
El pochoclo es comúnmente consumido en salas de cine mientras se disfruta de una película, en las plazas de barrio junto a los más chicos o, en su versión salada, también puede ser ideal para acompañar una cerveza con amigos. Este exquisito snack, asociado a momentos de dispersión y relax, tiene múltiples nombres, un origen milenario y hasta un día especial, el 19 de enero, en todo el mundo. Pero, ¿cómo surgió la costumbre de comer granos de maíz tostados?
Los distintos nombres del pochoclo
El pochoclo es considerado un aperitivo que se hace al cocinar granos de maíz. De ahí proviene el nombre con el que es conocido en América Central y México: palomitas de maíz. Puede hacerse solamente con algunos tipos especiales de este cereal, pero el más popular para hacer pochocolo es el maíz pisingallo (cuyo nombre científico es Zea mays everata Sturt).

Lo que ocurre con este tipo de granos de maíz es que, al ser expuestos a mucho calor, se rompen sus cáscaras externas. De esta forma, se libera el material esponjoso blanco que se genera debido a la humedad interna y al almidón que contienen.
Pero una de las particularidades que el resultado de este proceso es la enorme cantidad de nombres con los que se hace referencia a él, según la región. En Estados Unidos se le dice popcorn (pop es estallar en inglés, y corn, maíz), en Perú, canchita, en Chile cabritas o en Bolivia, pipoca, por nombrar algunos ejemplos.
Sin embargo, el pochoclo puede llegar a tener más de un nombre en un mismo país. Este es el caso, por ejemplo, de Argentina donde, si bien se lo llama así en varios puntos del territorio, en algunas provincias del interior también se usan otros nombres, como ancua (en el norte del país), pororó (en el nordeste, y también utilizado en Paraguay), pururú (en Córdoba), rosita y pipoca.
En España, por poner otro ejemplo, al pochoclo se lo conoce con más de 15 nombres: cotufas, roscas, cotones, palometes, crispetes, son solo algunos y la lista sigue.

¿Cuál es el origen del pochoclo y por qué se come en el cine?
La evidencia arqueológica demuestra que el consumo de pochoclo podría ser muy antiguo, según los expertos. “El maíz fue cultivado por primera vez en México hace cerca de 9.000 años a partir de una hierba salvaje llamada teosinte,” dijo a EFE Dolores Piperno, del Museo Smithsonian de Ciencias Naturales de Washington.
Los investigadores sostienen que en las culturas precolombinas de América del Sur el maíz también se consumía como palomitas de maíz. Según pruebas fósiles encontradas en Perú, este alimento ya se preparaba en el año 4.700 a.C.

Sin embargo, no fue hasta el siglo XX durante los años de la Gran Depresión en Estados Unidos que su consumo se volvió popular en las salas de cine, tal y como lo conocemos hoy en día. En ese entonces, debido a la complicada situación nacional, las familias norteamericanas buscaban refugio y distracción frente a la pantalla grande.

El cine había dejado de ser accesible solamente para la clase alta estadounidense y, poco a poco, había abierto sus puertas a la clase trabajadora. Si bien no había costumbre de comer durante las funciones (las salas se parecían mucho a las de los teatros), con el cambio del público surgió la necesidad de poder picotear algo durante las películas.
El maíz en ese momento era uno de los alimentos que eran más accesibles, y existían puestos en las calles que vendían palomitas. Fue en ese contexto cuando, en 1931, Julia Braden, una mujer de Kansas City, consiguió autorización para poner un puesto de palomitas de maíz en el hall de uno de los cines más concurridos del momento, el Linwood Theater. El éxito fue total y muy pronto la idea se replicó en otros puntos del país.

Cómo hacer pochoclo en casa
Si bien lo más común es comer pochoclo en el cine, la costumbre popular también se trasladó al hogar, y algunos preparan y comen pochoclo casero. Para eso, hay que usar el maíz pisingallo, que seguir los siguientes pasos:
- Poner aceite y la cantidad que se desee consumir de maíz pisingallo en una olla con tapa de fondo profundo a fuego lento. - Cuando empiecen a explotar los granos de maíz, mover la olla para que no se peguen. - Retirar la olla del fuego cuando termine el ruido (ahí estarán hechos). - Meter en un bol y bañarlos con azúcar, miel o caramelo para pochoclos dulces, o sal, para hacerlos salados.
En el microondas, la preparación puede tardar apenas dos o tres minutos. En cualquier caso, es importante controlarlos para que no que quemen.
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