Primera parte de la entrevista

"Acá están recargadas las tintas contra mi familia, están haciendo uso de nuestro apellido para hacer creer que es una mega operación de lavado. Yo soy una persona diferente, soy escritor, soy arquitecto, he sido docente universitario, no me dedico al crimen, mi madre tampoco. Aprendimos de esta historia mejor que cualquiera. Me dedico a dar conferencias en el mundo a los jóvenes para decirles que no se metan en ilícitos, que no vale la pena. No conozco narcos jubilados, todos los narcos terminan muertos o en la cárcel. Tenemos esa experiencia, el espejo en casa más grande que cualquiera". El que habla es Sebastián Santos Marroquín, hijo del mítico jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria.

Marroquín se exilió en la Argentina en 1994 junto a su madre María Isabel Santos Caballero, con las nuevas identidades que les dio el gobierno de Colombia. En ese momento, tenía apenas 16 años. En nuestro país, estudió, se recibió de arquitecto y trató de rehacer su vida. Hoy tiene 41 y una carrera profesional desarrollada en Buenos Aires.

Autor de dos exitosos libros sobre la vida de su padre, se defiende con vehemencia luego de haber quedado involucrado por presunto lavado de dinero proveniente del narcotráfico en la causa conocida como "Café de los Angelitos".

El juez federal de Morón Néstor Barral lo procesó el mes pasado, al igual que a su madre, por haber actuado como intermediarios en inversiones inmobiliarias entre el colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos, investigado en su país y en Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico, y el empresario argentino Mateo Corvo Dolcet, que estuvo preso y ahora se encuentra excarcelado con una tobillera electrónica. También se lo acusa de presunto blanqueo de dinero en la compra de un departamento en Vicente López, donde vive con su familia.

En Argentina, la causa judicial arrancó en 2016, a partir de un informe de la agencia estadounidense DEA, que alertó a la Justicia sobre las operaciones de Pidrahita en nuestro país. Fue a propósito de su inclusión , el 3 de mayo de 2016, por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en la llamada "lista Clinton", congelando todas sus transacciones financieras. En esa lista están las empresas y personas acusadas por el gobierno norteamericano de tener relaciones con dinero proveniente del narcotráfico. Piedrahita fue señalado como un "patrón" de organizaciones narcocriminales y colaborador de "La Oficina de Envigado". Actualmente tiene investigaciones en curso en Estados Unidos y Colombia, sin ninguna condena.  

Bajo sospecha: el colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos y el argentino Mateo Corvo Dolcet.
Bajo sospecha: el colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos y el argentino Mateo Corvo Dolcet.

La Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), a cargo de Diego Iglesias, el fiscal federal de Morón Sebastián Basso, y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), encabezada por Gabriel Pérez Barberá, determinaron en su investigación que Piedrahita habría lavado al menos USD 3 millones provenientes del narcotráfico, a través de distintas inversiones en empresas y proyectos inmobiliarios de Corvo Dolcet, en el partido bonaerense de Pilar, y en emprendimientos vinculados al tango.

En su acusación, los fiscales sostuvieron que la viuda de Pablo Escobar actuó como intermediaria entre Piedrahita y Corvo Dolcet. Según figura en un documento firmado el 15 de febrero de 2011, y hallado en la casa del abogado argentino, Santos Caballero cobró USD 101.950, equivalentes al 4,5% del los USD 2.300.000 que habría lavado el colombiano en la Argentina.

En la misma causa está procesado Mauricio "Chicho" Serna. La Justicia comprobó que el ex jugador de Boca le vendió varias propiedades en la Argentina a Piedrahita, que luego fueron utilizadas por el empresario para comprar acciones de las empresas de Corvo Dolcet. A cambio, Serna recibió propiedades en Colombia del supuesto narco.

La Justicia los acusa de haber actuado como nexo entre el presunto narcotraficante colombiano José Piedrahita y un empresario, Mateo Corvo Dolcet, y a través de esa intermediación, se lavaron en la Argentina al menos USD 2.300.000. ¿Qué dice de esta acusación de la Justicia?

