Despertó el joven de 15 años que estaba en coma tras sufrir una brutal agresión por parte de una patota en Córdoba

Santiago Herrero tuvo este martes su primera noticia positiva tras la salvaje golpiza que sufrió en Villa Carlos Paz. Hay cinco personas imputadas por tentativa de homicidio

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El adolescente fue atacado por un grupo de jóvenes en Villa Carlos Paz sin posibilidad de defenderse, según relató su madre María Laura Tamagnone
El adolescente fue atacado por un grupo de jóvenes en Villa Carlos Paz sin posibilidad de defenderse, según relató su madre María Laura Tamagnone

Santiago Herrero, el adolescente de 15 años que el 9 de julio recibió un botellazo en la cabeza y quedó inconsciente tras una salvaje agresión por parte de un grupo de jóvenes en Villa Carlos Paz, despertó del coma inducido este martes. La noticia la confirmó su madre, María Laura Tamagnone, con un mensaje que su familia y los cientos de personas que siguieron su evolución esperaban desde aquella noche en la esquina de avenida Cárcano y Sargento Cabral.

"¡Cuzy despertó! Sólo tiene cámara de oxígeno. Ahora hay que esperar 24 horas y, si todo sigue igual, sale de la UTI. Ya pasó lo peor. Está bien, muy asustado, pero bien“, escribió la mujer. Las palabras circularon de inmediato entre familiares, amigos y vecinos que durante casi dos semanas mantuvieron cadenas de oración y muestras de solidaridad por el joven.

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Santiago estuvo durante doce días en coma, internado en el Hospital de Urgencias de Córdoba, donde había sido derivado desde el Hospital Municipal Gumersindo Sayago de Villa Carlos Paz por la gravedad de sus lesiones. El golpe con una botella de vidrio en la región parietal le provocó un traumatismo craneoencefálico con fractura y hundimiento de cráneo. Los médicos debieron practicarle una craneotomía de urgencia: elevaron el hueso hundido, evacuaron una contusión cerebral y extrajeron el coágulo de mayor tamaño para descomprimir el cerebro.

Desde entonces, la evolución fue lenta y con altibajos. Los profesionales finalizaron el tratamiento con corticoides para desinflamar la tráquea y redujeron de forma progresiva la sedación, con el objetivo de que el adolescente pudiera despertar de manera tranquila. “Lo que ellos tienen que conseguir es que Santi se despierte tranquilo. Se despierta muy alterado porque tiene tubos por todos lados y se los quiere sacar, pero nos dijeron que es normal en estos casos”, había explicado María Laura días atrás en declaraciones a El Diario de Carlos Paz.

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Hospital Municipal de Urgencias de Córdoba
Santiago Herrero recibió un botellazo en la región parietal del cerebro, una zona cercana al área del habla, y los médicos advirtieron que las posibles secuelas solo podrán evaluarse una vez que permanezca despierto y estable (Municipalidad de Córdoba)

El golpe comprometió el lóbulo parietal del cerebro, una zona cercana al área del habla. Los médicos advirtieron desde el principio que era prematuro descartar secuelas neurológicas y que los estudios definitivos —entre ellos una tomografía— solo podrían realizarse una vez que el paciente permaneciera despierto y estable. “Al principio nos dijeron que podía haber alguna secuela relacionada con el lenguaje, pero también nos explicaron que todo tiene tratamiento y rehabilitación. Eso nos da esperanza”, dijo la madre del adolescente al mismo medio.

La agresión ocurrió durante la noche del 9 de julio. Según relató María Laura Tamagnone, su hijo no tuvo posibilidad de defenderse: “No fue una pelea. Lo agarraron de atrás. Un chico lo empezó a correr, le pegó, cayó al piso y después los otros le siguieron pegando con patadas. Ni siquiera pudo defenderse”. Uno de los agresores le arrojó una botella de vidrio que lo hirió en la cabeza mientras intentaba huir. Los amigos que estaban cerca se impresionaron primero por el ruido del impacto y luego, al tocarle la cabeza, sintieron el hueco que dejó el hundimiento del cráneo.

La investigación, a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Villa Carlos Paz bajo la conducción de la fiscal Jorgelina Gómez, avanzó con el análisis de filmaciones de cámaras de seguridad públicas y privadas. Hasta la fecha, cinco personas fueron imputadas por el delito de homicidio en grado de tentativa: dos mayores de edad, alojados en la Unidad de Contención de Aprehendidos (UCA) de la ciudad de Córdoba, y tres menores, dos de ellos trasladados al Complejo Esperanza y uno sujeto a medidas socioeducativas por ser no punible. Este último es señalado como el presunto autor material del botellazo.

Consultada sobre los detenidos, María Laura fue directa: “Lo único que espero es que se haga justicia, como pedimos todas las madres cuando pasan estas cosas. Uno no entiende cómo un chico de esa edad puede ser capaz de hacer tanto daño”, afirmó en declaraciones a El Diario de Carlos Paz. La mujer también se refirió a versiones sobre amenazas a testigos por parte de la madre de uno de los imputados: “Eso es lo que contaban los amigos de Santi. Yo nunca escuché esos audios, pero si realmente ocurrió, es muy grave”.

Golpiza Santiago Herrero
Cinco personas fueron imputadas por homicidio en grado de tentativa, dos mayores alojados en la UCA de Córdoba y tres menores derivados al Complejo Esperanza o sujetos a medidas socioeducativas

Mientras Santiago Herrero estuvo internado, su familia reorganizó por completo su rutina. María Laura dejó de trabajar para poder viajar todos los días a Córdoba, recibir el parte médico y acompañar a su hijo. Entre los recuerdos que acumuló en esas jornadas de espera, uno la marcó con fuerza: al ir a acomodar la ropa que le devolvió el hospital, encontró la remera de Talleres que Santiago usaba a diario completamente cortada, tal como la habían dejado los médicos al abrirla de urgencia para atenderlo. “Era la remera que más quería. Se la ponía todos los días y ni siquiera quería que se la lavara. Me pedía que se la secara rápido con el secador de pelo para volver a usarla”, recordó.

Fanático del fútbol y de la selección argentina, Santiago esperaba con ansiedad cada partido del Mundial. “Se juntaban todos en la casa de una amiga porque esa era su cábala. Él estaba esperando muchísimo este Mundial. Cuando despierte, va a ver todo lo que pasó”, dijo su madre.

El apoyo de sus compañeros del instituto IESS no faltó en ningún momento: un amigo de 15 años concurrió al hospital todos los días junto a sus padres y, aunque no podía ingresar, aguardaba afuera hasta tener noticias.

La investigación continúa en plena etapa de recolección de pruebas para determinar el grado de participación de cada uno de los imputados, según informó el Ministerio Público Fiscal.

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