lo que las impresoras podían fabricar.

PUBLICIDAD

El nuevo sistema genera diseños completamente construibles desde una computadora portátil en apenas dos minutos, considerando el radio de giro de la boquilla, el grosor de la línea y la continuidad del trayecto de impresión.

Esta solución se diseñó tras la colaboración con operadores de maquinaria en el Centro Tecnológico de Autodesk en Boston, donde se identificaron tres restricciones clave: el espesor mínimo de la línea de hormigón, la agudeza de giro de la boquilla y la necesidad de imprimir de manera continua. Estos parámetros se integraron en el software, lo que eliminó procesos manuales extensos que antes podían durar días.

Puente de celosía con estructura de acero y madera sobre un río. A los lados hay montañas cubiertas de árboles. Cielo claro.
Reducir el ancho de la línea impresa puede disminuir el uso de material hasta un 76 por ciento en futuras obras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ajustes rápidos y validación experimental

Durante la fase experimental, el equipo del MIT necesitó reducir levemente el tamaño del puente el día de la impresión. Bastó con volver a ejecutar la optimización computacional y obtener un nuevo diseño listo en menos de diez minutos, lo que mostró la agilidad del método.

Zane Schemmer, estudiante de doctorado y coautor principal del estudio, subrayó la evolución en los algoritmos de resolución: “Hace cinco o diez años, los sistemas que utilizamos no podían resolver estos problemas. Ahora, con nuevos recursos, la disciplina avanza hacia soluciones prácticas”.

Reducción de materiales y futuro del sector

El análisis estructural llevó a un hallazgo inesperado: la capacidad de carga del puente estaba limitada más por el hardware de impresión que por el propio hormigón. Según los datos del MIT, reducir el ancho de la línea impresa de 4 a 1 centímetro podría disminuir el uso de material hasta un 76 por ciento.

Este nivel de eficiencia permite fabricar estructuras robustas sin necesidad de moldes desperdiciados, lo que resulta atractivo para infraestructuras de emergencia, como puentes temporales en zonas de desastre.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El próximo desafío del equipo del MIT es integrar refuerzos internos para mejorar la resistencia del hormigón impreso en 3D. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo comprobó que, hasta cierto punto, la forma del puente depende de las limitaciones de la impresora, no del material. El puente resistió más de 900 kilogramos antes de mostrar apenas flexión, pero se fracturó al ser izado desde una esquina, ya que el hormigón, aunque soporta bien la compresión, sigue siendo vulnerable a fuerzas de tracción.

El siguiente objetivo de los investigadores es incorporar refuerzos internos, como barras de acero, en el proceso de impresión 3D. Integrar la armadura en el hormigón impreso representa un reto técnico considerable, pero es fundamental para aumentar la resistencia y versatilidad de las futuras estructuras impresas.

Este avance del MIT marca un punto de inflexión en la construcción automatizada, ya que la impresión 3D comienza a producir infraestructuras que conjugan eficiencia, rapidez y ahorro de materiales, sin sacrificar la solidez estructural.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD