El extraño caso del local de sushi en Valentín Alsina: ¿qué esconde el novio de la mujer que fue secuestrada?

Alan Néstor Blanco, pareja de la mujer secuestrada en la puerta de su local, tiene una causa previa por estafa. La incómoda sospecha de la Justicia y un nuevo robo a plena luz del día

Documento de Alan Néstor Blanco, alias “Lito”
Documento de Alan Néstor Blanco, alias “Lito”

A la Justicia hay muchas cosas que no le cierran en el caso de Paloma Febbroni, la mujer que denunció haber sido secuestrada el viernes pasado cuando salía de su local de sushi en Valentín Alsina y luego atacada, al día siguiente, por la misma banda y en el mismo lugar.

No es un caso más de inseguridad, claramente. Los investigadores están convencidos qué hay algo detrás, algo pesado. ¿Por qué una banda intenta secuestrar a alguien, no pide rescate ni le roba nada y 24 horas más tarde vuelve al mismo lugar a amedrentar? Para encontrar a los delincuentes y entender el porqué de los hechos, todas las miradas de la investigación apuntan a una persona: Alan Néstor "Lito" Blanco, 21 años, el novio de la víctima, que trabajaba como empleado de delivery del local.

El viernes pasado cerca de las 22, una banda compuesta por dos hombres y una mujer que hacía de conductora, se llevó por la fuerza a Paloma cuando, junto a su hermano estaba cerrando el negocio sobre la calle Tuyutí, llamado Onu Sushi, en el cual trabaja casi toda la familia de Paloma.

El ataque quedó registrado en las cámaras de seguridad del local. Según el testimonio de la víctima, durante la hora en la cual estuvo con los delincuentes a bordo del auto primero le dijeron que iban a ir a su casa en busca de oro y dólares, pero luego desistieron. Paloma también contó que durante todo ese trayecto le mencionaron a "Lito" y que querían encontrarlo. Finalmente decidieron liberarla en Ciudadela pero antes de dejarla ir le propinaron una amenaza muy concreta: "Vamos a volver".

La noche siguiente cumplieron, regresaron vez cerca de las 23. Otro hermano de Paloma y el propio Alan Blanco, "Lito", eran quienes cerraban el local. En la secuencia de imágenes que la familia decidió difundir en los medios se ve como ambos entrar rápidamente cuando ven venir a los delincuentes, que intentaron abrir la puerta violentamente pero al no poder hacerlo se fueron del lugar.

Así, se formó un expediente en la UFI N°3 de Lanús a cargo de la fiscal Andrea Nicoletti. Las sospechas son muchas. "Hay muchas cosas que nos llaman la atención. En el primer hecho la víctima deja caer la recaudación del día y las llaves de su auto pero los secuestradores no la tomaron. Luego durante todo el viaje no pidieron rescate ni le robaron nada y la soltaron con la amenaza de volver al día siguiente, algo que no es para nada común. Por supuesto que también es llamativo que hayan mencionado especialmente al novio con la clara intención de que ella los lleva hasta él", dice a Infobae una fuente con acceso a la causa.

En paralelo a la búsqueda de los atacantes, la Justicia comenzó a determinar cuál pudo haber sido el móvil de los dos episodios que, tal como declaró Paloma, fueron perpetrados por la misma banda. Se descarta un hecho al voleo.

La investigación pudo establecer que "Lito", el novio de Paloma y a quien los secuestradores buscaban insistentemente, no trabajaría solamente como delivery del local de sushi tal como declaró él mismo en una comisaría de Valentín Alsina. En realidad, sospechan los investigadores del caso, Blanco sería un conocido prestamista en la zona de San Miguel. Incluso, fuentes policiales revelaron que desde que ocurrió el segundo hecho está "guardado" en una casa de esa zona "sin salir a la calle para nada".

También se encontró que el joven estuvo involucrado en una causa por estafa junto a su madre, radicada en la justicia de San Martín.

Según indican los documentos a los que pudo acceder Infobae, Blanco estuvo imputado en la causa 15-00-035977-16. En ese expediente, que estuvo a cargo de la UFI N° 8 de San Martín, se investigó a madre e hijo por supuestamente haber estafado a un hombre en la venta de una propiedad en el barrio Buenos Aires Golf de Bella Vista. Luego de un año, la fiscalía resolvió desestimar la denuncia al no encontrar delito. El denunciante, según su relato, habría pagado u$s300.00 como adelanto de una propiedad que nunca recibió.

Todo esto motivo que en la UFI N° 3 de Lanús, quienes tiene a cargo lo sucedido el viernes y el sábado, se hicieran una misma pregunta durante todo el día: ¿la actividad de prestamista, y en especial esta causa, podría tener algo que ver con lo que pasó en el local de sushi? Todavía no hay pruebas que puedan dar una respuesta fehaciente. Los detectives trabajan para determinarlo.

Lo que es claro es que el negocio de la compra y venta de inmuebles no le es ajeno a Blanco. El 21 de junio de 2016, con apenas 18 años y cuando la causa por estafa todavía estaba activa, fundó junto a un socio de apellido Maidana la empresa Litomar S.A, una compañía en los papeles dedicada a transacciones inmobiliarias que seguiría activa. Blanco usó un domicilio en un departamento del boulevard Peralta Ramos en Mar del Plata para  constituirla: se colocó a él mismo como presidente de la firma. Hay otro dato llamativo: el joven está registrado en la AFIP en los rubros propios de un empresario desde marzo de 2017.

La documentación comercial consultada sobre Litomar, que tiene domicilios registrados tanto en Mar del Plata como en una coqueta casa en un barrio residencial Rafael Calzada, no habla de pagos de aportes a empleados ni deudas bancarias. 

En el mediodía de ayer, otro hecho se sumó a la serie de acontecimientos violentos. Mientras Paloma daba entrevistas a la gran cantidad de canales de televisión que se apostaron en la puerta de Onu Sushi, su cuñado, Emanuel Fondevillas de 39 años, denunció que a dos cuadras del lugar le robaron su camioneta Volkswagen Amarok.

Según la denuncia policial que realizó, el hombre llegó a la puerta de la casa de su ex mujer -queda a dos cuadras del local- y cuando descendió llegó un hombre que le robó la llave y escapó con la camioneta. Por el momento no pudo ser localizada y se trabaja para develar si tiene alguna relación con los hechos anteriores.

A pesar de todo esto, Paloma Febbroni asegura que esto nada tiene que ver con un ajuste de cuentas: "Eso es algo que salió a decir el municipio de Lanús. Pero acá vivimos una inseguridad constante. Nadie nos cuida. No siquiera ahora que están todos los medios hay policía. Mi novio no tiene nada que ver y nosotros no debemos nada a nadie, acá no hay nada de eso", aseguró ayer.

Por el momento nada se sabe de los delincuentes. La UFI N°3 trabaja sobre las cámaras de seguridad que aportó Paloma y sobre las del municipio para determinar cuáles fueron los trayectos que hicieron en cada uno de los hechos. Por otra parte, hay quienes están convencidos que conocer a fondo la actividad de Alan "Lito" Blanco puede ser extremadamente útil para llegar a las personas que secuestraron a su novia.

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