Un ginecólogo fue denunciado por abuso sexual por una joven embarazada, quien aseguró haber sido manoseada por el profesional con la excusa de que necesitaba que tuviera un orgasmo para tomar una muestra médica.

El profesional fue identificado como Carlos Martínez, oriundo de la provincia de La Rioja, que atendía en la Clínica Integral de la Mujer y el Niño (CIMYN) de San Juan y en la Clínica CMI y el hospital público del departamento de Jáchal, en el norte provincial.

La víctima, de 22 años,se presentó ante la Justicia el pasado 9 de abril y declaró que fue a la clínica para atenderse por una infección urinaria durante el desarrollo de un embarazo y el médico le dijo que sería por "falta de flujo vaginal" debido a la "escasez de orgasmos". A su vez, le informó que para sacarle una muestra era necesario llegar al clímax y comenzó a tocarla. Al salir, la mujer consultó a otra especialista del lugar, que le aseguró que eso no era normal.

"Este tipo de casos es difícil porque estas situaciones se producen en el ámbito privado, entonces es complicado tener pruebas. El resultado de la pericia psicológica podría servir", comentó el fiscal del caso, Carlos Rodríguez, al Diario de Cuyo.

Y agregó que "si no existen pruebas no hay motivos suficientes para que se pida que el médico deje de trabajar".

Según informaron fuentes policiales, ayer se sumó una nueva denuncia de otra mujer que dijo haber sufrido abusos por parte del acusado hace unos meses atrás.

Además, luego de que el caso se hiciera público se conocieron otros testimonios de distintas mujeres que afirmaron que pasaron por lo mismo.

En tanto, medios sanjuaninos afirman que el médico tiene otra denuncia en Jáchal, a cargo del juez Pablo Oritja, quien hizo curso a una investigación.