“Te comiste a mi mujer”: un jubilado apuñaló a un amigo, escapó y comenzó una vida con otro nombre

Raúl Paz cayó en José C. Paz tras vivir tres años a la fuga bajo el nombre de “Rolando Reynoso” tras ser encontrado por la División Homicidios de la PFA

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Hombre de edad avanzada, con el rostro censurado, flanqueado por dos agentes de la PFA con uniformes azules y letras amarillas, frente a una persiana metálica
Raúl Paz, o "Rolo Reynoso", tras ser arrestado por la División Homicidios de la PFA

Ayer lunes por la tarde, los vecinos de la calle Centenario en José C. Paz vieron cómo se llevaban preso a un jubilado del barrio. Lo conocían como “Don Rolo”, “Rolando Reynoso”, su nombre completo, según decían. Se había mudado allí, al menos, dos años atrás, un hombre discreto que no se metía con nadie.

¿Por qué se lo llevaban preso, entonces? El caso de “Don Rolo”, tal vez, demuestra que nunca es demasiado tarde para empezar de cero. “Rolando”, para empezar, no era su nombre. Vivía bajo una identidad falsa: se llamaba Raúl Paz, de 69 años, oriundo de Caseros, maestro pastelero de oficio.

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Vivía, también, con un pedido de captura en su contra. La UFI N°5 de San Martín, con el fiscal Ignacio Correa, lo buscaba por el delito de tentativa de homicidio, que encargó a la Divisón Homicidios de la Policía Federal que lo encuentre y lo atrape. La víctima era un amigo suyo, un hombre de 75 años de edad. El motivo del ataque: una supuesta infidelidad.

Un hombre con gafas y cabello gris, vestido con chaqueta oscura y suéter gris, sentado en el asiento trasero de un auto con la puerta abierta y las manos atadas
Raúl Paz en el patrullero

Prófugo a crédito

El hecho ocurrió en mayo de 2023 en la ex casa de Paz, en la zona de Caseros. Allí, invitó a un viejo amigo para beber. Entre tragos, según fuentes del caso, el futuro “Don Rolo”, soltó un reproche. “Te comiste a mi mujer”, le espetó.

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Así, según la imputación, tomó una navaja y lo apuñaló en varias ocasiones, dejándolo al borde de la muerte. Su víctima, sin embargo, sobrevivió. Logró ponerse de pie y correr por Caseros, malherido. Paz, mientras tanto, escapaba a pie también.

Así, la UFI N°5 le encomendó la captura a la División Homicidios de la Federal que encuentre a Paz, con detectives expertos en esclarecer casos fríos.

Se trató, al final, de un simple tema de registros. En los tres años que llevó prófugo, Raúl Paz no pudo dejar atrás su pasado, no del todo. Según sus registros previsionales, jamás dejó de cobrar su jubilación y su pensión. Hasta tomó un crédito por $650 mil pesos con un conocido banco meses atrás.

La casa donde vivía en José C. Paz era, precisamente, su domicilio fiscal.

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