El juicio contra Chocobar entró en la recta final: qué declaró el policía acusado de matar a un ladrón por la espalda

En una de las últimas audiencias, el agente de la Bonaerense acusado de asesinar a Juan Pablo Kukoc tras el asalto y ataque a puñaladas a un turista, fue indagado durante más de dos horas. Cómo sigue el juicio y el bochornoso rol de un perito de la defensa del imputado

El policía Luis Chocobar fue indagado hoy en Comodoro Py por el juicio donde está imputado por el homicidio del joven Juan Pablo Kukoc (Foto: Télam)
El policía Luis Chocobar fue indagado hoy en Comodoro Py por el juicio donde está imputado por el homicidio del joven Juan Pablo Kukoc (Foto: Télam)

El policía bonaerense Luis Oscar Chocobar volvió a los tribunales de Comodoro Py este miércoles para declarar de forma presencial en el juicio que lo tiene imputado por el delito de homicidio agravado contra el joven Juan Pablo Kukoc (18), un hecho ocurrido el 8 de diciembre de 2017, momentos después de que la víctima del asesinato, junto a un cómplice, habían asaltado y apuñalado varias veces a un turista estadounidense en el barrio porteño de La Boca.

La audiencia debía comenzar a las 11 en el Tribunal Oral de Menores (TOM) 2. Pero la declaración indagatoria de Chocobar arrancó recién cerca de las 13.30 y terminó pasadas las 16. Ocurrió en la sala, frente a los jueces, aunque el resto de las partes siguió su testimonio de manera remota. “Solo cumplí con mi deber”, fue la primera frase que trascendió desde fuentes del caso sobre lo que dijo el policía bonaerense nacido en Salta para defenderse.

Chocobar debió sortear las preguntas de los jueces del Tribunal Oral de Menores 2 de Capital Federal, Jorge Ariel Apolo, Fernando Pisano y Adolfo Calvete. Le costó responder algunos cuestionamientos. Chocobar les dijo que disparó de frente a Kukoc porque vio amenazada su vida, porque el joven se le venía encima. Los jueces le preguntaron cómo explicaba entonces las imágenes registradas en las cámaras de video, donde se ve claramente que el asaltante cae mientras corre hacia adelante, de espaldas al policía. Y le pasaron la secuencia en una pantalla. “No lo pudo explicar”, contaron fuentes del caso.

Tampoco fue consistente su ampliación de esa escena. El acusado dijo que el ladrón corrió 30 metros después de que él disparó cuatro veces y que una bala impactó en el fémur de la víctima. Nuevamente, le mostraron las cámaras, donde se observa que Kukoc cae inmediatamente al suelo y queda inmóvil.

Chocobar declaró durante más de dos horas frente al Tribunal Oral de Menores 2 en Comodoro Py (Foto: Télam)
Chocobar declaró durante más de dos horas frente al Tribunal Oral de Menores 2 en Comodoro Py (Foto: Télam)

La declaración indagatoria de Chocobar fue contradictoria con sus indagatorias prestadas en la instrucción. Primero dijo que Kukoc no había llegado a darse vuelta, pero que tenía mucho temor y por eso disparó con una mano dos veces. Pero como eso no cerraba con la cantidad de vainas servidas encontradas en el lugar, ahora dijo que disparó en más oportunidades, pero que lo hizo cuando lo tenía de frente y se le venía encima”, confirmó Pablo Rovatti, querellante de la familia por parte de la Defensa Pública.

“Como el video muestra otra cosa (a una persona huyendo de espalda, que cae producto de los disparos), dijo que el momento en que supuestamente se le venía encima ocurrió casualmente en el único momento y lugar donde no está filmado”, sostuvo el abogado y agregó: “Pero tampoco esta versión cierra con la autopsia, según la cual los dos disparos ingresaron por la espalda. Es médicamente imposible correr 30 metros con el fémur fracturado, como dijeron los expertos del Cuerpo Médico Forense”.

Según Rovatti, cuando el tribunal le preguntó si había alguna explicación que pudiese dar sobre esto, “dijo simplemente que no podía dar ninguna explicación”. “En definitiva, luego de escuchar la versión de Chocobar, estamos en condiciones de decir que se trata de una comprensible mentira para intentar mejorar su muy comprometida situación”, definió el abogado querellante.

