Federico Llamas (Foto: Franco Fafasuli)
Federico Llamas (Foto: Franco Fafasuli)

Federico Llamas, el surfer de 27 años que este martes fue demorado por incumplir la cuarentena obligatoria y escoltado hasta un domicilio de Flores desde donde luego se fue a la Costa Atlántica con previo paso por Ezeiza y Luis Guillón, quedó ayer detenido por disposición del juez federal de San Isidro Lino Mirabelli.

El joven está acusado de infringir los artículos 205 y 239 del Código Penal: incumplir las normas para evitar la propagación de epidemias y por desobediencia a la autoridad.

El martes por la tarde, cuando circulaba por la autopista con bolsos y tablas de surf en el techo de su camioneta, fue demorado en un control de la Prefectura Naval Argentina realizado en el kilómetro 17 de la Panamericana. Desde entonces comenzó un raid que terminó en la madrugada de ayer, cuando llegó a una casa ubicada en la localidad Ostende, donde cumple el arresto domiciliario.

Desde allí dio su versión de los hechos. Cuestionó que le hayan abierto una causa y negó haber evadido el aislamiento. Llamas contó que estaba de vacaciones en Brasil en compañía de su novia. Habían viajado el 8 de marzo y tenían programado regresar el 8 de abril. Pero el avance del coronavirus cambió sus planes.

“A los pocos días que llego (a Brasil) me encuentro con la situación de la pandemia. Al ver que mi novia no podía volver conmigo a la Argentina, empezamos a ver opciones. Tomamos la decisión de que ella se vuelva hacia su país (Canadá). Lo decidimos el viernes pasado”, empezó a relatar.

Y continuó: “Teníamos la incertidumbre de cómo íbamos a volver al país. La información era muy confusa. Arrancamos el lunes a la madrugada. En la frontera de Paso de los Libres, Corrientes, llenamos el formulario explicando donde íbamos a hacer la cuarentena. Como con mi papá no puedo ir, porque tiene insuficiencia cardíaca y tenía que estar solo, la mejor opción era estar con mi mamá, en Ostende”.

Según el joven, no tiene casa propia, desde hace un año y medio vive en el exterior y en su DNI todavía figura el domicilio de Flores, el mismo desde que nació.

El joven al momento de ser demorado en Panamericana (Foto: Franco Fafasuli)
El joven al momento de ser demorado en Panamericana (Foto: Franco Fafasuli)

Llamas prosiguió recordando su largo viaje. Dijo que recorrió 150 kilómetros y por la noche durmió en la ruta. "A las 16 (del martes) llego a Panamericana y me encuentro con el control y con los medios, que cuando vieron las tablas en el techo vinieron a buscarme. Los periodistas son un desastre. En un momento se me acercaron todos, pegados entre sí, sin cumplir el protocolo. Yo me sentí muy expuesto. Me vengo cuidando y me encuentro con un montón de gente que está en contacto con muchos lugares”, se quejó.

“Entonces uno de los policías me dice ‘con el circo que se armó no te puedo dejar ir. Te vamos a hacer un acta y te vamos a acompañar hasta tu casa’. Pero en el acta decía que estaba incumpliendo la cuarentena y no: yo estaba en tránsito. Entonces me niego. Me acusan de algo que no era correcto", agregó.

Las cámaras de seguridad registraron el momento en que los efectivos de Prefectura lo escoltan hasta la casa en Flores. Pero una vez que estos se van, el surfer también se retira. Desde allí se fue hacia la vivienda de su padre, en Ezeiza, a buscar ropa de abrigo para su estadía en la Costa Atlántica.

Durante el transcurso del día, los amigos del joven se fueron enterando de lo que le sucedía. “Uno que vive en Guillón me dice que podía hacer la cuarentena en su casa. Cuando hablo con policías que me pararon en un control en Ezeiza les digo que no iba a ir a la Costa y les pedí que me custodien hasta Guillón”, dijo a TN.

Sin embargo, contó, los uniformados le ordenaron que vaya hacia Ostende, destino que figuraba en su declaración jurada. Es así que volvió a cambiar de rumbo y se dirigió hacia la ciudad balnearia. Llegó cerca de las 4:30 de ayer. Por consejo de su abogado dio aviso a la Policía de que ya se encontraba en ese domicilio. “Y después veo en los medios que había un pedido de captura”.

“Es catastrófico. Me dicen barbaridades por el teléfono. No lo puedo creer, no sé cómo me va a afectar mi futuro, mis planes”, lamentó.

El joven permanece bajo arresto domiciliario (Foto: Diego Medina)
El joven permanece bajo arresto domiciliario (Foto: Diego Medina)

Esta tarde también habló su madre, quien aseguró que a Llamas “lo interrumpieron” durante el control en la autopista Panamericana y “lo sacaron de su itinerario” al escoltarlo al barrio porteño de Flores, y que él cuenta con la “documentación” que le permitía circular hacía dicho balneario del partido de Pinamar.

Según contó, ante las restricciones para circular dispuestas por el coronavirus, decidieron adelantar el regreso del joven desde Brasil: “Evaluamos si era conveniente que venga ahora o después. Su novia habló con el Consulado de su país y se fue. Nosotros pensamos que lo mejor para todos era que pasara la frontera, viniera a Ostende y se acuarente” en un sector de la casa “donde no tiene comunicación ni nada”.

“A él lo interrumpieron, lo sacaron de su itinerario impidiéndole llegar acá, con el cansancio que esto significa”, señaló la mujer al referirse al control que debió afrontar en la autopista Panamericana, y añadió que cree que los efectivos de la Prefectura Naval lo escoltaron hacia el barrio porteño de Flores –donde vive su abuela- como “medida preventiva”, y para que luego continúe con lo que le ordenaron en Migraciones.

“Creo que ha sido como protección, para evitar la aglomeración. Él no tiene llave para ingresar en Flores”, sostuvo.

La madre también recalcó que el joven “no tiene síntomas de enfermedad”, aunque contó que sus vecinos “están aterrados” por todo lo que está sucediendo.

El frente de la casa en Ostende donde está cumpliendo el arresto domiciliario y la cuarentena obligatoria (Foto: Diego Medina)
El frente de la casa en Ostende donde está cumpliendo el arresto domiciliario y la cuarentena obligatoria (Foto: Diego Medina)

Ayer, al ser demorado en Panamericana, el joven había dado dos versiones diferentes ante los medios de prensa: “Vengo de mi casa”, respondía primero ante las cámaras desde el interior de su camioneta Ford Explorer verde oscuro, luego de que lo frenaran.

Después cambió sus dichos: “Vengo de vacaciones, querida. ¿Vos adónde te vas? ¿A Miami? Yo no puedo irme a Miami, tengo que agarrar el auto e irme a Brasil”, le respondió prepotente a una periodista. Y continuó: “Me fui el 8 [de marzo], mis vacaciones empezaron tranquilamente. Se desató el quilombo este y decidí volver porque no puedo estar en otro país en una catástrofe mundial”.

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