-Es una acusación absolutamente falsa porque nosotros no colaboramos en ninguna operación de lavado de dinero. Mi madre fue una intermediaria inmobiliaria, para lo cual estaba legítimamente registrada en la Argentina, y le presentó en Colombia a quien era conocido como uno de los grandes ganaderos del país, como lo ratifica el diario El Espectador en su edición del 2018, como una persona que, durante tres décadas, fue uno de los grandes ganaderos del país y no tuvo problemas con la justicia, al menos hasta 2016.

Como próspero ganadero es como él se presentaba en el país, pero su madre no debía desconocer que los grandes narcos colombianos utilizan la actividad ganadera como pantalla para disponer de grandes tierras para las plantaciones y también para instalar cocinas de cocaína en el campo…

-Más de la mitad de mi país es ganadero. Tildar a todos de narcotraficantes o sospechar que hacen uso de su actividad para encubrir otras actividades, no creo que sea una sospecha válida.

Quizás por el conocimiento que tenía su madre de otros jefes narcos – habiendo sido la esposa de Pablo Escobar-, no podía desconocer esa caraterística de la actividad ganadera…

-Al contrario, mi madre conoció a muchos jefes narcos de la década del 90. Cuando mi padre muere, con el aval del gobierno de Colombia y de la Fiscalía, ella inicia negociaciones de paz que terminan exitosas después de más de un año. Y se reúne con más de 40 familias mafiosas de todo Colombia y nunca, ni por una vez, el apellido Piedrahita aparece mencionado. Si a ella se le da tanta autoridad como para decir quién es narcotraficante y quién no lo es, tiene la autoridad para no haber sospechado de este señor porque nunca apareció mencionado como tal, ni por la autoridad ni por los medios.

María Isabel Santos Caballero cuando fue citada a indagatoria en abril pasado.
María Isabel Santos Caballero cuando fue citada a indagatoria en abril pasado.

Ustedes dicen que cuando lo conocieron a Pidrahita no tenia el aspecto de un narcotraficante, que se movía como una persona común y corriente. Con la información que tienen y lo que saben del negocio del narcotráfico, ¿no pecaron de ingenuos por no haber averiguado quién era Piedrahita antes de hacer negocios con él?

¿Cómo averiguamos lo que ni la DEA ni las autoridades colombianas sabían? ¿Cómo averiguamos lo que los medios de comunicación no sabían? Nosotros estábamos en el exilio. Pasamos 13 años fuera del país. Todas las personas relacionadas con mi padre fueron literalmente exterminadas. Estamos hablando de más de 3.000 muertos. No había manera de saberlo. Yo hice dos libros sobre mi padre y tengo al editor de mi libro de testigo. Es un prestigiosísimo editor y periodista de Colombia que ha trabajo en los principales medios – a los que mi padre bombardeó- como El Espectador, Semana, y muchos otros. Él me acompañó a todas estas entrevistas para el libro, y jamás salió ni siquiera a relucir el apellido.

Segunda parte de la entrevista

La causa local contra Piedrahita -quien aún no declaró en indagatoria ante los fiscales argentinos y podría hacerlo por videoconferencia una vez extraditado a Estados Unidos-, articula en realidad las investigaciones de tres países: además del nuestro, ese país  y Colombia. "Nosotros no tenemos que probar su participación en actividades vinculadas al narcotráfico, eso lo tiene que probar Estados Unidos o Colombia. Nosotros tenemos que demostrar lavó dinero en nuestro país", señala una fuente de la investigación.

José Piedrecita Ceballos, detenido en Colombia el 29 de septiembre de 2017 (El Colombiano).
José Piedrecita Ceballos, detenido en Colombia el 29 de septiembre de 2017 (El Colombiano).

