Marcelo Fabián Medvedovksy, el acusado.
Marcelo Fabián Medvedovksy, el acusado.

Marcelo Fabián Medvedovsky, de 51 años, reparador y service de electrodomésticos de oficio, ya había sido denunciado por su pareja el 31 de mayo de 2019 en la Comisaría de la Mujer de Villa Gesell, el caso fue remitido a un Juzgado de Paz local. El sábado pasado por la noche, Medvedovsky fue al extremo: la Policía Bonaerense lo detuvo mientras intentaba matar a martillazos a su pareja con un martillo de carpintero.

Ocurrió según información de la agencia Télam en plena cuarentena por el coronavirus, en la casa que compartían sobre la calle 16 entre la 100 y la 101 bis: la Policía fue alertada por un llamado al 911 de un vecino que advertía sobre una situación de fuerte violencia doméstica que ocurría en la casa del reparador.

La Policía encontró a Medvedovksy mientras sostenía a su pareja en el piso, con el martillo en su otra mano, mientras intentaba golpearla en la cabeza. A pesar de la llegada de los agentes, Medvedovsky no se amedrentó y tuvieron que reducirlo para quitarle la herramienta y que desista. Su víctima tuvo que ser trasladada a un hospital de la zona por sus heridas.

El martillo fue luego analizada: pesaba un kilo en total.

Ada Iglesias, 7 años: asesinada junto a su madre en Monte Chingolo, el símbolo de la violencia machista durante la cuarentena.
Ada Iglesias, 7 años: asesinada junto a su madre en Monte Chingolo, el símbolo de la violencia machista durante la cuarentena.

El caso, bajo la calificación de tentativa de homicidio agravada, quedó en manos de la fiscal Verónica Zamboni -la misma que investiga el crimen de Fernando Báez Sosa a manos de los rugbiers de Zárate hoy presos en La Plata- y se convirtió en uno más de los hechos de violencia de género grotesca que se suceden en los días de aislamiento impuestos por el decreto presidencial para frenar el contagio del coronavirus. En Escobar, un hombre con prisión domiciliaria mató a su esposa a puñaladas delante de su hija de 7 años y se suicidó con el mismo cuchillo. La víctima tenía al menos cinco cortes en el cuerpo.

Dos semanas atrás, el doble crimen de Ada Iglesias y su madre Cristina, a manos de la pareja de su madre, que confesó degollarlas, enterrarlas luego en un pozo de su casa de Monte Chingolo y lavar los rastros se convirtió en el símbolo de la violencia de género en el aislamiento, que disparó un ruidazo convocado por organizaciones feministas. Dos días atrás, el Gobierno exceptuó de la cuarentena a quienes salgan para denunciar hechos de violencia de género: se trata de un permiso especial para las mujeres o personas de la comunidad LGTTBI que sufran este tipo de situaciones. La medida fue anunciada en la Resolución 15/2020, publicada este domingo en el Boletín Oficial.

Las estadísticas por abusos simples o con acceso carnal bajaron a lo largo de la provincia de Buenos Aires según datos de la Procuración, algo previsible: el no salir a la calle dificulta el acceso a una comisaría o una fiscalía. Las llamadas a la línea 144, por su parte, se dispararon un 60 por ciento.

La jurisdicción de Dolores -que incluye a Villa Gesell, bajo el fiscal general Diego Escoda- notó también la baja en sus números y lanzó una línea de WhatsApp para que quienes sufren violencia puedan contactar al Centro de Asistencia a las Víctimas: el número es +54 9 224 545-9595

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