La característica del árbitro que puede perjudicar a la Argentina en el partido frente a Cabo Verde

Si bien el conjunto africano es una de las selecciones que menos faltas cometió en la Copa del Mundo, el canadiense Drew Fischer suele perder firmeza ante el juego brusco reiterado

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Drew Fischer dirigió solo una vez a la Argentina. Fue en un amistoso con Ecuador en 2024 (Foto Daniel Bartel-USA TODAY Sports)
Drew Fischer dirigió solo una vez a la Argentina. Fue en un amistoso con Ecuador en 2024 (Foto Daniel Bartel-USA TODAY Sports)

La FIFA designó al canadiense Drew Fischer para dirigir el encuentro que la selección argentina disputará frente a Cabo Verde por los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Nacido en Calgary el 10 de julio de 1980, internacional desde 2015, llega a los 45 años a su primera Copa del Mundo y, por edad, probablemente transite su último Mundial.

En esta Copa dirigió dos partidos de fase de grupos: Francia 3-0 Irak y Croacia 2-1 Ghana. En ambos encuentros mostró apenas tres tarjetas amarillas, una señal de su perfil moderado y de su tendencia a dejar jugar antes que interrumpir.

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En Croacia-Ghana tuvo una intervención relevante con el VAR tras el empate africano. La jugada fue revisada por una posible posición adelantada de Kwasi Sibo antes del gol de Derrick Luckassen. Fischer convalidó correctamente el tanto al interpretar que Sibo estaba en fuera de juego, pero no interfería en un adversario ni obstruía la visión del arquero.

Su trayectoria es extensa. En la MLS acumula 229 partidos dirigidos y fue elegido mejor árbitro de la competencia en 2025. También condujo encuentros decisivos como la final del Preolímpico 2015, la final de la Liga Concacaf 2022, el Campeonato Sub-20, Copa Oro, Nations League y Mundial de Clubes. En el nuevo formato del Mundial de Clubes dirigió la victoria de Botafogo ante PSG y el triunfo de Al-Ain sobre Wydad.

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Primer plano de un árbitro con camiseta naranja y equipo de comunicación dialogando con un jugador de espalda con camiseta azul y el nombre Mbappé
Drew Fischer discutiendo con Mbappe en el partido entre Francia e Irak

Con Argentina registra un solo antecedente: el amistoso previo a la Copa América 2024, disputado en Filadelfia, donde el equipo de Lionel Scaloni venció 1-0 a Ecuador con gol de Ángel Di María.

Para este partido estará acompañado por Micheal Barwegen y Lyes Arfa como asistentes y las mexicana Katia García como cuarta árbitra y Sandra Ramírez como asistente de reserva.

Desde lo técnico, Fischer es un árbitro de buena lectura, recorrido físico promedio cercano a los 9 kilómetros por partido, criterio dialoguista y tendencia a sostener la continuidad. Pero su gran desafío estará en el control del roce físico.

Ese es su verdadero talón de Aquiles arbitral. Cuando el partido se hace friccionado, con contactos reiterados, duelos fuertes y temperatura emocional elevada, su conducción puede perder firmeza preventiva. Y eso no favorece a la Argentina.

Si Cabo Verde plantea el encuentro desde el contacto, la intensidad y la interrupción del circuito de juego argentino, Fischer deberá actuar rápido: diferenciar disputa de falta, sancionar a tiempo las acciones imprudentes o temerarias y cortar el exceso de fricción antes de que condicione el partido.

Drew Fischer dirigió dos partidos en el Mundial y mostró tres tarjetas amarillas (Foto REUTERS/Peter Cziborra)
Drew Fischer dirigió dos partidos en el Mundial y mostró tres tarjetas amarillas (Foto REUTERS/Peter Cziborra)

Argentina necesita un árbitro que permita jugar, pero también que proteja el juego. Porque dejar jugar no significa permitir el roce desmedido. En esa frontera estará el verdadero examen mundialista de Drew Fischer.

En ese delgado límite entre la continuidad y la permisividad se jugará el destino del partido. Drew Fischer tiene ante sí el examen de su vida arbitral y de su rigurosidad dependerá que el fútbol esté a salvo.

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