Aunque Piedrahita arrastraba una acusación desde 1997 de la Corte del Distrito Oeste de Virginia por supuesto lavado de dinero para el Cartel de Cali – por la que tuvo un pedido de captura a nivel local-, Piedrahita recién fue detenido el 29 de septiembre de 2017 en Colombia a pedido de la DEA.

La Justicia de Estados Unidos reclama ahora su extradición por haber sobornado en 2010 a un agente de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (Homeland Security), Christopher Ciccione, para excluirlo del proceso llevado adelante en Estados Unidos contra el Cartel de Cali, luego de la "Operación Cornerston" destinado a desbaratar a esa banda. Piedrahita fue uno de los acusados en 1996 por tráfico de drogas y lavado de dinero en esa causa, y tuvo un pedido de captura desde junio de ese año hasta octubre de 2011, cuando finalmente logró que los cargos en su contra fueran desestimados por el Juez de Distrito de los Estados Unidos de América Willian Hoeveller, gracias precisamente a los esfuerzos de Cicione, que era el responsable de la investigación en ese expediente.

A su vez, Piedrahita es investigado en Colombia en dos causas judiciales. En una, por tráfico de drogas a cargo de la Fiscalía 40, que no tuvo mayores avances, y en otro proceso de extinción de dominio, que investiga el presunto origen ilícito de sus bienes, y lleva adelante la Fiscalía 10 de Medellín. Cinco testimonios de este expediente fueron enviados por la fiscal Mónica Valencia Charry para ser incorporados a la investigación en Argentina. En ellos se identifica a Piedrahita "en una posición jerárquica dentro de diferentes estructuras criminales –paramilitares y dedicadas al tráfico ilícito de estupefacientes- que operaron desde la década del '90 en el norte y centro de la República de Colombia", según surge del dictamen de los fiscales argentinos.

Escobar Gaviria y PiedrahitaLas conexiones de  Piedrahita, según un diagrama que consta en la causa.

-En la causa que lleva la Justicia argentina, cuya investigación preliminar llevó adelante la Procunar, se incorporaron cinco testimonios de colombianos que declararon en una causa contra Piedrahita en su país que señalan que Piedrahita era un jefe narco vinculado al Cartel de Cali…

-Esos testimonios se incorporaron a la causa en 2017. ¿Cómo podemos saber nosotros en el 2008, casi 10 años después, que unas personas iban a decir algo sobre un señor sobre el cual perdimos todo contacto en 2009? Las interceptaciones telefónicas, mensajes de whatsapp, correos electrónicos garantizan que no hubo ningún contacto, no solo con el señor Piedrahita, sino con ninguna de las personas involucradas en esta causa.

-¿Cómo conocieron a Piedrahita?

-Mi madre hizo un evento en 2007 en la ciudad de Medellín, después de 13 años de no haber regresado al país por temor a la violencia y a las amenazas. El evento lo organizó a nombre de su empresa (Nexo Urbano SA), porque si lo organizaba a su nombre, nadie asistiría siendo la viuda de Pablo Escobar, delito del que todos la quieren acusar. Invita al presidente de la Sociedad Argentina de Arquitectos (de Argentina), Daniel Silberfarden, con quien he tenido el privilegio de trabajar en muchos proyectos, y de ganar muchos concursos reconocidos internacionales, para atraer a posibles inversores colombianos a invertir en proyectos inmobiliarios en Argentina. Está la lista de los invitados, no hay ningún narco, al contrario, son prestigiosos empresarios de la construcción, de la Cámara de Comercio de Colombia, hay un arquitecto muy conocido de Colombia, (Laureano) "Nano" Forero, que asistieron a estos desayunos o tés que se organizaron en un hotel, de los cuales hay fotos de los asistentes. Él (por Piedrahita) fue uno de tantos.

¿Cómo llega a ese evento Piedrahita, alguien acusado por sus vínculos con el narcotráfico?

