Las soprendentes transformaciones tecnológicas de los últimos doce años que cambiaron la vida cotidiana

Un repaso de los cambios más relevantes en hábitos, conectividad y tareas cotidianas tras una década de evolución digital

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El desarrollo de la tecnología
El desarrollo de la tecnología redefine la vida cotidiana durante la última década (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según un balance realizado por The Wall Street Journal, los últimos doce años han estado marcados por innovaciones tecnológicas que transformaron radicalmente la vida cotidiana y los hábitos sociales. La periodista especializada en el tema, Joanna Stern se despidió este lunes de su columna con un resume detallado sobre cómo el avance de los teléfonos inteligentes, el auge de la inteligencia artificial y la evolución de los automóviles eléctricos redefinieron nuestro entorno y prioridades.

El análisis de Stern subraya que, aunque la adopción ha sido diversa, el alcance es global. El primero de los doce avances más relevantes es la popularización de los teléfonos inteligentes de pantalla grande. Dispositivos como el iPhone y el Galaxy Note dejaron atrás las dimensiones tradicionales, al incorporar múltiples cámaras y resistencia al agua, con precios superiores a USD 1.000. Fue notable el retiro del Samsung Galaxy Note 7 en 2016 debido a riesgos por incendios en la batería, suceso que impulsó debates sobre consumo y regulación. Las pantallas de gran tamaño provocaron que más adolescentes pasaran tiempo en redes sociales, y surgió la inquietud sobre los efectos en el bienestar infantil.

La llegada de altavoces inteligentes con asistente de voz modificó el día a día en los hogares. Amazon inauguró esta tendencia con el Echo y Alexa, seguido por propuestas de Google y Apple. Pronto, la interacción por voz se hizo habitual y la expectativa fue que cualquier electrodoméstico pudiera obedecer órdenes habladas.

El avance de los teléfonos
El avance de los teléfonos inteligentes de gran tamaño redefinió la experiencia móvil y el consumo digital desde 2012 (Imagen Ilustrativa Infobae)

En términos de comunicación, los emojis pasaron a ocupar un lugar dominante. El uso de mensajes con pictogramas fue adoptado como principal vía para transmitir emociones y bromas, desbancando en muchos casos a la palabra escrita.

El formato vertical se impuso en el consumo audiovisual. Con plataformas como Snapchat, Instagram y TikTok, grabar y ver videos de manera vertical cambió la experiencia móvil. Intentos por desafiar esta tendencia, como el servicio Quibi, resultaron insostenibles y acabaron en cancelación.

El auge de los videos
El auge de los videos verticales en aplicaciones como TikTok, Instagram y Snapchat cambió la forma de consumir y producir contenidos audiovisuales (REUTERS/ARCHIVO)

El quinto hito corresponde al desarrollo de dispositivos electrónicos portátiles, en especial los relojes inteligentes. El primer Apple Watch fue objeto de críticas por su batería y tamaño, pero con el tiempo adoptó funciones avanzadas de salud y monitoreo, además de resistencia al agua, seduciendo a usuarios que priorizan integración y portabilidad en sus rutinas.

El despliegue global de las redes 5G llenó de promesas el futuro de la conectividad. Aunque se anticiparon escenarios como cirugías remotas, lo más tangible ha sido la popularidad de los datos ilimitados, lo que disminuyó la preocupación por encontrar redes wifi. Esto llevó a operadores como T-Mobile, Verizon y AT&T a competir en tarifas y calidad del servicio.

La era de los emojis
La era de los emojis convirtió los pictogramas en un estándar de comunicación en la vida cotidiana, impactando redes sociales y mensajería (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los algoritmos de recomendación reinventaron la experiencia de usar redes sociales. El criterio cronológico fue sustituido por sistemas automáticos que priorizan contenido para captar la atención de los usuarios durante más tiempo. TikTok logró perfeccionar estos métodos apoyándose en inteligencia artificial y recopilación de datos. Así, el objetivo de maximizar la permanencia desplazó el carácter eminentemente social de las plataformas.

La pandemia de COVID-19 aceleró el paso al teletrabajo, con millones de personas obligadas a trabajar y aprender desde casa. Herramientas de videoconferencia como Zoom se extendieron y transformaron la manera de colaborar e interactuar, dando forma a una vida diaria mediada por pantallas y cuadrículas virtuales.

El ecosistema tecnológico de Apple se consolidó como paradigma de integración entre hardware y software. Productos como el iPhone, las MacBooks con procesadores propios y los AirPods ganaron popularidad, aunque también hubo obstáculos, como teclados con fallos y accesorios criticados. La seguridad se reforzó y la influencia de la compañía en tendencias y estándares tecnológicos se mantuvo firme.

La electrificación y automatización han marcado la evolución de los vehículos. Tesla demostró el potencial de los coches impulsados por baterías, concebidos como computadoras móviles con pantallas y actualizaciones frecuentes de software. La autonomía llevó a la realidad servicios de taxi sin conductor, que ya circulan en ciudades de Estados Unidos, replanteando la movilidad urbana.

Los dispositivos portátiles, como el
Los dispositivos portátiles, como el Apple Watch, pasaron de ser gadgets novedosos a herramientas esenciales de salud y bienestar (REUTERS/ARCHIVO)

La aparición de la inteligencia artificial generativa constituyó uno de los mayores saltos de la década. La irrupción de ChatGPT por parte de OpenAI popularizó la generación automática de textos, imágenes y audios con calidad humana. Gigantes tecnológicos —Google, Microsoft, Amazon y Apple— integraron estos modelos en sus servicios, y empresas como Anthropic impulsaron nuevas formas de uso, desatando debates sobre creatividad y ética.

En la gestión cotidiana de tareas, los asistentes virtuales pasaron a desempeñar un papel central. Herramientas digitales se ocupan de analizar información, organizar agendas y optimizar procesos, señalando un avance claro en la automatización de labores que antes correspondían a personas. Según The Wall Street Journal, incluso actividades editoriales se delegan ahora en aplicaciones inteligentes.

Frente al ritmo de estos avances, Stern anticipa que los próximos años traerán tanto nuevos desafíos como oportunidades, en un escenario tecnológico en constante transformación.