R.O., el padre de Catalina, la beba de un año que murió este martes por asfixia e hipertermia tras estar encerrada cinco horas en el auto familiar frente a su casa en Santos Lugares, declaró este miércoles por la tarde en la UFI Nº 1 de San Martín y se "victimizó" por lo ocurrido, según confirmaron fuentes cercanas al expediente a Infobae. Dijo que el olvido de su hija se debió a "un cuadro de estrés" que padecía en el último tiempo.

Cerca del mediodía, R.O., de 36 años, ingresó a los Tribunales de San Martín para someterse a pericias y dar su testimonio. Su declaración duró dos horas y terminó poco después de las 16.

"Fue bastante detallado lo que dijo. Que hablara de estrés llama un poco la atención", apuntó una fuente de la investigación.

En la fiscalía a cargo de la doctora Alejandra Aillaud, R.O. -empleado recientemente por una empresa de equipo informático- relacionó el olvido de su beba en el asiento trasero con un cuadro de estrés que padecía a consecuencia de "una disputa patrimonial con su familia por una herencia" y a "un reciente cambio de trabajo".

Tal como adelantó este medio, R.O. contó además ante las autoridades que sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) mientras practicaba rugby en el club San Martín de la localidad de Villa Raffo, donde se desempeñó como jugador y entrenador.

Este episodio le habría dejado secuelas que en ocasiones le provocaban pérdidas del sentido o la memoria.

Ahora los investigadores recabarán datos de la historia clínica del padre de la beba. Buscarán antecedentes en el sanatorio FLENI, donde, según dijo, se trató por ese ACV.

Por otra parte "se le harán estudios psiquiátricos y neurológicos complementarios", aseguró una voz del caso.

Tras la declaración en la UFI Nº 1 de la jurisdicción, el hombre fue derivado nuevamente a la Comisaría 9° de Villa Bosch, donde permanecerá alojado mientras continúa la investigación.

Su imputación hasta el momento es la de homicidio culposo.

SEGUÍ LEYENDO: