Sundar Pichai lo admite: Google podría haber lanzado ChatGPT antes que OpenAI

El CEO de Google tenía razón sobre el futuro de la IA. Se equivocó sobre cuándo llegaría, y ChatGPT se lo demostró

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FILE PHOTO: Sundar Pichai, CEO of Google and Alphabet Inc., speaks at the inaugural 2024 Business, Government, and Society Forum at the Stanford Graduate School of Business in Stanford, California
Sundar Pichai admite que Google pudo lanzar ChatGPT antes que OpenAI, pero la cautela interna retrasó la salida

Sundar Pichai lleva 11 años diciéndonos que vivimos en una era de inteligencia artificial. Lo dijo en su primera carta a los accionistas en 2016. Lo repitió en cada conferencia de desarrolladores. Lo construyó en cada decisión estratégica que tomó al frente de Google y de su empresa madre, Alphabet. Y aun así, cuando ChatGPT apareció el 30 de noviembre de 2022, su reacción fue, en sus propias palabras, “uncomfortably exciting”. Incómodamente emocionante.

Eso no es la reacción de alguien que vio venir lo que pasó. Es la reacción de alguien que tenía razón sobre el destino pero se equivocó sobre el horario.

La paradoja es difícil de procesar. Los investigadores de Google inventaron la arquitectura transformer en 2017, en el paper “Attention Is All You Need”, que es la base técnica de todos los modelos de lenguaje que existen hoy, incluyendo el propio ChatGPT. Google tenía LaMDA, tenía DeepMind, tenía chips propios diseñados para IA. Tenía, literalmente, el motor. Y sin embargo fue una startup de San Francisco la que arrancó el carro.

¿Por qué?

El propio Pichai lo admitió: Google tenía su chatbot casi listo, pero lo retuvo por estándares de calidad internos. “En un mundo diferente, lo habríamos lanzado quizás unos meses después”, dijo en Dreamforce 2025. “No lo habíamos llevado al nivel en el que podías lanzarlo y la gente hubiera estado bien con que Google sacara ese producto”.

Ahí está la trampa. Google no perdió la carrera por falta de tecnología. La perdió por exceso de prudencia. OpenAI lanzó un producto imperfecto y cambió la historia. Google esperó a tener algo “digno de Google” y llegó tarde.

Fast Company
Fast Company nombró a Google la empresa más innovadora del mundo en 2026, destacando su liderazgo en inteligencia artificial (Fast Company)

Pichai también reveló que, contrariamente a lo que se pensó afuera, cuando salió ChatGPT él se alegró: “la ventana se había desplazado”. Si OpenAI podía lanzar tecnología imperfecta, Google también podía. Es una declaración reveladora. El CEO de la empresa que inventó los transformers necesitó que una startup le demostrara que el mercado estaba listo para lo que Google ya tenía.

La respuesta fue una emergencia corporativa en cámara rápida. Pichai declaró “Code Red” en toda la compañía. Sergey Brin, que llevaba años alejado de la operación diaria, volvió a Mountain View y empezó a presentarse en la oficina tres o cuatro días por semana para escribir código junto a los ingenieros. El cofundador de Google, en semi-retiro desde 2019, de vuelta en las trincheras.

Eso dice todo sobre la magnitud del susto.

Lo que siguió fue una recuperación que muchos no anticiparon. La fusión de Google Brain y DeepMind en 2023 bajo el mando de Demis Hassabis fue la movida más importante. Concentró talento disperso en un solo frente. Y el resultado, tres años después, fue Gemini 3, que en noviembre de 2025 superó a los modelos de OpenAI y Anthropic en los principales benchmarks de la industria.

Fast Company acaba de coronar a Google como la empresa más innovadora del mundo en 2026, primera en el ranking general y primera en la categoría de inteligencia artificial, con Pichai en portada. Semanas antes, Alphabet había alcanzado una capitalización de mercado de 4 billones de dólares —la primera vez en su historia— impulsada en parte por el acuerdo con Apple para que Gemini alimente la próxima generación de Siri. Horas después de conocerse el ranking, Pichai publicó en LinkedIn:

Fast Company
La fusión de Google Brain y DeepMind en 2023 unificó el talento en inteligencia artificial y propició avances significativos (Fast Company)

“Estoy emocionado de ver a Google en el tope de las empresas más innovadoras de Fast Company. No es algo que yo ni nadie en Google da por sentado. Ha sido mucho trabajo durante mucho tiempo. Tanta dinámica está ocurriendo en tecnología ahora mismo, y tenemos que trabajar duro cada día para ganarnos el éxito. Como le dije a Fast Company: habrá muchos momentos incómodamente emocionantes, pero no vamos a frenar”.

La narrativa está completa. Del Code Red al cover de Fast Company en tres años, con la misma frase como hilo conductor.

La simetría es perfecta: en diciembre de 2025, Sam Altman declaró su propio “Code Red” interno ante el avance de Google, exactamente como Pichai lo había hecho frente a ChatGPT. El cazador se convirtió en presa. El alumno llamó a emergencia por culpa del maestro.

Pero la lección más incómoda no es sobre Google ni sobre OpenAI. Es sobre la naturaleza del timing en tecnología. Tener razón sobre el futuro no es suficiente. Hay que saber cuándo el mercado está listo para creerle. Y eso, paradójicamente, muchas veces lo descubres cuando alguien más te lo demuestra.

Google tenía todo. Le faltó el coraje de ser imperfecto primero.