Muerto en la calle: el comisario Hernan David Martín, acusado de corrupto
Muerto en la calle: el comisario Hernan David Martín, acusado de corrupto

Las balas fueron contra metal y carne humana. De acuerdo a la cuenta de la Justicia penal bonaerense, las nueve balas que habrían sido disparadas por integrantes de la Policía Federal y que impactaron sobre el auto del comisario David Hernán Martín, jefe del gabinete de Drogas de la DDI de Lanús-Avellaneda, dejaron 31 orificios. Martín terminó muerto en una estación de servicio cercana al Parque Avellaneda mientras se preparaba para cobrar una presunta coima a cambio de no abrirle una causa judicial por narcotráfico a un supuesto traficante de origen dominicano y su pareja la noche del 29 de marzo pasado.

"El auto es un colador", graficó uno de los investigadores del hecho ante Infobae. La frase está sustentada por una de las primeras pericias incorporadas a la causa que instruye la fiscal María Soledad Garibaldi.

El "informe técnico" al que de manera exclusiva accedió este medio fue elaborado por el Instituto de Ciencias Forenses del Ministerio Público Fiscal de la provincia de Buenos Aires. El documento destaca que todas las "trayectorias son de afuera hacia adentro" y que ninguno de los impactos que hay en el auto fueron producto del accionar del comisario muerto.

El dinero en los sobres de la entrega controlada
El dinero en los sobres de la entrega controlada

La conclusión plantea un interrogante: ¿esto quiere decir que es falso que, tal como plantea una hipótesis en la causa, el comisario acusado de corrupto usó su arma reglamentaria, y que por esa razón respondieron a sangre y fuego sus pares de la Federal?

La pregunta aún no tiene una respuesta única.

¿Por qué?

Martín, según algunos especialistas consultados, podría haber realizado varios disparos con la ventanilla del lado del conductor baja.

Sin embargo, este relato no se distingue en los videos de las cámaras de seguridad del lugar que publicó Infobae.

Cada bala está numerada, lo mismo cada orificio. Dice el informe: "El proyectil 9 ingresó con la puerta del conductor abierta y generó el orificio 31. Dicha trayectoria es de afuera hacia adentro, de atrás hacia adelante, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo".

Según las constancias que obran en la causa el orificio 31 está ubicado "en el parante delantero izquierdo (conductor). Se ubica aproximadamente a la altura de la rejilla de ventilación y presenta una morfología circular compatible con un pasaje de proyectil de arma de fuego que incidió de manera perpendicular al plano de impacto".

Imagen del expediente: así comienza la pericia al Toyota Etios.
Imagen del expediente: así comienza la pericia al Toyota Etios.

Si como sostiene Edgar García, el abogado de la familia Martín, ese habría sido "el tiro de gracia, el que mató a Martín que ya estaba herido", no está, al menos hasta el momento, establecido en las fojas del expediente.

Uno de los nueve proyectiles que atravesaron el auto fue recuperado: estaba ubicado en uno de los paneles de la puerta trasera derecha.

Fuego sobre el comisario

El objetivo de los peritos, según escribieron en la primera foja del informe, fue el de "realizar un amplio informe técnico balístico" sobre los autos involucrados en la balacera registrada, entre el 'Toyota modelo Etios 1,5 XS con dominio colocado PJC532' conducido por Martín", con una "inspección circular, tomando como punto de partida y referencia la posición del conductor".

La planimetría -realizada con el observador de frente al auto- indica que el impacto señalado como número 1 está ubicado a "45 centímetros del borde derecho y 17,5 centímetros del borde inferior". El resto del informe es un monólogo sobre los otros 30 orificios que sufrió el vehículo oficial que conducía Martín.

Después de leer el trabajo pericial se podría apurar una apreciación: que los policías federales -vestidos de civil- dispararon de manera impiadosa sobre el vehículo que se retiraba del lugar en momentos en que dos efectivos detenían al capitán Eduardo Ángel Franicevich, también parte de la DDI de Lanús-Avellaneda y señalado como el principal cómplice de Martín, el "cobrador" de las coimas. Los disparos fueron realizados desde distintos ángulos de tiro, con el vehículo el movimiento y por una cantidad no determinada de armas.

Disparo 6: la bala en el parabrisas.
Disparo 6: la bala en el parabrisas.

La trayectoria de alguno de estos nueve plomos podría ser compatible con los siete impactos de bala que presentaba el cuerpo de Martín según la operación autopsia y que ingresaron en su cuerpo de "izquierda a derecha, de atrás hacia adelante y de arriba hacia abajo".

Por esa razón, con lágrimas en los ojos, y con voz entrecortada la viuda Sandra Ojeda opinó ante este medio: "A mi marido lo ejecutaron. Le tendieron una trampa. A Martín lo fusilaron. Él estaba armado pero no llegó a disparar como quieren instalar desde la fiscalía y las autoridades a cargo de la seguridad provincial y nacional".

El capitán se defiende

En un escrito presentado ante la fiscal Garibaldi, el capitán Franicevich, preso desde la noche del 29 de marzo por el presunto delito de "extorsión" aseguró que tanto él como Martín concurrieron a la estación de servicio porque una mujer, a la que creían de origen dominicana, les iba a entregar un sobre con fotos y datos sobre una cocina de drogas y una banda narco.

La supuesta "buchona", "paloma" o "informante", como se menciona en la indagatoria escrita presentada por su abogado, el mismo Edgar García, sería la misma mujer que un día antes los denunció ante Garibaldi por intentar cobrarles 200.000 pesos a cambio de no abrirles una causa con presuntas falsas acusaciones.

Fue después de esa denuncia que la fiscal se comunicó con la División Antidrogas Urbanas de la PFA y armó el operativo encubierto que terminó con la detención del capitán y la muerte del comisario.

La declaración escrita del oficial parece tener algunos puntos poco claros.  Por ejemplo, asegura que investigaban por un dato recibido por un "buche" a una banda narco dominicana pero nunca dieron aviso a la fiscalía de turno, ni al jefe de la DDI Lanús-Avellaneda.

La razón de no dar esa alerta a la Justicia, según la versión de Franicevich, era que "a veces llamamos por teléfono a los fiscales y nos han dicho que cuando tengamos datos más precisos los volvamos a llamar para que dar indicaciones. No nos comunicamos con la fiscalía porque no teníamos ningún elemento de interés".

Es decir que sin ese marco legal, Martín y Franicevich decidieron encontrase en el centro comercial WallMart porque la mujer, a la que según él nunca había visto, les haría entrega de un sobre con fotos y datos para "voltear una cocina de drogas".

Impacto número 10: el tamaño es considerable
Impacto número 10: el tamaño es considerable

Lejos de eso, en el envoltorio había dos mil pesos marcados por los hombres de la Policía Federal.

Según pudo saber Infobae, a la fiscalía de Garibaldi ya llegaron los proyectiles extraídos en las cirugías de los dos policías de la Federal que resultaron heridos en el operativo y fueron atendidos en el Churruca, uno de ellos en grave estado. Los plomos serán sometidos a pericias –las realizará Gendarmería- para conocer desde qué arma o armas fueron efectuados.

Hay solo dos posibilidades al respecto: o los disparos los realizó el comisario Martín mientras escapaba, y estos fueron hechos de manera limpia, es decir sin atravesar el auto; o como sostiene el abogado García, fue producto de disparos cruzados de los propios efectivos de la Federal que se interpusieron en su propia línea de fuego.

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