(NA)
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El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6 le concedió hoy la prisión domiciliaria al represor condenado a prisión perpetua Miguel Etchecolatz, quien en los próximos días será trasladado a una vivienda en la ciudad bonaerense de Mar del Plata. Los jueces José Martínez Sobrino, Julio Panelo y Fernando Canero entendieron que Etchecolatz cumple con los requisitos del artículo 10 del Código Penal y en el artículo 32 de la ley 24.660 para recibir la domiciliaria.

Justamente fue Martínez Sobrino quien, en diálogo con radio Nacional, explicó la decisión del TOF N° 6: "Ha tenido varios episodios de bastante gravedad relacionados con su salud, ha tenido incluso un ACV del que se pensó que no se iba a recuperar. Esto (la prisión domiciliaria) lo pidió el defensor en base a su edad y su delicado estado de salud".

Martínez Sobrino además contó que "evaluamos la edad y el estado físico delicado, hicimos tres o cuatro reconocimientos médicos con médicos del Cuerpo Forense de la Corte Suprema y el cuerpo médico del Servicio Penitenciario, y tuvimos en cuenta que en el resto de las causas estaba con prisión domiciliaria o con el cese de la prisión preventiva". "Se evalúa también la gravedad (de los delitos que se le imputan) pero las normas que establecen la posibilidad de la prisión domiciliaria no hace ninguna diferencia", detalló. El magistrado también contó que a la hora de tomar la decisión, "si bien puede haber diferencia entre los delitos de lesa humanidad y los que no lo son, no hay una diferencia legal" para determinar la prisión domiciliaria.

"Los jueces tenemos que tener en cuenta las reacciones a favor y en contra pero creo que quien tiene que decidir lo tiene que hacer a conciencia y basado en lo que dicen las leyes", concluyó.

En el fallo en el que beneficiaron a Etchecolatz, los jueces remarcaron "que la situación del imputado encuadra dentro de las previsiones de la normativa reseñada, tratándose del geronte con mayor edad en institución carcelaria en todo el ámbito penitenciario federal".

El ex jefe de la Policía Bonaerense, condenado en seis juicios por delitos de lesa humanidad, fijó domicilio en Mar del Plata, donde tendrá "un dispositivo de monitoreo electrónico" y vivirá junto a su esposa, que oficiará de "garante en el cuidado". Los magistrados prohibieron que tenga armas de fuego en su casa, ubicada en la calle Nuevo Boulevard del Bosque, entre Guaraníes y Tobas, Bosque Peralta Ramos.

El TOF 6 hizo lugar al pedido del defensor oficial de Etchecolatz, Carlos Ranuschio, luego de que en otras causas le otorgaran al represor el mismo beneficio, que ahora podrá hacerse efectivo porque era el último pendiente.

José Martínez Sobrino (CIJ)
José Martínez Sobrino (CIJ)

La solicitud del abogado se había basado en "la existencia de un delicado cuadro de salud por parte de Etchecolatz que amerita el otorgamiento del beneficio solicitado, ya que resulta claro que, más allá de la cronicidad de las patologías que padece el nombrado, con el transcurso del tiempo se ha venido presentando una situación de progresivo deterioro de su salud y estado clínico general".

Los jueces aclararon que "los graves delitos por los que está siendo actualmente juzgado" el represor "no autorizan a este tribunal a desoír las garantías impuestas por nuestra Constitución Nacional".

"Teniendo en cuenta que el encierro no parece conveniente ni se advierte como una medida indispensable para asegurar los fines del proceso, consideramos que se debe modificar la modalidad restrictiva de libertad de Miguel Etchecolatz", señalaron los magistrados. Se espera que en los próximos días sea trasladado a Mar del Plata por el Servicio Penitenciario Federal (SPF).

El ex jefe de la Brigada de Investigaciones de la Bonaerense fue condenado en seis oportunidades por crímenes de lesa humanidad: en 1986, a 23 años de prisión en la denominada causa "Camps"; en 2004, a 7 años de prisión (reducida luego a 4), por la apropiación de una hija de desaparecidos; en 2006, a reclusión perpetua en la conocida como "causa Etchecolatz"; en 2012, a prisión perpetua por el "Circuito Camps"; en 2014, a perpetua por un doble homicidio en el marco de la causa "La Cacha", y en 2016, a 25 años de prisión por el secuestro y las torturas a una pareja desaparecida.

Ahora enfrenta otro juicio oral por hechos que se produjeron en las dependencias de la Comisaria 1 de la localidad de Monte Grande y en la ex División Cuatrerismo de la Bonaerense, del partido de La Matanza, en las inmediaciones de la intersección de la Autopista Ricchieri y Camino de Cintura.

Cuando la fuerza era comandada por el fallecido represor Ramón Camps, tuvo a su cargo los 21 campos clandestinos de detención, tortura y exterminio que funcionaron en territorio bonaerense durante la dictadura. Además, la desaparición de Julio López se produjo días después de que el testigo declarara en una causa en su contra, en 2006.

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