El histórico edificio ubicado en la localidad de Ramos Mejía, funciona como cuartel de bomberos desde 1946
El histórico edificio ubicado en la localidad de Ramos Mejía, funciona como cuartel de bomberos desde 1946

“Vieron cuando decimos que todo llega a su fin...”. En medio de la pandemia y de una crítica situación económica, los Bomberos Voluntarios de La Matanza (BVM) tuvieron que poner a la venta su cuartel para subsistir. “Hoy lamentablemente empieza el fin de este cuartel tan querido por nosotros”, expresaron, exigiendo que el Gobierno intervenga y condone la millonaria deuda de la institución.

A través de un comunicado que publicaron en su cuenta de Facebook, los bomberos de dicho municipio del conurbano bonaerense anunciaron la puesta en venta del histórico Cuartel Central de Ramos Mejía, debido a la situación económica y financiera de la institución, que data “desde hace varios años” y cuyos principales acreedores de las deudas, que rondan los 130 millones de pesos, son la AFIP y el Sindicato Utedyc (Unión Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles).

El edificio en venta funciona como cuartel de la institución desde el año 1946. Ubicado en la calle Suipacha al 110, cuenta con 2.000 metros cuadrados cubiertos. Según destacaron es uno de los cuarteles que cumplen más servicios de todo el país. Aproximadamente 5 mil anuales. “Cuando se habla de servicios gratuitos brindados a la comunidad, se incluyen accidentes, incendios, rescates, explosiones, servicios de prevención, colaboración con otros Cuerpos vecinos, guardias, capacitaciones, y actualmente la asistencia a los servicios de salud en la pandemia del coronavirus, entre otros tantos”, precisaron, haciendo hincapié además en que asisten dentro del partido de La Matanza, cuya extensión es de 325 kilómetros cuadrados y que cuenta con una población estimada en 2,5 millones de habitantes.

La pandemia atacó prácticamente a todos los rubros y actividades de la economía. Sin embargo, el impacto es más profundo aún en aquellas que ya venían afectadas. Es el caso de los bomberos de La Matanza: “La situación se agravó sustancialmente por el COVID-19, a tal punto que es imposible abonar los sueldos de los empleados administrativos y cuarteleros que son indispensables para el funcionamiento de la institución”.

La frágil realidad incluye deudas de más de 70 millones de pesos con la AFIP; más de 30 millones con Utedyc y la obra social Ospedyc, que junto con otras deudas y juicios suman un aproximado de 130 millones de pesos. Además, hay que sumarle el déficit mensual estimado en el orden de los 2,5 millones.

La cruda realidad afecta la renovación de elementos para prestar servicio y del parque automotor. Según precisaron, de 47 móviles para acudir en situaciones de emergencias, 27 están fuera de servicio. En tanto, equipos de seguridad que usa el personal y que deben ser cambiados anualmente, en algunos casos ya tienen más de una década de uso. “Hoy, lamentablemente, llegamos a la extrema situación que los bomberos voluntarios (los que pueden) tienen que comprarse los guantes para asistir a los incendios”, graficaron.

Bajo un cielo gris y la constante llovizna de este martes en Buenos Aires, uno de los bomberos grabó con un celular el momento en el que colocan el cartel de la inmobiliaria. “Es triste y muy lamentable esta situación, pero es la única opción que nos queda por encarar dada la falta de atención de las autoridades nacionales, provinciales y municipales, que deberían ocuparse de tomar nota de la importancia del trabajo que brinda el bombero voluntario en forma desinteresada a nuestra sociedad”.

“Tantos años, tantos bomberos que estudiamos, capacitamos y salimos a tantos servicios por estos portones. Una tristeza enorme. Esa sirena que convocó a tantos bomberos no va a sonar más acá, se me parte el alma, tenemos que salir adelante”, se escucha en el video a uno de los referentes del cuerpo de bomberos, fundado el 11 de marzo de 1937.

Atribuyen la crisis económica actual a “malas administraciones”, las cuales llevaron a una intervención municipal en 2006, “cuyas consecuencias fueron nefastas y derivaron en la situación actual, en la que prácticamente es imposible afrontar los gastos y las deudas antes generadas”. Los bomberos denuncian que tras la intervención del municipio, un predio que fue donado a la institución, que cuenta con 19 locales y una playa de estacionamiento en la “mejor zona céntrica” de La Matanza, se negoció la construcción de nuevos locales “bajo condiciones nada transparentes”. “En la actualidad BVM no recibe los ingresos que debería haber recibido si se hubieran hecho las cosas honestamente”, acusaron.

“Ojalá pudiéramos contar con los recursos para investigar este gran negociado que en nombre de Bomberos hicieron. Quizás tengamos pronto ese capital humano y podamos conocer lo que colaboró para dejar a la Institución en una situación financiera muy difícil de levantar”, enfatizaron.

Insisten en que desde mediados de 2019 se elaboró un proyecto de Ordenanza municipal que crea una tasa para permitir el sostenimiento de la institución pero que aún no fue presentado en el Concejo Deliberante.

Con dificultades para pagar sueldos, comprar equipos y hasta abastecer de combustible a los móviles, el cuartel de bomberos se sostiene con la colaboración de vecinos, empresas, cuotas sociales y subsidios del Estado (Nacional, Provincial y Municipal), que entre los tres “no alcanzan a solventar los ingresos necesarios para un mes del año”.

“Señor presidente Alberto Fernández, señor gobernador Axel Kicillof, señor intendente Fernando Espinoza, señora vicegobernadora Verónica Magario, no podemos seguir esperando, los bomberos tenemos que seguir trabajando”, reclamaron al Gobierno. Al respecto, lanzaron una campaña para la condonación de la deuda con la AFIP a través de Change.org. “Esto tiene como objetivo que el gobierno nacional conceda una condonación de deuda, así como le han condonado a empresas privadas, que lo puedan hacer con una Institución de bien público”, argumentaron.

Pese a la situación crítica, aclararon que “el servicio de emergencias se continúa brindando”. Con 233 bomberos voluntarios que componen el cuerpo activo, concluyeron: “No vamos a parar hasta sacar esto adelante, sea como sea”.

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