Los tres integrantes del Clan Benítez: Fernando, Gonzalo y la madre de ambos Nélida Esther Llanos
Los tres integrantes del Clan Benítez: Fernando, Gonzalo y la madre de ambos Nélida Esther Llanos

Una joven de 18 años sobre los abusos, torturas y vejámenes que sufrió junto a otra mujer por parte de los integrantes del llamado “Clan Benítez” durante su cautiverio en la vivienda de los acusados, ubicada en Bahía Blanca.

Durante más de cuatro horas, Aldana García brindó su testimonio ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 bahiense, que juzga a Fernando Benítez, su hermano Gonzalo y la madre de ambos, Nélida Esther Llanos, por los delitos que están acusados de cometer contra García y Andrea Santa Cruz.

La víctima contó que Llanos la golpeaba y que, cada vez que su madre iba a buscarla a la casa, su hijo Gonzalo le decía que no se encontraba allí. No obstante, aseguró que el que peor trato le dispensaba era el otro hermano, Fernando.

De hecho, Fernando está acusado de “homicidio agravado por el vínculo y mediar violencia de género en grado de tentativa, abuso sexual con acceso carnal reiterado, suministro de estupefacientes a título gratuito y privación ilegal de la libertad agravada”. En contraste, los otros miembros de la familia están siendo juzgados como “partícipes necesarios” de los mismos delitos.

En su declaración, García dio detalles sobre “los golpes, las lesiones y hasta los abusos que recibió en el interior de la vivienda donde el mayor de los hermanos Benítez hasta la obligaba a consumir estupefacientes”, relató el vocero consultado.

“Al comienzo García se quebró y lloró varios minutos hasta que logró reponerse y brindó un extenso testimonio”, señaló la fuente y remarcó que la víctima “hasta brindó detalles que no había brindado en la etapa de instrucción porque no las recordaba”.

Así es parte del interior de la casa
Así es parte del interior de la casa

También relató como ejemplos que “ella vio lo que Fernando le hacía a Santa Cruz y que las dejaba una semana sin comer”.

Además, la mujer le relató a los jueces “los abusos y hasta las heridas que sufrió por mordida de perros y que el mayor de los Benítez le clavaba un destornillador en el mismo lugar que sangraba”.

Según se indicó, la joven dijo que “tanto la madre como el otro hermano de Fernando no le brindaban ninguna ayuda cuando las dejaban solas en la casa”, y que no se podía ir de allí porque “la tenían amenazada con que le iban a matar a su hermana”.

La declaración de García se llevó a cabo a puertas cerradas sin la presencia de la prensa y de público en general en una de las salas de audiencia del Palacio de Tribunales bahienses.

La vivienda de la calle Güemes al 3700 de la ciudad de Bahía Blanca donde ocurrieron los hechos
La vivienda de la calle Güemes al 3700 de la ciudad de Bahía Blanca donde ocurrieron los hechos

Fue muy escalofriante el testimonio de la víctima quien además a los jueces en un momento dado le exhibió las cicatrices productos de las heridas recibidas”, añadió el informante, quien aclaró que los acusados no estuvieron presentes en la sala durante la declaración de García ya que ésta les tiene “mucho miedo”.

Un día antes tuvo lugar el testimonio de Andrea Santa Cruz. Según la fiscal en el caso, Marina Lara, Santa Cruz estuvo cautiva entre febrero y el 26 de marzo, cuando se revelaron los hechos. Durante ese tiempo, la fiscal indicó, Benítez “la agredió físicamente mediante golpes de puño intentando dar muerte, cortándola con vidrio, ocasionándole lesiones por golpes con un cable de computadora, entre otros”.

La funcionaria judicial también expresó que el hermano mayor de los Benítez abusó sexualmente de las dos mujeres “en contra de su voluntad”.

El 26 de marzo del año pasado García logró escapar de la vivienda de la familia Benítez, ubicada en Güemes al 3700, de Bahía Blanca, y se dirigió a la casa de su madre, a quien le contó que había estado secuestrada y había sido abusada.

Debido a la gravedad de las heridas que presentaba, la joven fue llevada al Hospital Interzonal de Agudos José Penna, donde quedó internada en terapia intensiva.

Sin embargo, antes de perder el conocimiento, la chica logró revelar el lugar dónde había sido abusada y nombró a Fernando Benítez, por lo que los investigadores allanaron el domicilio del sospechoso.

Casi al mismo tiempo que la Policía llegó a la casa, la madre de los hermanos llamó al 911 y dijo que en el patio había “una chica mordida por perros” con la intención de desligarse de los hechos.

Luego, los policías ingresaron a la vivienda, detuvieron a los tres integrantes de la familia y hallaron a la otra mujer tirada en el patio de la vivienda con lesiones en todo su cuerpo.

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