
Horacio y María Laura García Belsunce, hermanos de María Marta, fueron este viernes los primeros familiares de la víctima en dar su testimonio en el juicio por el crimen del country Carmel que lleva casi 20 años impune.
Primero fue convocado Horacio. Ante los magistrados del Tribunal Criminal Oral N°4 de San Isidro, apuntó contra Nicolás Pachelo, el principal acusado que estuvo presente en la sala. Puntualizó los hechos que le provocaron las sospechas desde el comienzo e incluso aseguró que el abogado del acusado le dijo que su cliente era capaz de haberle bajado el cargador tras la confirmación del homicidio. También cuestionó duramente la labor del fiscal original de la causa, Diego Molina Pico, a quien señaló cómo “el principal encubridor del asesinato”.
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Tras la declaración del abogado y periodista, llegó el turno de María Laura, que es querellante en el caso, con el letrado Gustavo Hechem. Antes de sentarse a declarar, cerca de las 15.30, la fiscalía pidió que retiraran a Pachelo de la sala porque María Laura le tiene “pánico”.

Una vez que comenzó a hablar, la mujer se emocionó: “Mi hermana era un amor. La extraño. Era buena hermana, buena persona, sumamente equilibrada. Era muy sería”, dijo y luego pidió parar porque se sentía muy nerviosa.
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Tras una breve pausa, María Laura continuó y sostuvo: “La relación con Carlos (Carrascosa) era excelente. Se adoraban. A él lo quiero como un hermano y lo admiro por esa templanza que tiene”.
Sobre el día del crimen, dijo: “Soy profe de gimnasia y estaba con mi clase. Escuché venir a mi marido, me abrazó y me dijo ‘María Marta se murió'. Me agarró como un ataque, no puedo describir la situación. Al llegar a Carmel, no paré de gritar durante horas, quería que la sacarán de ahí, hasta que mi marido me dijo por qué no vamos a dar una vuelta. Le teníamos que decir a mi hija lo que había pasado”.
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María Laura se quebró en medio del relato y tuvo que parar unos segundos, porque al recordar el momento del crimen de su hermana no pudo seguir hablando.

“Yo cuando sufro una pérdida no acepto el consuelo de nadie. Cuando pasa algo así no quiero ni que me hablen. Me meto para adentro, no sé quiénes estaban ni lo que pensaban. Después me enteré que había tenido un accidente. Entré, subí los escalones de a dos o tres y me tiré arriba de mi hermana. Vi el cuerpo, la cara estaba muy inflada, parecía que tenía un golpe en el pómulo. La mujer de mi papá me dijo que había que cambiarla. A mi me temblaba todo. La última en saber que lo de María Marta no había sido una muerte natural fui yo. No se animaban a decírmelo”, siguió.
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Luego, María Laura recordó el momento en que se acusaba a su familia por el crimen y afirmó que le “pareció un horror. Los investigadores estaban todos locos”. Y, por último, acusó a Molina Pico de “gran encubridor”.
Tras apuntar contra el fiscal, se dirigió a Pachelo. Antes de comenzar, la mujer hizo una pausa y dijo: “No lo puedo ni nombrar”. Luego tomó aire y continuó: “María Marta le tenía miedo a Pachelo”.
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María Laura aseguró que sufrió amenazas de Pachelo dos veces. Una fue sobre la avenida Callao. Según su relato, el acusado los encaró y les dijo que los iba a matar si no dejaban de hablar de él.
El otro episodio fue en el patio de comidas del Paseo Alcorta. “Estaba con mi marido en una mesa, (Pachelo) se nos acercó y nos tiró un plato de comida. Me dijo ‘esto es para que se lo manden a Carlitos (Carrascosa, que en ese momento estaba preso), que debe estar cagándose de hambre’”, recordó la mujer.
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Y siguió en su declaración: “Un día que Carlos no durmió en la casa, ella le pidió a Pichi (Nora Taylor, apodada, una de las mejores amigas de la víctima) que durmiera ahí. Seguramente, como ella era tan introvertida, no decía nada. Me contaron que le pidió eso a ‘Pichi’ porque le tenía miedo a Pachelo”.
“Sé, además, que la gente de Carmel le decía a sus hijos que no pasaran por la puerta de la casa de Pachelo porque era un tipo muy violento”, agregó.
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Para finalizar, reclamó justicia y la detención del acusado: “Quiero que nos dejen de agredir, de calumniar, de injuriar y que por fin lo metan preso, ahora que lo tienen acá cerca. Eso es lo único que deseo, que se haga justicia, que esté preso por lo que hizo con mi hermana”.
Maria Laura culminó su testimonio después de poco más de media hora. La audiencia estaba por ser finalizada, pero Pachelo pidió, a través de su defensa, ampliar su declaración.
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