“Le preguntaron mucho sobre su primera intervención en los hechos. Él explicó que estaba llegando tarde a un adicional en un hospital de Avellaneda. Contó cómo vio lo que pasó, que estaban atacando a una persona y dio la voz de alto. Dejaron de atacarlo a Wolek y corrieron y él empezó a correrlos y llamó al 911. Vio cómo uno de los ladrones iba a un lado y otro al otro y eligió correr a uno, que era Kukoc. Unos muchachos lo corrieron para sacarle la cámara”, contó Fernando Soto, abogado defensor del policía, sobre lo que relató Chocobar a los jueces.

Según él, el agente bonaerense también declaró que estos testigos le estaban pegando y tirando de la correa de la cámara a Kukoc, que tenía la mano envuental en su campera, lo que le hizo sospechar al policía que abajo llevaba el cuchillo. Y que Chocobar dijo “alto Policía” y disparó al aire. “Dijo que no se acuerda cuántas veces pero cree que dos. Y le dijo ‘tirate al piso’ pero Kukoc salió corriendo y se dio vuelta”, agregó Soto. Según él, Chocobar comentó: “Pensé que me estaba midiendo”.

Chocobar aseguró que disparó porque Kukoc se le venía encima. El Tribunal le preguntó si tiró por la espalda y/o a matar. Según Soto, él respondió: “Yo le disparé en el mismo momento que se vino hacia a mí pero en el mismo momento vuelve a girar, como un amague, todo en un mismo momento, todo a la vez, y yo disparo a los pies, hacia abajo porque no quería matarlo”.

“Después se me nubla la vista y lo veo correr y ahí cae”, agregó Chocobar según la versión de su indagatoria relatada a Infobae por su abogado defensor. “El no quiso ponerse en una explicación legal, él contó lo que contó siempre”, comentó Soto, para quien la declaración “fue muy positiva, fue impecable”.

Sobre Chocobar, que en aquel momento cumplía funciones en la Policía Local del partido bonaerense de Avellaneda y se topó con el episodio del turista ensangrentado esa mañana cuando salía de su casa hacia su trabajo, pesan dos imputaciones. El Ministerio Público Fiscal, a través de los fiscales de instrucción Marcelo Martínez Burgos y la fiscal de juicio Susan Penas, lo acusa de “homicidio agravado por haber sido cometido con un arma de fuego en exceso del cumplimiento del deber”.

De ser hallado culpable de este delito, el agente podría recibir una condena de hasta cinco años de prisión por interpretar que fue un asesinatoimprudente”, excesivo, en el que se afirma que Chocobar disparó a matar a Kukoc pero en un contexto relativo: la persecución que hizo del ladrón estuvo bien pero terminó mal, lo que podría interpretarse como una consecuencia de su falta de experiencia y su formación como agente de una fuerza de seguridad deficiente.

Chocobar, que nació en Del Carril, increíblemente en el mismo pueblo de Salta que Kukoc, recibió una certificación de formación profesional como “Auxiliar en seguridad pública para la prevención local”, después de hacer el curso de “policía local” entre el 1 de julio y 21 de diciembre de 2015, con un total de 1.280 horas en seis meses y 20 días.

El momento en el que el policía Chocobar le dispara Juan Pablo Kukoc

Si es castigado con una pena menor a tres años, Chocobar no irá a prisión. De hecho, nunca estuvo detenido.

La querella va por todo y lo acusa de “homicidio agravado por haber sido cometido por integrante de fuerza policial con abuso de sus funciones”, lo que implicaría una pena de prisión perpetua. Usualmente en los juicios pesa más la acusación del Ministerio Público, ya que los tribunales suponen que tiene una mirada más “equilibrada” que la de los querellantes, asociados a las consecuencias emocionales de las víctimas.

El juicio, donde también se juzga al cómplice de Kukoc (J.P.R. era menor en ese momento y actualmente detenido con prisión preventiva, acusado de tentativa de homicidio criminis causa y tentativa de robo) continuará con los alegatos: el 12 será el turno de la defensa del menor cómplice de Kukoc, el 19 alegará la querella que denuncia a Chocobar y el viernes 21, la defensa del policía. El veredicto se conocerá el miércoles 26. Ese día cumple años Chocobar. No es la única casualidad numerológica de este caso. El 29 se le vence la prisión preventiva al menor preso; el día de su cumpleaños.

