Apple lleva 10 años vendiendo dispositivos con chips defectuosos y casi nadie lo sabía

Esta ténica permite aprovechar procesadores con pequeñas imperfecciones para lanzar productos populares a menor costo

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Apple reutiliza chips defectuosos en modelos como iPhone, iPad y MacBook para ofrecer dispositivos más asequibles sin sacrificar la experiencia de usuario. (REUTERS/Bhawika Chhabra/File Photo)
Apple reutiliza chips defectuosos en modelos como iPhone, iPad y MacBook para ofrecer dispositivos más asequibles sin sacrificar la experiencia de usuario. (REUTERS/Bhawika Chhabra/File Photo)

Dentro de todo su desarrollo, Apple utiliza una técnica para la fabricación de sus dispositivos: la utilización de chips defectuosos en productos populares como el iPhone, el iPad y el MacBook, segun cuenta The Wall Street Journal.

Esta estrategia, lejos de ser nueva, lleva más de una década implementándose y ha permitido a la compañía lanzar dispositivos más accesibles sin comprometer la experiencia del usuario.

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Qué es el chip binning y por qué Apple lo utiliza

La clave detrás de esta táctica se llama chip binning. Se trata de un proceso industrial que consiste en clasificar y reutilizar procesadores que, durante su fabricación, presentan pequeños defectos o no alcanzan los estándares de rendimiento más altos.

En el mundo de los semiconductores, una sola oblea de silicio puede producir cientos de chips. No todos son perfectos: algunos cumplen con las especificaciones máximas y otros, aunque funcionales, presentan núcleos desactivados o consumen más energía de lo esperado.

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El MacBook Neo integra un chip A18 Pro con cinco núcleos gráficos activos, ejemplificando cómo Apple utiliza procesadores que no cumplen los estándares más altos. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)
El MacBook Neo integra un chip A18 Pro con cinco núcleos gráficos activos, ejemplificando cómo Apple utiliza procesadores que no cumplen los estándares más altos. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

Apple aprovecha estos chips para crear versiones más económicas de sus productos o para alimentar dispositivos que no requieren el máximo rendimiento. Por ejemplo, el caso del reciente MacBook Neo ilustra este método: el portátil, de precio base bajo, integra un chip A18 Pro con solo cinco núcleos gráficos activados, en vez de los seis que lleva la versión del iPhone 16 Pro.

Así, la empresa reutiliza procesadores que no serían válidos para sus modelos más avanzados, pero que funcionan perfectamente en dispositivos de gama de entrada.

Esta técnica permite a Apple reducir el desperdicio, ahorrar costes y ampliar su oferta a segmentos de consumidores que buscan opciones más asequibles. Como explicó el analista Tim Culpan, “si puedes aprovechar aquello que no cumple las especificaciones más altas y aún así utilizarlo, ahorras dinero, desechos y tiempo”.

Además, este enfoque posibilita que la compañía llegue a un público más amplio, vendiendo millones de dispositivos que, de otro modo, podrían haber sido demasiado caros para muchos clientes.

macOS 27 - Apple - laptop - tecnología - 11 de mayo
Ejemplos como el MacBook Air M1 y el iPhone SE muestran cómo Apple usa chips reciclados en dispositivos de entrada para llegar a más consumidores. (Imagen ilustrativa Infobae)

Ejemplos concretos de productos Apple con chips reutilizados

La estrategia no se limita al MacBook Neo. El caso del MacBook Air M1 es otro ejemplo: la versión más económica del portátil, lanzada a 999 dólares, venía equipada con un chip de siete núcleos gráficos, mientras que la edición premium incluía el procesador M1 completo con ocho núcleos.

Apple no pidió dos chips diferentes al fabricante TSMC; simplemente seleccionó aquellos M1 que, tras la producción, presentaban un núcleo inservible y los destinó a la opción de menor precio.

La lista de productos que han utilizado chips sometidos a binning es amplia. Los A15 Bionic defectuosos se emplearon en el iPhone SE, los A17 Pro en el iPad Mini, los A18 en el iPhone 16e y los A19 en el iPhone 17e. Incluso el iPad Air actual cuenta con procesadores A19 Pro que no alcanzaron la categoría de los modelos más caros.

El chip A4 del iPhone 4, por ejemplo, servía para el Apple TV si presentaba un consumo energético superior, aprovechando que este último dispositivo permanece siempre conectado a la corriente.

En el caso de los Apple Watch, algunos chips S7 con menor eficiencia fueron destinados al HomePod, un altavoz inteligente que también permanece enchufado, lo que permite tolerar procesadores con un mayor consumo de energía.

El uso de chips binning prácticamente no afecta la calidad percibida por los usuarios, ya que los dispositivos mantienen un funcionamiento óptimo en la mayoría de los casos. (REUTERS/Maxim Shemetov/File Photo)
El uso de chips binning prácticamente no afecta la calidad percibida por los usuarios, ya que los dispositivos mantienen un funcionamiento óptimo en la mayoría de los casos. (REUTERS/Maxim Shemetov/File Photo)

El impacto para los usuarios y la percepción de calidad

La cuestión que surge para muchos consumidores es si el uso de estos chips “defectuosos” afecta el funcionamiento de sus dispositivos. La respuesta, según la información disponible, es que el impacto suele ser prácticamente imperceptible para el usuario final.

Los chips sometidos a binning no están rotos ni presentan fallos graves; simplemente no alcanzan el máximo rendimiento esperado para los productos insignia. Un núcleo de GPU desactivado, por ejemplo, puede reducir ligeramente la potencia gráfica, pero en el uso cotidiano de un portátil básico o un dispositivo de entrada, la diferencia no suele notarse.

Esto explica por qué millones de personas han comprado dispositivos Apple sin saber que su procesador fue catalogado como imperfecto en su día. La empresa ha logrado convertir un residuo industrial en una ventaja comercial y de segmentación de mercado, ofreciendo productos a precios más bajos y sacando provecho de cada chip fabricado.

La escala de producción de Apple resulta clave para la viabilidad de esta estrategia. Con más de 200 millones de iPhones vendidos al año, incluso un pequeño porcentaje de procesadores que no cumplen con las especificaciones más altas representa millones de unidades que pueden ser reutilizadas de forma eficiente.

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