-Hoy no hay ninguna condena sobre Piedrahita. Sin que haya una condena en primera instancia, me parece que estamos prejuzgando. Lo que haya hecho Piedrahita es su responsabilidad y yo no tengo que salir a responder en su defensa. Eso es competencia de la autoridad y yo no soy policía, mi madre tampoco. Y en ese momento, hasta en el propio Senado del Colombia, el 23 de febrero de 2009, hubo un reconocimiento a una de las empresas de Piedrahita.

Reconocimiento del Senado de Colombia a las empresas de José Piedrecita, el 23 de febrero de 2009.
Reconocimiento del Senado de Colombia a las empresas de José Piedrecita, el 23 de febrero de 2009.

-Su padre también fue senador…

-Bueno, pero por qué no llamamos a los senadores que, en el 2009, o sea un año después de que mi madre hizo esta intermediación con Piedrahita, condecoran a sus empresas.

-Siendo del mismo lugar de origen que Piedrahita, la región de Antioquia, ¿no sabían nada de las actividades de ese empresario?

-Siendo periodista, ¿usted conoce al 100% de los periodistas de la Ciudad?

-No es comparable. Le pregunto si su madre nunca supo o pudo haber sabido que Piedrahita estaba vinculado a actividades del narcotráfico…

-Los fiscales tendrían que saber más que nosotros, si ellos son la Justicia. La pregunta está basada en la suposición que hacen los fiscales. Porque somos de Antioquia, porque somos colombianos, porque somos "la familia de", ¿tenemos que saber los nombres de todos los narcos de Colombia? ¿Por qué no le haces esa pregunta al gobernador de Antioquia? El propio gobernador se reunió en 2017 con Piedrahita para dos de sus campañas. ¿Por qué no está acusado? ¿Por qué solo a la familia de Escobar?

-La acusación contra usted y su madre se basa en un documento que se encontró en el domicilio de Corvo Dolcet. ¿Usted reconoce ese documento?

-Todos lo hemos reconocido, no negamos ese documento en absoluto. Lo están queriendo utilizar como un instrumento que nos condena. Y yo creo todo lo contrario. Ese documento nos absuelve porque si yo hubiera tenido la mas mínima sospecha de que este señor tenía dinero de procedencia ilícita, jamás me hubiera atrevido a firmar un documento de esa naturaleza, que habla explícitamente de la operación inmobiliaria que fue el objeto de ese convenio. Al contrario, una persona que hizo todo por los bancos, a su nombre, no me parecía el típico narcotraficante que siempre trató de eludir a la Justicia y nunca se atrevió a hacer algo en nombre propio.

El documento firmado por Corvo Dolcet y Marroquín que revela  la comisión cobrada.
El documento firmado por Corvo Dolcet y Marroquín que revela  la comisión cobrada.

En la causa no hay registro fiscal del pago de esa comisión. ¿Fue en negro?

-Corvo -lo dice en su declaración- lo fue pagando a lo largo de tres años. Ese dinero nunca se percibió todo junto. Tardó una eternidad. Si no hay registro, no puede haber lavado. Era dinero de mi madre y ella en su declaración dijo que lo percibió en cuentagotas.

-¿Cómo lo conocieron a Corvo Dolcet?

-Mucho tiempo atrás, recién llegados a la Argentina, queríamos instalarnos y buscar un mínimo asesoramiento sobre cómo nos teníamos que registrar. A Corvo no le interesó ningún tipo de asesoría y ahí termina la relación.

Corvo Dolcet, detenido en septiembre de 2017 y excarcelado cinco meses después
Corvo Dolcet, detenido en septiembre de 2017 y excarcelado cinco meses después

-¿Quién se los presentó?