El policía fue defendido abiertamente por el gobierno nacional anterior. Sus actuales, de hecho, abogados están vinculados al macrismo, lo que volvió el hecho en un acontecimiento con carga política. Fernando Soto integró el equipo de asesores del Ministerio de Seguridad nacional cuando era conducido por Patricia Bullrich. Su socio, Luis Cevasco, fue Fiscal General de Capital Federal mientras Macri fue Jefe de Gobierno. El propio Macri, cuando era Presidente de la Nación, recibió prácticamente como un héroe en Casa Rosada al policía Chocobar, apenas dos meses después del hecho.

“Estoy orgulloso de que haya un policía como vos al servicio de los ciudadanos. Hiciste lo que hay que hacer, que es defendernos de un delincuente”, le dijo Macri en aquel encuentro a Chocobar. La administración del gobierno anterior usó el caso del agente de Avellaneda para sostener una doctrina de “mano dura” que fue cuestionada por organizaciones de Derechos Humanos, sectores de izquierda y partidos opositores.

Por las audiencias ya pasaron más de 30 testigos, entre los que están los tres hombres que persiguieron a Kukoc y lograron recuperar la cámara de fotos que ellos le habían robado al turista segundos antes de la polémica actuación de Chocobar.

Luis Chocobar junto al ex presidente Mauricio Macri durante un encuentro en Casa Rosada en 2018
Luis Chocobar junto al ex presidente Mauricio Macri durante un encuentro en Casa Rosada en 2018

En el juicio también declaró Frank Joseph Wolek (60), la víctima del asalto, quien desde Estados Unidos relató ante los magistrados: “Vi un grupo de personas cerca, una persona que parecía menor caminaba hacia mí, entonces cambié de rumbo y fui hacia un lugar más céntrico. Un mural de tango me llamó la atención cuando por detrás dos de ellos se acercaron de repente y me tomaron fuerte de los hombros. Me golpearon fuerte en los hombros y el pecho y tiraron de la correa de la cámara por sobre los hombros. Después me di cuenta de que era un ataque con cuchillos y entre en pánico”.

Ante los jueces, Ivonne, la madre de Kukoc, dio una declaración sentida. Testificó en diciembre del año pasado y dijo que esperaba que se hiciera justicia. Sostuvo que confiaba en el criterio del tribunal y se lamentó porque Chocobar está siendo juzgado y su hijo no. “Esa posibilidad no la tiene, ni la tuvo Juan Pablo porque fue asesinado por la espalda cuando corría escapándose sin representar un riesgo y un peligro para nadie”.

Sobre ese concepto camina la estrategia de la querella: Kukoc huía, no era un peligro para Chocobar y más peligroso fue que el policía dispare 10 veces en plena calle. De hecho, varios proyectiles dieron en autos estacionados y en persianas de locales comerciales que, al ser feriado, estaban bajas.

En la escena del crimen se hallaron siete vainas. Pero Chocobar entregó su arma Bersa 9 milímetros con seis balas en el cargador, que tiene capacidad para 16 municiones. Sin embargo, en su declaración de este miércoles, Chocobar dijo que disparó cuatro veces hacia Kukoc y dos al aire.

El juicio fue una constante de los miércoles de cada semana desde octubre del año pasado. La última audiencia giró alrededor de una pericia sobre una de las dos balas que impactaron en Kukoc, que no había sido estudiada durante la instrucción del caso. Durante la investigación se concluyó que la primera bala que impactó contra Kukoc en la zona lumbar desde atrás, y de abajo hacia arriba, había rebotado en el asfalto.

"Mi hijo no tuvo la oportunidad de ser sometido a juicio", declaró Ivonne Kukoc (centro de la foto, con el micrófono) durante su testimonio en el juicio (NA)
"Mi hijo no tuvo la oportunidad de ser sometido a juicio", declaró Ivonne Kukoc (centro de la foto, con el micrófono) durante su testimonio en el juicio (NA)

La discusión que planteó Soto era si la segunda bala había o no rebotado también en el suelo y si le produjo una fractura en el fémur o no, lo que podría implicar que Kukoc pudo correr o cayó inmediatamente después de recibir el disparo.

