La esquina donde ocurrió el crimen.
La esquina donde ocurrió el crimen.

Mariel Gisella Duarte, de 26 años, oriunda de González Catán, se había unido a la Policía Bonaerense hace al menos cuatro años, con rango de oficial. Esta madrugada, Duarte se dirigió a la esquina de La Bastilla y Echaurri a pocas cuadras de su domicilio para tomar el colectivo e ir a su puesto en el Comando Norte de la fuerza en La Matanza.

Poco después, a las 7 de la mañana, la Comisaría 1° de Catán recibió el dato de una mujer herida sobre el asfalto. Un teniente primero fue despachado hacia el lugar. Encontró a Duarte muerta de un tiro en la cabeza. Tenía el uniforme y los borceguíes puestos, su chaleco antibalas, pero no tenía su arma reglamentaria. Junto a ella tenía una bolsa de plástico blanca con algunas pertenencias.

El reclamo en las redes.
El reclamo en las redes.

La hipótesis hasta el momento: a la oficial Duarte le robaron el arma y le dispararon en la cabeza.

Duarte tenía un hijo de seis años y vivía junto a sus padres.

La indignación crece en las páginas de redes sociales frecuentadas por policías. La investigación del caso está a cargo de la UFI de Homicidios de La Matanza. Se rastrea el lugar para buscar cámaras  de seguridad y determinar lo que ocurrió y cuántos sospechosos participaron en el hecho, así como determinar si se trató efectivamente de un intento de robo.

El asesinato de Duarte tiene un eco inmediato con los múltiples casos de policías muertos o que mataron a delincuentes en robos o intentos de asalto. En abril de este año, un subteniente de 54 años de la Policía Bonaerense visitaba una YPF en Ciudad Evita cuando se encontró con un robo. Terminó gravemente herido, con un delincuente muerto.

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