-Consta en la causa, una persona llamada Arroyabe (por John Alberto Arroyave Arias), que pagó una condena por una causa muy conocida acá (Operación Langostino, de 1988), pero parece que todos los que pagan condena es para la eternidad. Según la ley, cuando cumples una condena, después de un tiempo dejas de tener antecedentes. A mí me hubiera gustado muchísimo llegar a la Argentina y pedirle ayuda a Constantini (por el desarrollador inmobiliario) o una persona reconocida, pero el mundo en el que nosotros como familia hemos crecido, no nos ha permitido tener ningún tipo de contactos con los empresarios. Terminas pidiendo ayuda a Arroyabe, a quien conocí en libertad. Pero no recibimos ayuda de ninguno de los dos. Pero no sé que tan culpable nos hace eso, qué hay de raro en eso.

Arroyave había sido excarcelado en 1993, un año antes de la llegada de la viuda y el hijo de Pablo Escobar a Argentina, gracias a la defensa que hizo como abogado Corvo Dolcet, quien apeló al Pacto de San José de Costa Rica. Sin embargo, el colombiano sería finalmente condenado en 1996 a 13 años de prisión por contrabando agravado de drogas, por intentar enviar 660 kilos de cocaína escondidos en cajas de langostinos a Estados Unidos.

-Corvo Dolcet fue abogado de un narcotraficante y le piden asistencia a él. Uno creería que al llegar a Argentina quieren desvincularse completamente de lo que habían vivido en Colombia…

-Por supuesto. Cuando llegas a un país, lo primero que haces es enviar una señal de ayuda, y la única ayuda que apareció a mano era esa. Lo hicimos como una familia que llega del exterior, en un exilio, desvinculada de toda actividad. ¿Cuál es el delito que alguien nos presente un abogado?

-Teniendo en cuenta que la relación de ustedes con Corvo no terminó bien, ¿se arrepienten de haber hecho negocios con él?

-Acá se habla solo de Piedrahita, pero nosotros le trajimos muchos otros inversores a Corvo, aunque el único que terminó invirtiendo fue él. Mi madre le llevó fondos de inversión de Estados Unidos, personas muy conocidas de Argentina que finalmente deciden no invertir. Mi madre no tiene por qué arrepentirse de algo que fue perfectamente legal, de algo por lo cual yo firmé un recibo a su nombre. Ella estaba trabajando como cualquier persona, se estaba ganando su pan, no veo por qué la quieran hacer cómplice de una operación en la que no tuvo ninguna participación.

Marroquín, alternar la entrevista con los periodistas de Infobae (Crédito: Santiago Saferstein).
Marroquín, alternar la entrevista con los periodistas de Infobae (Crédito: Santiago Saferstein).

-La Justicia lo acusa, puntualmente en su caso, de haber comprado un departamento en Vicente López y no poder justificar unos USD 100.000 en la operación. En el expediente se dice que pagó USD 220.000 y que se escrituró a USD 306.000.

-Es una mentira grande como un obelisco. Mi departamento está escriturado por USD 220.000. No hay ninguna escritura que se pueda mostrar por esa cifra. Tengo todos los fondos debidamente justificados. Esta acusación es un nuevo invento para agrandar el show.

-Es lo que dice la Justicia…

-La Justicia está mintiendo, claramente. Hay una donación realizada por mi madre ante escribano público, después que la Corte autorizara la devolución de ese bien (se refiere a un terreno en Huergo y Estados Unidos). Mi madre lo vende en USD 1.250.000 y ella está en derecho, luego, de regalarle a su hijo un dinero para que se compre un departamento, el primero después de 20 años en la Argentina. Me acusan de haber enviado dinero a Colombia. Primero, no es delito que yo envíe dinero a mi país. Segundo, ese dinero estaba muy bien habido y respaldado. Tercero, ese dinero regresó a la cuenta porque, por temas técnicos impositivos, esa operación nunca se concretó. Entonces, si no le quisieron preguntar a mi banco, es porque me tendrían que absolver de esa acusación tan absurda. Si tuviera dudas de la procedencia de mi dinero no habría sido tan tonto de poner un departamento a mi nombre.