Según la pericia original, el proyectil dio directo en el fémur de Kukoc (de espaldas) y eso provocó la herida mortal, al atravesar el hueso y la arteria femoral. Pero luego se detectó que la bala no había sido estudiada, que había un orificio de salida y la bala no había quedado incrustada. Soto reclamó y el Tribunal, en medio del juicio, aceptó hacer la prueba.

El análisis fue realizado por expertos de la Unidad Criminalística de Alta Complejidad de la Superintendencia Federal de Policía Científica y los peritos de parte, sobre un plomo calibre 9 milímetros hallado durante la autopsia en el cadáver de Kukoc.

El informe de diez páginas, al que tuvo acceso Infobae, marcó que “es muy difícil la determinación de la resistencia ósea, ya que es independiente de cada individuo” y “se infiere que no es posible establecer categóricamente si una determinada deformación presente en un proyectil disparado por arma de fuego (...) es por causa del propio impacto o de una alteración ajena” al fémur.

Sin embargo, aclaró que teniendo en cuenta la deformación de este proyectil en cuestión “presenta características compatibles con un impacto previo” al ingreso en el cuerpo “sobre una superficie dura”, “abrasiva” y que “no se trata de una deformación plenamente atribuida al impacto directo contra el fémur”.

“Demostramos que las pericias estaban mal hechas. Ahora las pruebas demuestran que Chocobar dijo la verdad: disparó para abajo para defenderse”, dijo Soto a Infobae. De manera que así, el abogado intenta sostener la declaración de Chocobar, que dice que él disparó al suelo para amedrentar y no al cuerpo como creen aunque con matices, la querella y el Ministerio Público Fiscal.

Fernando Soto, abogado defensor de Luis Chocobar y ex integrante del Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, junto a su defendido en la puerta de los Tribunales este miércoles (Foto: Télam)
Fernando Soto, abogado defensor de Luis Chocobar y ex integrante del Ministerio de Seguridad durante la gestión de Patricia Bullrich, junto a su defendido en la puerta de los Tribunales este miércoles (Foto: Télam)

El peritaje sobre el segundo proyectil no afirma que haya existido un rebote, sino que esa es una posibilidad que no podría descartarse según los peritos de Chocobar y un funcionario de Gendarmería. Otras varias pruebas, incluido el testimonio del experto del Cuerpo Médico Forense descartan un rebote y hablan de una trayectoria del disparo de arriba hacia abajo”, señalaron desde la querella.

“Al margen de eso, lo importante es que está fuera de duda que Chocobar disparó alrededor de diez veces contra una persona que se escapa corriendo, sin llevar un arma ni ser ya un peligro para nadie y de espaldas al policía. Dos de esos tiros, recibidos por la espalda, le costaron la vida. Cualquier policía sabe que con esa conducta puede matar y sabe que está terminantemente prohibido disparar en esas circunstancias, como dijeron nada menos que las policías que fueron compañeras de Chocobar en la formación de la Policía Bonaerense”, agregó Rovatti a Infobae.

Una particularidad del juicio fue la participación de uno de los peritos balísticos que representó a la defensa de Chocobar. Se trata de Héctor Daniel Fernández, un especialista en criminalística con un prontuario bastante oscuro.

Chocobar y sus abogados Fernando Soto y Luis Cevasco, durante la reconstrucción del hecho en La Boca
Chocobar y sus abogados Fernando Soto y Luis Cevasco, durante la reconstrucción del hecho en La Boca

El hombre es uno de los principales imputados por una megaestafa a policías de diferentes partes del país, un negocio con títulos truchos de la Universidad Católica de La Plata. También fue perito de la defensa de Walter Santos Gómez, el femicida de Daiana Armanino, condenado a perpetua por el crimen. En ese juicio Fernández pasó vergüenza tras declarar y cuestionar algunas medidas de prueba que favorecían la hipótesis del crimen.

Notábamos que sus apreciaciones eran demasiado parciales y tendenciosas. Si bien era un perito llevado por la defensa, daba sentencias que un perito de esa magnitud no puede dar, debe permitir la duda sobre algunos puntos”, consideró el fiscal de aquel caso Luis Schiappa Pietra.

En el juicio a Chocobar el papelón fue similar. La querella quiso confirmar sus antecedentes. “Le preguntamos y dijo que sí, tuvo que admitir que está imputado por estafas en la provincia de San Juan”, comentó una fuente del equipo que representa a la madre de Kukoc.

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