Como todo grande, Racing Club cuenta con una memoria gigantesca en materia de ídolos, tantos del pasado como del presente. Uno de ellos es sin dudas Juan Fleita, gran goleador que brilló con la albiceleste en los años 90.

"El Lagarto", como todos lo conocen, nació en Santa Fe, en la localidad de Las Toscas. Cuando aún era un bebé sus padres dejaron aquel pueblo pequeño y se instalaron en Buenos Aires. La humildad y los escasos recursos de la familia Fleita ya podía apreciarse con solo observar el barrio que eligieron y que estaba a su alcance: la Isla Maciel.

Juan “Lagarto” Fleita, uno de los máximos goleadores de Racing en los años 90
Juan “Lagarto” Fleita, uno de los máximos goleadores de Racing en los años 90

Siempre soñó con ser futbolista pero había un problema que se anteponía a sus deseos: las carencias de su hogar y la necesidad de salir a trabajar para ayudar a la familia. Hizo de todo: desde cadete hasta verdulero. Cada paquete de acelga que pesaba y entregaba sumaba alguna moneda para el hogar pero también acrecentaba el sueño de llegar un día a clavar un pelotazo en la red en una cancha de verdad.

La situación económica de la familia seguía siendo difícil pero un día Juancito se animó y le pidió a su papá que lo lleve a probarse a Racing Club. Fue la primera de sus osadías futboleras: tras la prueba, obviamente, quedó. Luego vendrían años de trabajar, estudiar y entrenar. Años de destacarse y de trepar hasta la cima de su terco e inalterable sueño: ponerse la camiseta de un club de primera.

Guillero Andino entrevistó al “Lagarto” Fleita
Guillero Andino entrevistó al “Lagarto” Fleita

Después vendrían los días de pasión y alegría. Fleita se consagraría como delantero en varios clubes de Latinoamérica. De todos modos, ninguna de sus hazañas deportivas igualaría jamás a aquel gol de "chilena" ante Vélez en 1993, jugando para Racing Club.

El Lagarto se hizo fama por ir siempre al frente. De niño combatiendo la pobreza y de grande eludiendo los guadañazos de los rivales. Sin embargo, la vida le tenía preparada una prueba mucho más dura todavía: le detectaron un cáncer linfático cuando portaba la camiseta de Huracán. Juan confiaba demasiado en Dios y fiel a su estilo, salió a pelearla y el resultado fue un nuevo triunfo.

Hoy está al frente de las divisiones inferiores de Racing aunque también trabaja con la reserva. Si bien es un ídolo para cualquier hincha de la Academia, lo es mucho más para aquellos pibes que quieren hacerle frente a la vida a pesar de las dificultades y se lo encuentran todos los días en el programa Racing Solidario. "Las grandes instituciones y también los clubes de barrio tienen un gran rol que cumplir. Acá en Racing formamos jugadores, que en una de esas llegan a primera, pero fundamentalmente formamos personas", señala Fleita.

Fleita, uno de los ídolos de Racing
Fleita, uno de los ídolos de Racing

Muchos de esos jóvenes le tienen una admiración que indudablemente le fue contagiada posiblemente por sus padres. Eso Juan lo sabe. Por eso no desaprovecha ningún momento difícil de los tantos que le tocó vivir para intentar orientar a esos chicos que muchas veces la están pasando mal: "Yo a los pibes les cuento que en plena carrera me tocó atravesar un cáncer y que gracias a Dios lo pude superar y pude volver a jugar. Y con eso intento enseñarles que ellos también pueden superar situaciones difíciles, que todos tenemos una fuerza interna que hay que sacar si nos toca vivir una situación límite", revela el ídolo.

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