El israelí Gilad Gil Pereg (37 años) está detenido desde el viernes 25 de enero, acusado de estrangular a su madre Pyrhia Saroussy (63) y de matar de tres disparos a su tía Lily Pereg (54), para luego enterrar ambos cuerpos en el terreno de su casa del barrio Buena Nueva de la localidad de Guaymallén, en Mendoza.

Se encuentra alojado en una celda aislada del penal de San Felipe, a la espera del avance en la causa que lo tiene como imputado por los delitos de homicidio simple y homicidio agravado por el vínculo.

En la cárcel, el hombre, que en Mendoza se hace llamar Nicolás, muestra un comportamiento extraño que desde un primer momento llamó la atención de los investigadores del caso: Pereg actúa como si fuese un felino.

Gil Pereg posó para las cámara en el lugar donde estaban enterrados los cuerpos de las mujeres
Gil Pereg posó para las cámara en el lugar donde estaban enterrados los cuerpos de las mujeres

Los internos que conviven en el mismo complejo carcelario aseguran que en la prisión él hace sus necesidades en el piso, no quiere bañarse, se lame y a veces anda en la celda en cuatro patas. En las últimas horas se filtró un video del Servicio Penitenciario que da cuenta de ello.

El material fílmico es de la tarde del miércoles pasado, cuando los efectivos de seguridad fueron a trasladarlo para un control médico. En el registro se observa a Pereg desnudo, sentado sobre uno de los camastros. Cuando uno de los uniformados le pregunta si tiene ropa, el detenido responde maullando y luego lanzando un arañazo al aire, cual gato enojado.

"Es un hombre raro, al que sólo parecen importarle los gatos. Hasta actúa como si fuera un gato. Sólo le falta decir 'miau'. No sabemos si hay un plan para matarlo, pero los episodios existieron", dijo Maximiliano Legrand, uno de sus abogados, en una entrevista con Infobae en la que denunció que su defendido fue víctima de dos ataques por parte de otros reclusos.

La actitud inusual no es novedosa para los investigadores del caso, que desde antes de la detención, fueron descifrando el retorcido perfil de Pereg: el hombre posee un coeficiente intelectual de 180 puntos, casi el doble del promedio (100), y una alta capacidad para los negocios, que se complementan con el inexplicable comportamiento en su día a día.

A la izquierda, Lily Pereg; a su lado, Pyrhia Saroussy
A la izquierda, Lily Pereg; a su lado, Pyrhia Saroussy

En su casa ubicada sobre la calle Julio A. Roca al 600, vivía en condiciones infrahumanas, entre basura, desperdicios, revistas pornográficas, alimentos para gatos y suplementos dietarios. Tenía más de veinte gatos y cinco perros, además de un par de felinos muertos, disecados sobre una parrilla en el patio, y otros enterrados.

Así estaba el interior de la casa de Gil Pereg (Justin Vallejo)
Así estaba el interior de la casa de Gil Pereg (Justin Vallejo)

"La gente es lo peor. Viviría lejos de las personas. No tendría contacto con ellas. Sólo con los animales. Ellos me entienden. Y yo a ellos. Somos lo mismo", deslizó uno de los abogados sobre una frase que le pronunció el israelí.

Pereg será juzgado en un debate por jurados. Por lo pronto Legrand aseguró al diario Los Andes que presentarán un hábeas corpus pidiendo que a Gil Pereg lo deriven al hospital psiquiátrico El Sauce. "Queremos que se tomen medidas, ya que es evidente que los penitenciarios no lo pueden contener. Es una persona que necesita un tratamiento adecuado", sostuvo.

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