Las pruebas de la Justicia para acusar a Luque y Cosachov de matar a Maradona

Las conclusiones de la junta médica que los neurocirujanos impugnaron fueron la clave para los fiscales de San Isidro que declararon a la muerte del mayor jugador de todos los tiempos como un crimen

Ídolo final: Maradona en sus últimos días como DT de Gimnasia.
Ídolo final: Maradona en sus últimos días como DT de Gimnasia.

Este último lunes por la noche, uno de los hombres clave en la Justicia que investiga la muerte de Diego Armando Maradona se sentó a ver la entrevista que Leopoldo Luque concedió a Telefé Noticias. El neurocirujano rompía el silencio, se esperaba una revelación, pero el hombre de la Justicia no se sintió impresionado. La entrevista fue claramente una carta de su estrategia de defensa para hacer oír sus puntos luego de que la junta médica de especialistas entregara sus conclusiones con resultados lapidarios para el neurocirujano y para la psiquiatra Agustina Cosachov. Ambos, por otra parte, habían impugnado a la junta con sus abogados. Los fiscales Patricio Ferrari, Laura Capra y Cosme Iribarren, encabezados por el fiscal general John Broyad, no solo planean apelar esas impugnaciones: también anticipaban el movimiento, sabían que ambos acusados podrían impugnar la junta como único boleto de salida.

Entonces, el hombre escuchó a Luque hablar. Dijo estar avergonzado de los audios que son parte de la causa y que difundió Infobae, que en los cálculos de la Justicia lo incriminaban. El neurocirujano reiteró una y otra vez los puntos que su defensa sostuvo a lo largo de los últimos seis meses: que él era un médico más, que no tenía responsabilidad de cabecera, que Maradona, fuertemente medicado en su tratamiento su adicción al alcohol, murió de un infarto súbito, que no mostraba signos de problemas de salud inminentes, que nunca “lo vio hinchado”.

Todos esos planteos ya habían sido refutados en la causa. Al hablar, Luque ni siquiera compraba tiempo: menos de 48 horas más tarde, Luque, Cosachov y otros cinco imputados como el psicólogo Carlos Díaz y la enfermera Dahiana Madrid, los encargados según la Justicia de cuidar la salud de Diego, eran imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, el mismo que llevó a la cárcel a Eugenio Veppo por atropellar y abandonar a una agente de tránsito. Ordenaron sus indagatorias que comenzarán el 31 de mayo y les prohibieron salir del país.

Así, se define a la muerte de Maradona como un crimen. No fue mala praxis o negligencia casual: los médicos sabían qué podía pasar. La junta médica fue la clave para acusarlos.

Mi amigo: Luque y Maradona, en foto de las redes sociales del médico.
Mi amigo: Luque y Maradona, en foto de las redes sociales del médico.

En sus 23 puntos de pericia, las 23 preguntas que los fiscales le hicieron a la junta médica, hubo una en particular, la última en la lista, que abría la puerta para imputar o no el dolo eventual: los investigadores buscaban saber si los médicos actuaron a sabiendas del riesgo.

Lo que respondieron los especialistas en su informe fue lapidario:

“Se puede inferir de la documental que fuera analizada por esta Junta Médica Interdisciplinaria, que el equipo médico tratante se representó cabal y acabadamente la posibilidad del resultado fatal respecto del paciente, siendo absolutamente indiferentes a esa cuestión, no modificando sus conductas y plan médico/asistencial trazado, manteniendo las omisiones perjudiciales precedentemente apuntadas, abandonando “a la suerte” el estado de salud del paciente”, afirma el informe.

Poco antes, aseguraron que “el actuar del equipo de salud a cargo que atendía a Maradona fue inadecuado, deficiente y temerario”.

Diego y Luque tras su cirugía en Olivos: el neurocirujano no lo operó a Maradona.
Diego y Luque tras su cirugía en Olivos: el neurocirujano no lo operó a Maradona.

“Fueron ignorados los signos de riesgo de vida que presentaba el paciente”, aseguran los especialistas: los registros de ingreso del country San Andrés mostraron que Luque ni siquiera había ido al lugar donde finalmente murió Diego en el último mes. Diversos audios que demostraban claros síntomas de Diego que eran desoídos fueron usados como prueba para afirmar este punto, con frases como: “El gordo se va a cagar muriendo”.

La falta de control cardíaco a Diego también resultó grosera, los “electrocardiogramas que dieron bien”, según Luque en su entrevista, eran claramente insuficientes. “Un paciente como DAM, con su historia previa de insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) y una miocardiopatía dilatada con función sistólica alterada y asociada a consumo de cocaína y alcohol, debe realizar controles cardiológicos periódicos y estudios adecuados a los requerimientos de la especialidad. En ese periodo en particular debería haber sido evaluado en profundidad de su riesgo cardiovascular y posibles cardiopatías. Además, nunca debería haber suspendido los medicamentos vasodilatadores, antihipertensivos, y el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, aun en períodos anteriores de estabilidad”, concluyeron.

Luque es mencionado nueve veces en el informe. Cosachov, catorce.

Cosachov y Díaz, también imputado (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Cosachov y Díaz, también imputado (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

Sobre si se le dieron medicamentos a Maradona que eran contraindicados para un alcohólico, la Junta concluyó: “De acuerdo al esquema farmacológico terapéutico psiquiátrico que se le indicó a DAM, la medicación suministrada potenciaba el efecto del alcohol por lo que la misma se hallaba contraindicada con una ingesta etílica concomitante”.

“A pesar de que por separado los psicofármacos indicados pudieran no tener una interacción directa y marcada con bebidas alcohólicas, la acción conjunta de los mismos, en un paciente complejo con una triple afección (cardíaca-hepática-renal), puede producir estados de sedación intensos, confusión, posibles descontroles conductuales severos, disminución de la capacidad motora, alteraciones en el ritmo cardíaco y la presión arterial. Teniendo en cuenta la farmacodinamia y farmacocinética de los fármacos y el etanol, el suministro conjunto (no necesariamente en el mismo momento, sino durante el mismo día) está contraindicado”, continuaron. La mezcla fue el problema.

Así, Diego comenzó a morir “12 horas antes de las 12.30 del día 25/11/2020, es decir, presentaba signos inequívocos de periodo agónico prolongado, por lo que concluimos que el paciente no fue debidamente controlado desde las 00.30 horas del día 25/11/2020″.

Luque también será indagado por uso de documento privado adulterado, delito que ya le habían imputado cuando se descubrió que pidió una historia clínica con una firma falsificada de Diego. Cosachov también es acusada por falsedad ideológica, ya que había declarado en un certificado que Maradona estaba en buen estado sin siquiera haberlo visto.

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