Córdoba: detuvieron a dos mujeres acusadas de asesinar a un hombre

Por el asesinato de Eduardo Osorio detuvieron a Micaela Guadalupe Toledo (24), mientras que su cómplice de 17 años ya habría sido detenida

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Intersección donde el hombre habría
Intersección donde el hombre habría chocado (Google Maps)

Luego de casi dos meses del homicidio de Eduardo Osorio (51), quien fue ejecutado tras recibir un tiro en la cabeza en barrio Villa Revol de Córdoba Capital, detuvieron a las dos acusadas.

Mientras que Micaela Guadalupe Toledo (24) ya había sido detenida hace tiempo, el fin de semana pasado lograron capturar a su cómplice, una joven de 17 años de identidad aún reservada que quedará a disposición de un juzgado de menores.

La detención se produjo en el mismo barrio y fue concretada por personal de la Dirección de Coordinación de Brigada Civiles de la Policía de Córdoba.

Con el caso allanado para la justicia cordobesa, ambas fueron imputadas por el fiscal Rubén Caro por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

No obstante, aún resta la realización del juicio y sentencia final, según pudo averiguar y transmitir el medio local La Voz.

En tanto al hecho, ocurrió en la madrugada del pasado 16 de septiembre en la zona sur de la Capital de Córdoba, donde el hombre habría llegado a un presunto lugar previamente pactado, en una Fiat Fiorino de su propiedad, para así encontrarse con las mujeres con quienes había tenido contacto previo.

De acuerdo a fuentes de la causa, la asesina más joven ingresó al vehículo y allí se produjo una discusión, lo que la llevó a sacar un revólver y efectuar un disparo a quemarropa que impactó directamente en la cabeza de Osorio, lo que le generó una grave herida.

Ante la situación, las dos mujeres escaparon de la escena corriendo, mientras que el hombre logró reaccionar para pedir ayuda.

La policía llegó y se
La policía llegó y se encontró con el vehículo de la victima chocado (Télam)

Fue alrededor de las 6 de la mañana de ese mismo día que la policía llegó al cruce de las calles Hernando de Lerma y Bragado, donde se encontró con un grupo de personas que estaban alrededor de la Fiat Fiorino que minutos previos había chocado con una tapia.

Allí pudieron dar con Osorio, quien agonizaba a causa de la grave herida en su cabeza y terminó muriendo en el instante del arribo de los efectivos de seguridad, quienes fueron atacados a piedrazos por vecinos del barrio.

Pasado dicho momento se inició una investigación para dar con los motivos del hecho y los culpables.

Así los investigadores mantuvieron las actuaciones bajo confidencialidad y se trabajó arduamente en la recolección de pruebas, testimonios y distintos elementos que fueron armando el cuadro probatorio que más tarde los llevó a la resolución del caso.

Con las pesquisas adecuadas realizadas el fiscal de la causa ordenó la detención de la joven de 24 años. En tanto a la de 17 fue capturada varios días después.

Si bien desde la fiscalía prefirieron no hacer declaraciones al respecto, fuentes ligadas a la pesquisa sostuvieron que la sospecha es que el hombre habría ido al lugar para mantener un encuentro personal con esas jóvenes. En ese contexto, se desató una discusión que pasó a mayores y culminó con el arma que apareció en escena y el disparo letal que terminó con la vida de Eduardo.

Sin embargo, en la escena del crimen no se habrían registrado faltantes entre las pertenencias de la víctima, con lo cual se descarta la idea de que haya habido intención de robo.

En tanto, a conocidos y familiares de la víctima prefirieron no dar declaraciones sobre el crimen. Sin embargo, aseguraron que se investiga un “homicidio con arma de fuego durante un intento de robo”.

De todos modos, la fiscalía de Caro imputó a las mujeres por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y no con la figura de ocasión de robo.