Son muchos los ámbitos en los que las mujeres siguen rompiendo esquemas o patrones que parecían exclusivamente de los hombres: uno de ellos es el mundo del asado. Sandra Honczar (47), santafesina, es la fundadora de Asadoras Argentinas, una comunidad de mujeres que comparte experiencias y consejos sobre la preparación de asados, tanto en la parrilla como en la estaca o cruz.

Sandra tomó las riendas de la parrilla seis años atrás, cuando su padre dejó de hacerlo por una enfermedad. De a poco fue subiendo contenido de asados a las redes y hoy cuenta con más de 70.000 seguidores en Facebook y 18.000 en Instagram. Ganó 11 premios y tres títulos de campeona en la categoría “estaca”. Honczar tiene como premisa promover la cocina ancestral en base al fuego, leña y carbón a nivel nacional e internacional y generar, así, la unión entre los amantes de la parrilla en todas sus formas. Compite en varios concursos de asados en todo el mundo y destaca que “hacer el asado es un folklore argentino muy marcado, que siempre había sido realizado por el hombre. Este cambio va a ser muy importante”. Generalmente, en estos concursos las mujeres no compiten solas: forman equipo en duplas, donde una es la fogonera y otra la asadora. Es decir: está quien se encarga de seleccionar la leña y agitar el fuego. En este caso, Sandra hace equipo con sus hijas.

Es una constante en las mujeres que participan del festival: la mayoría se han criado en zonas rurales y son cocineras de familia. No aprendieron en ningún curso de chef ni con recetas de libros. Si bien son mujeres que desplazaron a los hombres del protagonismo de la parrilla, mantienen el ritual gauchesco: se visten de bombacha de campo, sombrero o boina, usan botas de cuero, alpargatas o ropa cómoda. En una entrevista con Infobae, Sandra Honczar y parte del equipo de Asadoras Argentinas muestran por qué hace el asado ya no es cosa de hombres.

El próximo domingo 15 de marzo, en el marco de la Semana de la Mujer, se realizará el segundo certamen de Asadoras Argentinas en Hurlingham. Ese día, 20 equipos de mujeres de todo el país competirán por el primer puesto. Serán 3 categorías a evaluar. La primera “corte vacuno” (picaña). La segunda, “pollo”. La tercera “cerdo” (costilla). Todoserá evaluado por un equipo de prestigiosos chef nacionales e internacionales. El puntaje final lo darán al evaluar diferentes aspectos: entre ellos, “decoración de sus mesas de trabajo”, “prolijidad al cocinar”, “vestimenta”. Y por último el plato, que debe tener sabor, color y una original presentación.

Sandra Honczar saca los chinchulines de la parrilla. Es santafesina y salió tres veces campeona en la categoría
Sandra Honczar saca los chinchulines de la parrilla. Es santafesina y salió tres veces campeona en la categoría "estaca" (Gastón Taylor)

— ¿Cómo creaste Asadoras Argentinas?

Sandra Honczar: Asadoras Argentinas comenzó hace 6 años cuando, de repente, el único que hacía el asado en casa era mi papá. El llegaba todos los viernes, sábados, domingos con su bolsa de asado y era el único que podía tocar la parrilla. Nos sentábamos entre todos y esperábamos con los brazos cruzados hasta que esté listo el asado porque él era el único que se encargaba de eso. Hasta que, lamentablemente, hubo un día que no pudo hacer más asado y le dije a mi mamá: ‘¿Qué te parece si hacemos un rico asado?’. Y ahí comenzó toda esta hermosa historia de Asadoras Argentinas.

— ¿Hace cuánto empezaste hacer asado?

Celia Otero: En principio, como en casi todos los casos, los asados en la casa los hacían los hombres, era como la tarea de los domingos. Así que un día, cuando papá se enfermó, empecé a hacer el asado yo. El miraba, yo lo seguía, lo acompañaba, porque con la excusa de cebarle mate siempre me gustó mucho el ritual del fuego. Yo me ponía al lado y miraba cómo lo iba haciendo, así aprendí.

Alejandra Martínez: Empecé hace cinco años siguiendo a Sandra con asadoras y me conmovió la maratón de mujeres que había en el grupo. Me encantó y decidimos seguirla con mis hijas.

Las más pequeñas del equipo, que ya rompen estereotipos de género a temprana edad ocupando espacios que solían estar reservados para los hombres (Gastón Taylor)
Las más pequeñas del equipo, que ya rompen estereotipos de género a temprana edad ocupando espacios que solían estar reservados para los hombres (Gastón Taylor)

— ¿Qué es lo que mejor te sale?

Sandra Honczar: Las carnes todas. Las achuras me cuestan un poco más, porque hay que ir controlando la cantidad de fuego y la altura. Igual me defiendo.

Alejandra Martínez: Flan a la parrilla, brownie a la parrilla y las carnes. Cuando agarro la parrilla siempre el tema es innovar. En casa el hombre es estructurado con la parrilla, va al asado, a lo seguro y nosotras nos dedicamos a todo lo nuevo.

Daina Martínez: Lo mejor que me sale es el flan de yerba mate a la parrilla, la verdad es algo que no es tan difícil y me gusta mucho hacerlo.

— ¿Tenes algún secreto?

Sandra Honczar: Mirá, el secreto está en prender bien el fuego: que el carbón esté bien prendido, que no quede nada negro: si está mal hecho, no comés.

— ¿Qué fue lo que más les costó?

Sandra Honczar: Que la gente crea que las mujeres estamos a la misma altura de los caballeros a la hora de hacer un asado. Eso es lo que más cuesta, hay una pequeña grieta, y es difícil romper con prejuicios de hace tantos años.

(Gastón Taylor)
(Gastón Taylor)

— ¿Lo mas difícil de hacer?

Celia Otero: Lo más difícil es el encendido del fuego, pero una vez que superás eso, tenés distintos métodos: con leña o con carbón. Lo importante es que nunca te quedes sin el fuego, porque si te pasa eso vas al horno, y cuando fuiste al horno no hay “aplauso para el asador”.

— ¿En tu casa los domingos hacés el asado vos?

Sandra Honczar: Domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, sábado. Todos los días hacemos cosas a la parrilla, con colaboración, porque es tan lindo el ritual que aunque vos no lo creas lo transmitís. Con mi esposo hoy tenemos dos o tres parrillas y nos repartimos y tratamos de compartir este momento cuando llegamos de trabajar y hacer un relax. Cuando decimos ‘¿qué hacemos?’, contestamos ‘Prendemos el fuego’.

— ¿Qué le dirías a esa mujer que no se anima a hacer un asado porque es algo de hombres?

Celia Otero: Es lo mismo que vos me digas ‘imaginate que yo me ponga a hacer pastas, jamás hice pastas, pero algún día lo voy a intentar porque me gusta cómo lo hace mi amiga’, y de repente me produce esa intriga a ver cómo me puede llegar a salir. Al principio, por ahí no te sale bien. A mí me ha pasado, pero cuando vos vas entrando en esto y vas conociendo gente y te van tirando recetas y te sale riquísimo y te dicen ‘qué bueno que estuvo esto’, vos vas a querer seguir haciendo, así que yo digo que se animen, que se fijen, hay un montón de posteos de cómo poder hacer un asado y ahí te vas a enganchar sola.

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