
La criptomoneda más popular del mundo se mantiene estable en el mercado después de que esta semana logró niveles no vistos desde hace más de dos años, los esfuerzos de los alcistas y los movimientos realizados con esta divisa digital la consolidan como la moneda mejor valorada.
El bitcoin fue la primera criptomoneda que salió al mercado. Creada por Satoshi Nakamoto en 2008, esta divisa digital promovía un ideal libertario y buscaba poner en jaque a las instituciones monetarias y financieras tradicionales luego de la crisis financiera global que se vivió ese año.
El bitcoin (BTC) usa la criptografía para garantizar que sus operaciones no estén reguladas por ninguna institución u organismo bancario, lo que a su vez ha puesto a la moneda en medio de un debate sobre su volatilidad, pues al no requerir terceras personas ha sido señalada de facilitar actividades ilegales como el fraude.
Pese al escepticismo, hay quienes han apostado por el bitcoin: El Salvador se convirtió en el primer país en adoptar esta criptodivisa como moneda legal el 9 de junio de 2021 y Honduras Próspera, una zona especial autónoma centroamericana, también ha hecho lo propio.

Costo de la criptomoneda bitcoin
El valor de la criptomoneda bitcoin para este día a las 14:30 horas (UTC) es de 52.194 dólares. La divisa digital mantiene su buen paso y ha logrado encontrar estabilidad en los últimos días después de alcanzar niveles no vistos desde hace más de dos años.
Por su nivel de capitalización, esta moneda digital ocupa la posición #1 entre las más populares.
La criptomoneda ha comenzado a mostrar signos de que puede pasar la barrera de los 53.000 dólares por unidad, gracias a los esfuerzos y los movimientos de los alcistas para consolidar el valor de bitcoin en el mercado.
De acuerdo con información del portal Trading View, el volumen de las transacciones que se han realizado con esta divisa digital alcanzan los 29.86 mil millones de dólares, dichos movimientos son señal del compromiso que tienen los inversionistas.
Cómo funcionan las criptomonedas
Las criptomonedas están dejando de ser elementos ajenos y han comenzado a meterse en el lenguaje del día a día, despertando el interés de aquellos a quienes les preocupan las finanzas o hasta llegar al grado de ser legalizadas en algunas regiones del mundo.

Como su nombre lo indica, las monedas virtuales utilizan métodos criptográficos o de cifrado para realizar transacciones en un sistema descentralizado y, la mayoría de ellas, por medio de cadenas de bloques (blockchain), lo que lo aleja de los modelos tradicionales en donde los bancos funcionan como intermediarios.
Su innovación ha ocasionado que muchas personas estén interesadas en invertir en las monedas digitales, pues su valor ha aumentado considerablemente en los últimos años siendo bitcoin, ethereum y dogecoin las más populares y las que mayor capitalización cuentan en el mercado.
Cada una de estas unidades son fundadas a través de un proceso llamado “minado” y los usuarios las pueden adquirir a través de diversos agentes o bolsas de criptomonedas, para luego almacenarlas en “monederos criptográficos” o hacer diversas transacciones con ellas por medio de claves únicas.
Pese a que fue en el 2009 cuando el bitcoin entró al mercado como la primera criptodivisa en el mundo, lo cierto es que éstas apenas están experimentando un auge en el ámbito financiero, por lo que se espera que su uso aumente en un futuro no tan lejano.
Los riesgos
Las criptomonedas tienen diversos elementos que las hacen únicas: el no estar controladas por ninguna institución; no requerir de intermediarios en las transacciones; y casi siempre usar bloques contables (blockchain) para evitar que se creen nuevas criptomonedas de forma ilegal o las transacciones ya hechas sean modificadas.

Sin embargo, al no tener reguladores como un banco central o entidades similares se les señala de no ser confiables, de ser volátiles, propiciar fraudes, no tener un marco legal que respalde a sus usuarios, permitir la operación de actividades ilegales, entre otras más.
Aunque podría ser una paradoja, a su vez las criptomonedas garantizan seguridad a sus mineros en cuanto a la red en la que se sitúa (entramado) y que implica un manejo de códigos; el romper esta seguridad es posible pero difícil , pues quien lo llegara a intentar tendría que contar con una potencia computacional superior incluso a la que tiene el propio Google.
Quien invierte en este tipo de monedas digitales debe tener muy claro que esta forma trae consigo un elevado riesgo al capital, pues, así como puede haber un incremento, también puede tener inesperadamente un desplome y acabar con los ahorros de sus usuarios.
Para almacenarlas, los usuarios deben contar con un monedero digital o wallet, que en realidad es un software a través del cual es posible guardar, enviar y hacer transacciones de las criptomonedas. En realidad, este tipo de monederos únicamente guarda las claves que marcan la propiedad y el derecho de una persona sobre cierta criptomoneda, por lo que estos códigos son los que en realidad se deben proteger.
Últimas Noticias
Exempleado de Jeff Bezos fundó startup que enviará cenizas de 1.000 personas al espacio
Space Beyond permite a familias enviar una pequeña porción de cenizas al espacio a bordo de un satélite miniaturizado

Cómo crear un meme de ti mismo usando una función de Google Fotos
“Me Meme” utiliza la tecnología Gemini de IA para transformar fotos personales en memes populares de forma automática

Por qué Elon Musk afirma que en el futuro con la IA “el dinero no va a ser problema
Elon Musk anticipa un futuro en el que la inteligencia artificial y la robótica harán que el trabajo sea opcional y el dinero deje de ser una preocupación

¿Sabías que los colores de los USB indican su potencia y tipo de carga?
Entender cómo funciona cada uno permite aprovechar al máximo los dispositivos conectados

Ascenso y ‘caída’ de TikTok en EE. UU.: así evolucionó la app desde cero hasta su prohibición por el gobierno
Tras denuncias por riesgos de seguridad nacional y un intenso debate sobre privacidad y libertad de expresión, la app ha logrado mantenerse a flote en el país norteamericano