Marroquín se refiere a una transferencia de USD 46.000 que intentó hacer en agosto de 2011 a una empresa suya en Colombia (PEG 49) y que, según explicó en su indagatoria, no se concretó. Tras aportar los extractos bancarios, la Justicia aceptó esa explicación. Sin embargo, a partir de un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF), los fiscales advirtieron sobre la diferencia de dinero entre los USD 220.000 que le pagó Marroquín a Ana María Forgione, una jubilada que compró el departamento cuando estaba en construcción, tal como consta en un boleto de cesión de derechos de julio del 2012, y la cifra de USD 306.293 que figura en la escritura del 1 de noviembre de 2012, firmada por Marroquín y su esposa por la compra de la unidad a CYRSA SA. La jubilada aún no fue citada por la Justicia, ni tampoco el escribano que hizo la escritura.

Escritura de la compra del departamento

-En el expediente figura que usted escrituró por más de lo que pagó…

-Yo no escrituré con la empresa IRSA, le compré el boleto a la señora (la primer dueña del departamento). Cómo le pagó ella a la empresa IRSA con mi dinero, no es mi problema. Yo le compro un boleto absolutamente legal por USD 220.000 y se hace una escritura por USD 220.000 dolares. Tengo la justificación de esos USD 220.000. Acá esta todo fuera de contexto, no se tiene en cuenta lo que estaba sucediendo en ese momento en el mercado inmobiliario. Todo el mundo quería vender porque todo el mundo estaba fundido. Todos los departamentos estaban en venta y la empresa IRSA se iba a quedar con la totalidad de los departamentos porque a ninguno de los que invirtieron en ellos, les estaba alcanzando el dinero para pagar las cuotas. Todo el mundo estaba vendiendo desesperado. Era muy fácil para mí, teniendo dinero declarado en efectivo, hacer una oferta de ese tipo y me la aceptó. Además, en ese momento (julio de 2012) había un dólar oficial y un dólar blue. No sé qué hizo la señora, no es mi asunto. Yo le pagué delante de tres escribanos -uno de la señora y dos que puse yo- U$S 220.000 dólares por ese boleto.

¿Usted intentó comprarle el departamento a IRSA y se negaron porque era el hijo de Escobar?

-No me lo dijeron así, pero había hecho antes una oferta en una inmobilaria, y nunca se concretó.

Usted está muy seguro sobre la operación del departamento y sobre el documento que firmaron con Corvo Dolcet, y evidentemente está muy enojado con la Justicia. ¿Cree que hay algo más? ¿Hay una intencionalidad política detrás de la causa?

-Trataré de no meterme en temas políticos, esto debería ser discutido en el ámbito de la Justicia. Pero sí es innegable que nuestro nombre es un gran distractor para muchas circunstancias que el país puede estar viviendo, y que también implica que a los funcionarios que le llega esta causa, que tiene nuestros nombres y nuestro parentesco, les parece muy difícil salir a decir que "son inocentes y nos equivocamos". La Justicia de este país tiene la obligación de perseguir y de absolver. Esta no es la primera vez que nos pasa esto, es la segunda que nos inventan un cuento en la Argentina. En 1999, durante siete años consecutivos fuimos tildados por la justicia y por el periodismo como los más lavadores de dinero de este pais. ¿Cómo terminó? Con un Gabriel Cavallo, acusado por prevaricato, privación ilegítima de la libertad y abuso de poder. Y la Corte Suprema dictaminó que no había un centavo de dólar lavado. ¿Por qué se nos sigue acusando que somos culpables?

Santos Caballero había sido detenida en el 2000 y estuvo presa por un año y medio, acusada por el juez Cavallo de ser jefa y luego miembro de una asociación ilícita para lavar dinero. Finalmente ella, sus dos hijos y su nuera fueron absueltos en 2005.

Usted está procesado pero todavía no llegó al juicio…

No debería llegar al juicio porque, en el peor de los casos, podríamos haber sido testigos de esta situación, pero nosotros no hemos lavado nada. Hasta ahora nuestras defensas no han sido escuchadas.